'Cohete' Suárez y Skoda tiñen de verde mamba el Supercampeonato de España
El asturiano, en el cenit de su carrera: tricampeón nacional pilotando el nuevo Fabia RS Rally2, con victoria incluida este fin de semana en el Rally La Nucía.

Un gesto que preludió toda una temporada: los cachetes de 'Cohete' Suárez contra el techo de su nuevo Fabia conjurándose con él cuando se presentó en sociedad a primeros de marzo. Un cambio cromático: del naranja flúor del curso pasado, que su equipo no quiere ver ni en pintura (y con razón…), al 'verde mamba' identitario ahora de la gama RS de Skoda.
Ocho meses después de aquella mañana de ilusiones renovadas en el Carlos Sainz Center de Madrid, el planteamiento que desgranó entonces al micrófono el patrón del equipo Recalvi, Chema Rodríguez, ha dado resultado. Poniendo en valor su razón de ser como empresa de recambios, el conjunto vigués cambió las piezas cuando tocaba para revertir el mal fario del 2022 –cinco abandonos, ninguna victoria– y reverdecer laureles, literalmente, en el Supercampeonato de España de Rallies.
'Cohete' y los suyos resetearon durante el invierno y no hicieron más que sumar desde principio de año: kilómetros, experiencia y puntos a granel. Aunque los primeros pasos de su andadura con el Skoda de última generación fueron más inciertos de lo esperado –la entrega se demoró tanto que el coche acabó llegando a España la víspera casi del primer rally–, el asturiano comenzó el Supercampeonato jugando la baza de la regularidad por primera vez en su carrera, demostrado al fin que, haciendo de la necesidad virtud, la paciencia se ha incorporado a la fuerza –a base de haberla perdido durante varias épocas y haber tenido que pagar los peajes que acarrea– en el repertorio de las que ahora maneja.

El campeón del Mundo júnior de 2019, Jan Solans, cayó de pie en el Fabia RS; Suárez no. El catalán dio la campanada en el primer rally (Sierra Morena), batiendo con un equipo privado, después de haber completado apenas medio día de test, al piloto referencial de Skoda, que probó reglajes durante dos jornadas por diversas tipologías de tramo. 'Cohete' no tuvo de primeras la afinidad deseada al volante de la nueva 'Checa' –como él mismo denomina a sus coches desde que se unió a Skoda–; un modelo muy distinto ya de base al Fabia Rally2 Evo, con el que José Antonio estuvo a punto de ganar el Nacional de Asfalto de 2020, y con el que arrasó al año siguiente en el Supercampeonato.
El asturiano estrenó el 2023 con un cuarto puesto en Córdoba y un segundo en Lorca (detrás del subcampeón de Europa de 2022, Javier Pardo), donde se disputó a la vuelta de Semana Santa la primera prueba sobre tierra del calendario. Esos primeros resultados enmascararon la impotencia que cundió por aquel entonces en el seno del equipo gallego. El coche degollaba los neumáticos a cada sección; pese a las soluciones que probó su preparador (AR Vidal), no hubo forma de que Suárez encontrara el feeling adecuado para exprimir las bondades del chasis y el nuevo motor.
Los números, sin embargo, reflejaban otro escenario. Aunque las actuaciones del praviano no deslumbraran, las cuentas poco a poco le fueron saliendo. A diferencia de otras épocas, José Antonio mantuvo el temple y siguió sumando unidades. La clásica filosofía 'simply clever' de Skoda caló en él; los preceptos de su patrón, de su avezado copiloto, Alberto Iglesias, y del jefe de prensa de la marca, Javier Arenas, que se ha erigido casi en su hermano mayor, también. Aunque volvió a acabar frustrado el Islas Canarias del Europeo, donde apenas pudo destacar, 'Cohete' se anotó a última hora el tramo bonificado.

