El ejemplo de su "jefe" en 2002: así animaron a Carlos Alcaraz tras su derrota en las ATP Finals
Horas después de caer con Alexander Zverev, el murciano y su equipo recordaron la actuación de Juan Carlos Ferrero en la Copa de Maestros de 2002.

Turín.- Carlos Alcaraz se enfrentó el lunes por la tarde a una sensación nueva. Había perdido un partido de tenis en un torneo del circuito profesional y no estaba eliminado. Es precisamente una de las peculiaridades que tienen las ATP Finals, que la fase de grupos te permite seguir vivo e incluso ganar el título habiendo perdido en tu debut.
En el resto de eventos del calendario, cualquier derrota te envía en casa. Pero aquí no. Tras ceder por 6-7 (3-7),6-3 y 6-4 con Alexander Zverev en su debut, Carlitos volverá a salir este miércoles a la pista para enfrentarse a Andrey Rublev (14:30 en Movistar+) y ahí prácticamente jugará sin red. Es "prácticamente" porque incluso perdiendo con el ruso, podría llegar al viernes con alguna posibilidad de meterse en semifinales.
Las ATP Finals, antes conocidas como la Copa de maestros, son uno de los torneos más especiales. Por el hecho de reunir a las ocho mejores raquetas del año y por esa fase de grupos que hace sacar siempre la calculadora para contar sets, sumar juegos ganados y ver el cara a cara entre los tenistas.
Tras perder con Zverev en el partido del mediodía, Alcaraz se duchó, hizo recuperación física y pasó por los micrófonos para admitir que ha llegado a este final de año con la mente fundida. "Está siendo un año muy largo y muy exigente. Tengo que mejorar para llegar a este punto del año en mejores condiciones, sobre todo a nivel mental", decía el número dos del ranking mundial tras acumular su tercera derrota consecutiva, algo inédito desde que explotó hace dos años.
El ejemplo de Juan Carlos Ferrero
Después, abandonó las instalaciones del Pala Alpitour junto a su equipo. Durante la cena, intentando animarle, le pusieron el ejemplo de alguien que él conoce muy bien: Juan Carlos Ferrero. Su entrenador también arrancó una Copa de Maestros perdiendo y terminó llegando a la final. Estuvo, de hecho, a unos pocos puntos de hacerse con el título, pero se le escurrió en el quinto set.
Ocurrió en el año 2002, cuando el torneo se llamaba Masters Cup y se disputaba en Shanghai. El formato era igual que el de ahora, con dos grupos de cuatro tenistas, semifinales y final. Ferrero, entonces número cuatro del ranking ATP, cayó con Roger Federer en su debut por 6-3 y 6-4 y después ganó a Andre Agassi (7-5, 2-6 y 7-6) y a Jiri Novak (7-5 y 6-3) para plantarse en semifinales.
En esa ronda se enfrentó a su compatriota Carlos Moyà y remontó en un partido eterno para acabar imponiéndose por 6-7 (6-8), 6-4 y 6-4. La final fue una montaña rusa: Lleyton Hewitt se llevó los dos primeros parciales, pero Ferrero despertó, forzó el quinto e incluso llegó a estar break arriba en el parcial decisivo. Sin embargo, la balanza se inclinó del lado del australiano por 7-5, 7-5, 2-6, 2-6 y 6-4.

Davydenko, de la derrota al título
Ferrero alcanzó la final en aquel 2002, pero hay otro ejemplo todavía más reciente y con final feliz, el de Nikolay Davidenko en 2009, en el estreno del Masters en el O2 Arena de Londres. El ruso empezó el torneo perdiendo con Novak Djokovic, pero después superó la fase de grupos venciendo a Rafael Nadal y Robin Soderling; después derrotó a Roger Federer en semifinales y tumbó a Juan Martín del Potro para ganar el título más importante de su carrera.
"Es el único torneo en el que una derrota no te elimina", dijo el lunes Alcaraz, intentando ver el lado positivo de su partido con Zverev. "Tengo oportunidades para seguir mejorando y poder pasar la fase de grupos. Mañana entrenaré para mejorar todo las cosas que no he hecho bien hoy, que son bastantes".