ATP FINALS

Djokovic se autocensura por reventar dos raquetas: "Hay formas más inteligentes de lidiar con la frustración"

El serbio rompió dos raquetas en su debut en las ATP Finals y después pidió disculpas. "No animaría a nadie a hacer eso".

Djokovic se autocensura por reventar dos raquetas: «Hay formas más inteligentes de lidiar con la frustración»
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Turín.- Holger Rune, rival generacional de Carlos Alcaraz y llamado a ser un grande, llevó este domingo tan al límite a Novak Djokovic en las ATP Finals de Turín que el serbio acabó reventado dos de sus raquetas a patadas.

El serbio estaba sufriendo de lo lindo ante Rune, un tenista que parece una calcamonía de él pero con 16 años menos. Peleón, contragolpeador, valiente y con muchísimo carácter, el danés hizo sudar tinta a Djokovic en su debut en la Copa de Maestros. Y el campeón de 22 Grand Slam pagó su frustración con sus raquetas. Nada nuevo por un lado, pero siempre llamativo por otro: el tenista más laureado de la historia perdiendo los papeles.

El cabreo de Djokovic llegó en el inicio del tercer set. Tras dos primeros parciales de un altísimo nivel, con Djokovic y Rune jugando un tenis excelso, Nole se adelantó en el tercero con un break de inicio. Pero con 2-0 a favor cedió su servicio tras una derecha estratosférica del danés a la línea: el balcánico pidió el ojo de halcón con pocas esperanzas y según llegó a la silla pisó una raqueta y después colocó otra más para reventarla también. La definición de frustración.

Djokovic fue sancionado con un warning por el juez de silla y después del exabrupto se calmó. A eso ayudó en gran medida que Rune desconectó poco después, agotado física y mentalmente. Si los dos primeros sets fueron un espectáculo, el tercero fue más un juego psicológico y ahí Djokovic es imparable. Terminó imponiéndose por 7-6 (7-4), 6-7 (1-7) y 6-3.

Las disculpas de Djokovic

Un rato después, ya duchado, pasó por los micrófonos de la sala de prensa, pidió perdón, censuró su actitud y asumió su responsabilidad. "Esta noche lo he hecho para liberar la tensión y la frustración que estaba teniendo, para seguir adelante", indicó el número uno, que en varias ocasiones durante el partido se llevó la mano a la oreja como retando a los aficionados del Pala Alpitour.

Djokovic, en rueda de prensa, sobre el asunto de la raqueta.ATP MEDIA

"Pero no animaría a nadie a romper sus raquetas. Tampoco me animo a mí mismo. No estoy feliz y no estoy contento con eso. No me gusta haberlo hecho, pero lo he hecho y tengo que asumir la responsabilidad", añadió el serbio. "En algunas ocasiones he jugado más liberado después de hacer cosas así. Pero hay diferentes maneras, quizás más inteligentes, de lidiar con la frustración que romper una raqueta", dijo con una media sonrisa en la boca.