La lección de humildad de Carlos Alcaraz al nº378 de la ATP: "Nunca conocí a un tipo tan educado como Carlitos"
El peruano Gonzalo Bueno ha estado entrenando con Alcaraz estos días en Turín. Se sienta con Relevo y cuenta sus sensaciones. "Esto es un regalo", dice.

Turín.- Son cerca de las 12 del mediodía en Turín, con los Alpes al fondo soplando su aire gélido sobre la ciudad, cuando Gonzalo Bueno, a resguardo del frío, corre de un lado al otro de la pista 1 del Pala Alpitour, el espectacular pabellón que alberga estos días las ATP Finals. Peruano, número 378 del ranking ATP, Bueno suda y suda tratando de seguir el ritmo del tenista que tiene enfrente, nada menos que Carlos Alcaraz.
"Eres una roca, tío", le dice Juan Carlos Ferrero, técnico del murciano. Y el peruano se sonroja y se ríe. Frases, peloteos, experiencias que jamás olvidará. Alucina con Alcaraz y su manera de ser y de relacionarse, de cómo mantiene los pies en la tierra después de ganar Grand Slam y ser número uno del mundo.
Bueno llega a la cita con Relevo "alucinado" tras ver en directo el Jannik Sinner-Stefanos Tsitsipas que abre el torneo. "Es de no creer cómo juegan estos tipos", dice mientras se sienta en un cómodo sofá y empieza a hablar. De su infancia, de la lección de humildad que le ha dado Alcaraz, de lo que está aprendiendo y del futuro. "Estar aquí es un regalo, es alucinante", señala.
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— ATP Tour en Español (@ATPTour_ES) November 12, 2023
Pocos tienen el privilegio de ser invitado por la ATP para formar el equipo de sparrings en el torneo de maestros, esos jugadores jóvenes que están al servicio de los grandes protagonistas. El circuito masculino eligió para la edición de 2023 al nº1 del mundo júnior, el brasileño Joao Fonseca; al estadounidense Nishesh Basavareddy, del circuito universitario; y a Gonzalo Bueno, que en apenas un año ha pegado un salto de 300 puestos en el ranking ATP.
El susto del doping y una decisión «difícil»
Un año menor que Alcaraz, Gonzalo Bueno empezó a jugar al tenis cuando apenas tenía tres y vivía en Trujillo, una ciudad en el norte de Perú. Se le daba tan bien que con 14 años se mudó a Lima para entrenar en el Club Regatas y de ahí dio el saltó en 2021 a Buenos Aires, la ciudad en la que se curten casi todas las grandes promesas del tenis latinoamericano. "Tomé la decisión con mi familia y lo hicimos sin dudarlo. Sabíamos que teníamos que dar el paso", dice.
"La última noche hubo una fiesta de jugadores y me acuerdo mucho de Carlitos, que estaba muy contento y alegre. Se lo recordé el otro día y nos matamos de risa"
Sobre el Campeonato del mundo júnior de 2017Allí, en Argentina, durante el mes de octubre le sorprendió un mensaje de su agente. Era temprano, sobre las 9 de la mañana, cuando su móvil vibró. "Hola, ¿cómo estás? Tengo una noticia importante que contarte", decía. Bueno se sobresaltó. "Yo no sabía si era una noticia buena o mala porque me habían hecho muchos controles antidoping en las últimas semanas. Así que le llamé enseguida y me dijo que me habían invitado a las ATP Finals".
En contra de lo que muchos pueden pensar, no fue una decisión fácil. No por ir a las ATP Finals a gastos pagados a entrenarse con los mejores tenistas del mundo, sino porque tenía que renunciar a jugar un Challenger en Lima. "Tenemos muy pocas oportunidades de jugar delante de nuestro público y fue una decisión difícil", indica. Pero no tuvo dudas.
Cuando conoció a Alcaraz en 2017
En Turín, Bueno está viviendo un sueño. Alcaraz, Sinner, Rune, Tsitsipas... está compartiendo entrenamientos con la créme de la créme del tenis. "Lo que más me sorprende es la intensidad que le ponen a cada entrenamiento y lo concentrados que están. Siempre están viendo qué mejorar", señala el peruano, que entrena a las órdenes del argentino Patricio Reynoso.
Con Carlitos ya ha entrenado en dos ocasiones, una el sábado y otra el domingo. "Como tenista lo que más me asombra es lo bien que está físicamente, cómo se mueve para todos lados. Le abro de derechas, le tiro un drop (dejada) y enseguida está ahí. No hay por dónde pararlo. Es muy rápido y tiene una explosividad tremenda", relata. El domingo jugaron dos 'tie breaks' y Alcaraz se llevó los dos por 7-4.
En su primera toma de contacto hablaron de cuando coincidieron en el campeonato del mundo infantil de 2017, en la ciudad checa de Prostejov. España derrotó 2-1 a Perú con una victoria de Alcaraz. "Aquellos días compartimos mucho tiempo y nunca me imaginé que tan poco tiempo después fuera a ser número uno. La última noche hubo una fiesta de jugadores y me acuerdo mucho de Carlitos, que estaba muy contento y alegre. Se lo recordé el otro día y nos matamos de risa. Se empezó a matar de risa".

Eso es precisamente lo que más le ha sorprendido a Bueno de Carlitos y lo que cree que le diferencia del resto: su cercanía. "Carlitos es como una persona normal, es muy educado. Es increíble como tiene los pies en el suelo con lo que ha hecho. Apenas entra en la cancha te saluda, algo que otros sólo hacen por protocolo. Carlitos en cambio te hace sentir bien, te hace sentir uno más dentro de la cancha. Te quita los nervios de pelotear con alguien como él. Tiene una educación increíble. Nunca conocí a un tipo tan educado como Carlitos". Esa es una de las grandes lecciones que se lleva: que el éxito no te tiene que cambiar, que por muchos ceros que haya en el banco, la educación está por encima.