RALLY DAKAR

El futuro de Carlos Sainz pasa por varios escenarios posibles: ¿retirada por todo lo alto o buscar nuevos retos?

El piloto español ha ganado su cuarto Dakar, pero el proyecto de Audi echa el cierre y él tiene varias opciones encima de la mesa.

Carlos Sainz celebra su cuarto Dakar. /EP
Carlos Sainz celebra su cuarto Dakar. EP
Sergio Lillo

Sergio Lillo

No hay proyecto dakariano de máximo nivel que no beba los vientos por Carlos Sainz. El piloto español de 61 años se ha ganado una fama prácticamente inigualable en el mundo de los rallies desde que comenzó a competir internacionalmente a mediados de los 80. Y en estos últimos 17 años de Rally Dakar no ha sido diferente. Sus cuatro victorias con cuatro marcas distintas, con conceptos de vehículo muy diversos, hablan por sí solas. Lo sorprendente es que 40 años después siga en lo más alto. ¿Hasta cuándo?

El madrileño ha repetido por activa y por pasiva que siempre hace la reflexión después de cada Dakar. ("¿Me he encontrado competitivo? ¿He sentido que sigo teniendo ganas y la misma velocidad de siempre?") y este no va a ser diferente. Las respuestas a estas preguntas son un rotundo sí. Él y Lucas Cruz han sido los mejores del Dakar más exigente desde que llegó a Arabia Saudí en 2020. No han cometido fallos de calado; han imprimido un ritmo brutal cuando tocaba; han conservado la compleja mecánica de su RS Q e-tron y, junto a su equipo, han acertado de pleno en la estrategia a seguir, sobre todo antes y durante la etapa reina de 48h.

La lógica dice que a tres meses de cumplir los 62 años, el cuarto trofeo del Touareg sería una buena rúbrica final a una trayectoria de éxitos en la que marcó un antes y un después en el Mundial de rallies e hizo lo propio al desembarcar en los rally raid. Pero el instinto competitivo de Sainz no se ha reducido ni un ápice, según comentan a Relevo los que le rodean. El español sigue manteniendo esa obsesión por los detalles técnicos, por el trabajo bien hecho y una dedicación absoluta a los proyectos en los que se involucra. Todo ello pese a que sigue combinando su carrera deportiva con los negocios que tiene fuera de ellas desde hace años.

Y es que su fama de desarrollador de coches es un caramelo para cualquier fabricante de primera fila. Según ha podido saber Relevo en las últimas semanas, Toyota y Ford ya han mantenido contactos con él para tratar de convencerle y sumarle a sus proyectos dakarianos. Ambos fabricantes marcaron momentos clave de la trayectoria del madrileño. Con los japoneses ganó sus dos Mundiales de rallies y grabó a fuego en la memoria colectiva los modelos de coche Corolla y Celica. Y con los estadounidenses dio sus primeros pasos en el Mundial y peleó por ganarlo años después con otro coche de leyenda: el Ford Focus con los colores de Telefónica y Valvolline.

Los responsables de ambos proyectos creen tener lo que el español necesita para sentirse cómodo, respaldado y competitivo. Pero es cierto que ninguno de ellos tiene el aliciente técnico con el que han contado los tres últimos años de Audi. Sainz y Cruz se convirtieron el viernes en los primeros ganadores del Dakar con un coche con tren motriz eléctrico (aunque lleva un propulsor de combustión que recarga la batería). Y los proyectos a corto plazo de Toyota y Ford pasan por sendos prototipos 4x4 de gasolina. Modernos pero no innovadores.

En Toyota han contado con una camada de jóvenes pilotos para cubrir el gran hueco dejado por la marcha de Nasser Al Attiyah a Dacia junto con Sébastien Loeb y Cristina Gutiérrez. Pero tienen claro que la llegada del madrileño sería la guinda del pastel y un relato bonito de contar como marca después de su exitoso pasado compartido. Además, también sería una gran fuente de aprendizaje juntar a alguna de estas jóvenes promesas -Seth Quintero, Lucas Moraes- con un gran referente como el español.

En Ford están diseñando de la mano de M-Sport un prototipo "completamente nuevo" con el que esperan pelear por ganar el Dakar. Malcolm Wilson, presidente del preparador británico, es un viejo conocido de Sainz ya que corrieron juntos en los 80 y luego fue su jefe de equipo a principios de los 2000. El inglés quiere contar con él, porque, como ha reconocido muchas veces, "es el piloto con más dedicación y entrega que he visto nunca". La marca del óvalo espera alinear "como mínimo tres" prototipos en el Dakar 2025, según reconoció Wilson a Relevo. Pero, ¿quiénes los conducirán? Mattias Ekström, Stéphane Peterhansel (aunque el francés parece ya de salida) y Carlos Sainz son tres nombres muy jugosos a los que todos quieren tener en sus filas.

¿Cuál será la decisión final de Sainz? No debería tardar muchos meses en decidirlo.