Marta Ortega: "La medicina te somete a más estrés que el deporte profesional. Tienes vidas en tus manos"
La jugadora madrileña se sienta con Relevo para hablar de su cara menos conocida, la medicina.

Es una de las jugadoras más carismáticas y queridas del circuito profesional de pádel. Marta Ortega (Madrid, 1997), junto a su compañera Gemma Triay, está a punto de cerrar la temporada competitiva disputando a partir del jueves el Master Final de World Padel Tour que da cita a los mejores jugadores y jugadoras del momento.
Pero esta madrileña, además de su faceta deportiva tiene otra todavía más importante: la medicina. En esta entrevista, aprovechando la presentación de su nueva pala Adidas Cross It Light, Marta cuenta cómo ha sido capaz de compaginar el deporte de élite con unos estudios superiores de máximo nivel.
¿Por qué decidió estudiar medicina?
Lo tuve muy claro desde que era muy pequeña. Mi abuelo me regaló una bata de médico, yo tenía mis pacientes (muñecos y peluches), hacía informes y los guardaba en el ordenador. Es cierto que cuando empecé a meterme en el mundo del pádel y a competir en el Padel Pro Tour haciendo la gira entera, me lo pensé. Y dije, bueno, ¿realmente voy a poder con esto? Opté por el camino del centro, siempre muy cerril. Y dije, yo me meto a muerte porque es lo que quiero. Si no puedo, ya me daré contra una pared. Creo que ha salido bastante bien.
¿Los estudios de medicina le han servido para resetearse a nivel deportivo?
Sí, y en el otro sentido también, basarme en lo deportivo cuando lo académico no salía bien. He terminado la carrera cuando la tenía que terminar, pero he sufrido mucho y ha habido momentos en los que se han suspendido exámenes, como es natural. Siempre que hablo de compaginar la parte del deporte y los estudios digo que está constatado que el deporte te da capacidad organizativa, y a nivel fisiológico te da oxígeno para poder concentrarte luego mejor. Cuando he tenido un pequeño tropiezo, he cortado, reseteado y me he enfocado en lo siguiente.
¿Cuáles eran sus objetivos?
Quería llegar a lo máximo en las dos. Mis objetivos de vida han sido siempre ser médico y ser número uno del mundo. Hubo un momento que la exigencia era máxima, pero es verdad que cuando estás en tu pico de estrés óptimo es cuando más rindes.
¿Cree que ha tenido una carencia en lo personal por centrar sus esfuerzos en lo profesional deportivo y en lo médico?
Bueno, todo el mundo deja de hacer cosas. Yo creo que cuando tienes trabajo y tienes que sacarlo adelante también dejas de ver a tus amigos. Es una cuestión de prioridades y obligaciones. Yo no creo que haya renunciado a nada, todo lo contrario. He vivido cosas que sé que mis amigos más cercanos nunca van a poder vivir como es jugar con mi país, poder representar a España en un mundial. Viajar a un montón de países y pisar pistas, clubes y sitios que nadie va a pisar. Tener el honor de poder jugar en la Philippe Chatrier, la Caja Mágica o el Foro Itálico, creo que son experiencias que nadie va a vivir. ¿Qué me he perdido cosas? Sí, me he perdido cosas. Pero creo que he ganado mucho más de lo que he perdido. Espero de ahora en adelante seguir estando en momentos importantes de mi familia y de la gente que me rodea.
Por ubicarla en su carrera médica ¿En qué punto está?
Terminé la carrera en 2021, estuve un año haciendo un máster de medicina estética y cuando lo terminé, justo se abría la opción de entrar en el máster de traumatología deportiva de la UCAM. Es el único máster que trata la parte de traumatología específicamente a nivel deportivo. Conseguí entrar y a día de hoy llevo año y medio. Luego estoy en la Clínica Cemtro con la familia Guillem".
¿Dónde hay más presión en un hospital o en una competición deportiva profesional?
Hombre, la salud es lo primero, sin salud no somos nadie. Si hablamos ya de profesión pádel y profesión médico, al 100% la medicina te somete a más estrés. Estás con la vida de la gente en tus manos. Nos lo demostró el COVID y se pone de manifiesto cada vez que nos pasa algo. Sin salud no vamos a ningún sitio. Ser médico es muy difícil.
¿En qué consiste su iniciativa solidaria 'Regala sonrisas'?
Empezó siendo una cosa muy chiquitita, con grandes expectativas, pero con pies de plomo. Cada vez es algo más grande, se está convirtiendo en un monstruo enorme. Además, me sigue gustando llevarlo con mi familia y con mis amigos. Repartimos más de 5.000 regalos a cinco, seis, incluso siete hospitales de Madrid. Estamos con toda la parte de materno infantil y también hacemos una pequeña incursión en geriatría. Todavía estamos recogiendo regalos, y estaremos recogiendo hasta enero, porque haremos también colaboración con Quirón para el momento de Reyes. Nuestra entrega de Gregorio Marañón será el día 22, así que dentro de una semanita, cuando termine el máster, nos pondremos a envolver a tope, como siempre, y allí estaremos pasando toda la tarde con ellos.
En cuanto a lo deportivo, ¿Cómo ha vivido la primera temporada de Premier Padel?
Muy positivo. Ha sido una entrada muy buena. Sabemos que hay cosas que se pueden mejorar, pero hay una predisposición muy buena por parte del circuito y por parte de ambas asociaciones. Creo que tenemos un largo camino por delante por recorrer. Estamos muy contentos. Llevan el pádel a un nivel muy alto en localizaciones buenísimas, donde creo que nadie se imaginaba poder estar.
¿Qué tiene que decirle a la gente de World Padel Tour que les ha acompañado durante 10 años?
Creo que debemos estar muy agradecidos a World Padel Tour. Ha puesto el pádel donde está ahora mismo, le ha dado visibilidad y credibilidad. Se lo ha enseñado a muchas partes del mundo. A nivel interno. Son gente que llevas trabajando con ellos durante diez años. No sabemos si les volveremos a ver o no. Por supuesto, desearles lo mejor, porque creo que han hecho un trabajo mejor que bien. Les deseo lo mejor y espero verles, si no es en un circuito, que sigan viniendo a torneos y a entrenamientos.