La 'oreja de coliflor' se extingue: el rugby, a punto de perder una de sus mayores señas de identidad
Fue una de sus lesiones más comunes, pero la prevención y la tecnología van a hacerla desaparecer

Si te has topado alguna vez con alguna de ellas, seguramente sea una imagen difícil de olvidar para tu cerebro. La famosa oreja de coliflor es una de las malformaciones más representativas de algunos deportes como el rugby, el boxeo, el judo, el Jiu Jitsu…
A simple vista, llama mucho la atención, ya que se trata de una especie de muñón, en el lugar donde habitualmente hay una oreja. La definición técnica de lesión es la siguiente:
Es una afección irreversible que ocurre cuando el pabellón auricular es golpeado desarrollando un trombo o alguna otra acumulación de líquido bajo el pericondrio lo que provoca la separación del cartílago e impide así la llegada de nutrientes. Esto causa la muerte del cartílago y como resultado la formación de tejido fibroso en la piel que lo recubre. Esto provoca que la oreja parezca permanentemente deformada e hinchada asemejándose a una coliflor.
En el mundo oval, la imagen de un delantero con orejas de coliflor era muy común décadas atrás. Estos muñones eran más representativos en las posiciones de primera línea, segundas y terceras centros, ya que estos jugadores son los que mayor rozamiento tienen en sus orejas al entrar en la melé.

Cómo se produce
Golpes, impactos en el placaje y sobre todo el rozamiento con el tejido rugoso de la ropa son las causas más comunes de desgaste del cartílago y la aparición de la coliflor por oreja. Técnicamente:
La piel que cubre el cartílago es extremadamente fina, sin apenas grasa subcutánea y fuertemente unida al pericondrio recorrido por gran cantidad de vasos sanguíneos que alimentan al cartílago. Su separación a causa del hematoma es lo que provoca la muerte del cartílago y la degradación de los tejidos.
En el rugby de antaño, era considerada casi como un trofeo, un símbolo de distinción y un signo de valor y coraje. Incluso se llegaba a decir que en una pelea, había que estar del lado del implicado con orejas de coliflor. Pero hoy en día, la estética y los cuidados predominan y esto hace que cada vez sea más complicado encontrar este 'trofeo' en jugadores de rugby.
Prevención y cura
En el rugby actual, la imagen de un jugador con orejas de coliflor queda un tanto anacrónica, aunque sigue existiendo y se ve en todas las ligas. El número de jugadores con esta lesión ha disminuido en gran número gracias a la prevención y los diferentes tipos de curas.
Con la profesionalización del rugby comenzaron a verse diferentes técnicas y medidas para la prevención de esta mal formación. Primero fueron los vendajes alrededor de las orejas y despeñes los cascos blando o gorros de melé los que llegaron al rugby para quedarse.
Pese a que muchos jugadores utilizan estos gorros y vendas, hay otros que no se terminan de acostumbrar a ellos y es donde aparece la curación por drenaje.
A día de hoy, esta técnica de drenaje, es la más efectiva, para evitar la aparición de la oreja de coliflor. Ha de hacerse justo después del partido, y seguir siempre los consejos del doctor/médico del equipo.