Gracias a ese triunfo parcial, el piloto de Skoda llegó un mes después al Rally de Ourense, a las puertas ya del verano, liderando 'de facto' el Supercampeonato. Esas semanas de impasse, motivadas por al aplazamiento del Rally de Pozoblanco (donde concluirá la temporada definitivamente dentro de dos sábados), acabaron resultando providenciales para el equipo Recalvi, que empezó a ver la luz de una vez por todas en los tramos de su tierra.
El Rally Rías Baixas de la Copa de España de Asfalto, cuyo principal patrocinador es la propia empresa viguesa, marcó un antes y un después para Suárez. Aplicando el pragmatismo que le caracteriza, el jefe del operativo, Chema Rodríguez (piloto en su juventud), contactó con uno de los ingenieros más avezados de la órbita de Skoda Motorsport, quien dio la vuelta como un calcetín a todos los principios técnicos que Suárez había explorado hasta ese momento.
La luz al final del túnel
"El equipo me brindó todas las oportunidades, pero no estuve muy acertado con la puesta a punto, asumo toda la responsabilidad. Una vez que le cogimos el truco, el coche es muy cómodo, muy noble, muy rápido, quizás más complicado de conducir. Con esto quiero decir que es un coche más de carreras, más reactivo, más preciso. La mejoría fue sustancial respecto al anterior, y se agradece. Estoy muy contento", explica 'Cohete' a Relevo sobre el nuevo Fabia RS, con el que se empezó a entender cada vez mejor.
El asturiano recuperó la sonrisa subido al primer peldaño del podio de Vigo –donde corrió precisamente a modo de test–. A continuación, en Ourense, aplastó a todos sus rivales por el Supercampeonato con una preponderancia inusitada.
Para entonces, Jan Solans ya estaba acoplado al Hyundai i20 N Rally2 del equipo de Teo Martín, que lo fichó a toda prisa tras su victoria en el Sierra Morena con un Skoda alquilado, cuando el campeón del pasado año, Pepe López (sin puntos en el carnet de conducir), fue apartado de la competición. Iván Ares, campeón primigenio y gran baluarte de la marca coreana, transmitió también buenas sensaciones desde principio de año. Y el nuevo protegido de Citroën, Diego Ruiloba, vencedor de la copa Peugeot en 2022, y oriundo también de Pravia, como Suárez, empezó a despuntar cada vez más, llegando a secundar en el podio de Ourense a su paisano, que, aunque tuvo que aguardar pacientemente todo el verano, pronto se confirmó como dueño y señor de este Supercampeonato.

El periplo asturiano con el que se reanudó la temporada a mitad de septiembre así lo constató. 'Cohete' arrasó en la primera edición del Princesa compuesta por tramos de tierra y asfalto, donde Solans chocó nada más empezar. 15 días después, José Antonio se quedó liderando en solitario el Rally Villa de Llanes, a raíz de los pinchazos que tumbaron al mismo tiempo a Ruiloba y a Ares. Y en ambas oportunidad, el piloto de Recalvi ganó además el tramo bonificado. Con lo cual, dejó ya el título casi forjado.
Aunque hace un mes regresó a la contienda su némesis, Pepe López, como nuevo piloto del Hyundai de Terra Training, con el que ganó el Rally de Cataluña tras un mano a mano muy esperado ante Suárez, el asturiano echó mano de la calculadora y, anotando un segundo puesto y otro TC+ más en su casillero, vio claramente que el Supercampeonato lo tenía ya por la mano.
Estaba cantado que 'Cohete' acabaría coronándose el sábado pasado en La Nucía; máxime tras el prematuro abandono de Ares. Lo que resultó más sorprendente fue el talante con el que encaró la prueba mediterránea: tan circunspecto como si empezara la temporada y marcando unos cronos de escándalo que, según sus comentarios (bajo el bigote que se dejó para la ocasión), le fluían por sí solos, sin forzar la máquina.
Diego Ruiloba y el subcampeón de Europa de 2022, el ourensano Javier Pardo, llegaron a tomarle la delantera en la etapa del viernes. Pepe López también, en su caso al empezar la sección final al día siguiente. Pero el pinchazo que sufrió el madrileño antes del último tramo cambió el curso de los acontecimientos y desencadenó la cuarta victoria con la nueva 'Checa' por parte del praviano, que se coronó finalmente a lo grande (como en Madrid, hace dos años) tricampeón de España de rallies.
El final soñado para un nuevo capítulo de la carrera de Suárez, en el cenit ahora mismo de su vida personal y deportiva, y sin embargo, más mesurado que nunca al conquistar el Supercampeonato, flemático dentro y fuera del coche, visualizando ya su siguiente objetivo –rematar para Skoda el título de marcas–; y también la nueva reválida del próximo año, con Pepe López otra vez enfrente desde el principio –su asignatura pendiente– y la irrupción del equipo Toyota y el Yaris que viene en camino.