La transformación de Chingotto con Ale Galán: de olvidado a aspirante al número 1 en solo tres meses
Desde que se unió a Ale Galán, Federico Chingotto ha ganado más títulos que en toda su carrera como profesional.

Inesperada. Así es la vida, tendente al cambio. Capaz de sorprender hasta al mayor de los incrédulos. Lo que hoy parece una evidencia mañana puede ser una ilusión. Saber adaptarse es más valioso, incluso que asentarse. Ser capaz, en definitiva, de surfear la ola y no quedarse en la orilla esquivando a saltitos el agua que pueda entrar en tu parcela de arena. Mojarse no solo los pies, sino también la cabeza. Y eso es, precisamente, lo que ha hecho Federico Chingotto. Elevar su apuesta y zambullirse. Romper con lo que un día le regaló la estabilidad, Juan Tello, y resignarse ante la fuerza de la marea, Alejandro Galán.
Si alguien se había asentado en el mundo del pádel ese era el jugador argentino. De hecho, posee junto a Juan Tello un récord de longevidad; han sido la segunda pareja que más tiempo ha jugado unida después de Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguín. 'El gato' y 'el ratón' compitieron 8 años juntos. Algo absolutamente inusual en un mundo donde prevalece el cambio. Cambio al que ahora se agarra con fuerza el de Olavarría.
A finales de 2022, Tello y Chingotto pusieron punto final a una historia de cuento. Aunque sin final "feliz". Si algo caracterizó a la pareja es su maldición con los títulos. En esas 8 temporadas solo ganaron un torneo de máxima categoría, el Open de Las Rozas en 2020, y porque sus rivales no pudieron jugar la final al estar lesionado Pablo Lima. Con Paquito Navarro, con el que compitió durante una parte importante de 2023, se quitó un peso de encima. Y lo hizo a lo grande. Fede conquistó su primer título sobre la pista en el Master Final de Barcelona.
Liberado de esa pesada losa, el de Olavarría aceptó en marzo de 2024 el reto de un número 1, Alejandro Galán. La exigencia, por tanto, era mucho más alta que en sus anteriores aventuras. A Galán no le valía con estar cerca de competir por los títulos. El rendimiento del madrileño exige prácticamente ganar cada uno que disputa, una demanda que puede agotar hasta al más tenaz de los jugadores.
Y vaya si ha respondido. Federico Chigotto es otro. El salto en su juego es significativo. Si tenemos en cuenta los resultados desde que se han juntado, han llegado a las 8 finales de los 8 torneos que han jugado. Y en 5 de ellas se han alzado con la victoria. Es la primera pareja que pone contra las cuerdas a Agustín Tapia y Arturo Coello, que desde principios de 2023 domina el pádel con autoridad.
Pero esta mejoría no sólo ha obtenido réditos en forma de trofeos. Cada partido de 'Chingalán', como ahora se les conoce en redes sociales, es una demostración de la transformación de un jugador que aspira ya claramente al número uno. De hecho, comenzó la temporada en el puesto número 19º y ya está en el 4º.
Esa escalada sin precedentes se entiende a partir de cómo se está comportando en la pista. El 'súper ratón' es más agresivo, aunque sigue siendo el jugador más efectivo en los winners de todo el circuito. Se atreve más, pero no pierde esa seguridad que ha exhibido siempre en cada golpeo. Es lo que todo jugador de drive tiene que ser, un constructor del punto para la definición de su compañero al revés. Defensivo, pero no inofensivo. Lidera la estadística en el circuito de menos cantidad de pelotas que facilitan winners a los rivales. Y es el tercero en la misma parcela si solo se cuentan globos.
Suele acabar sus partidos como el jugador con menos errores forzados y no forzados. Es una certeza para Galán, un terremoto en la red, que a pesar de su estatura, mantiene con facilidad la altura en la pista. Un muro para sus rivales que cuenta con una agilidad espectacular que le permite defender cada bola.
Ha pasado de no contar para ganar títulos a ser la única alternativa junto a Galán a los que hasta su llegada parecían invencibles, Tapia y Coello. Y todo en solo 3 meses. Ha roto con la "maldición" que le atormentaba a base de trabajo y saliendo de una zona de confort que tanta seguridad le otorgaba. Crear otra pasa por alcanzar su nuevo objetivo, el número 1º.