Rublev perdió los papeles con Alcaraz... ¡y acabó con la rodilla sangrando!
El tenista ruso, número cinco del ranking ATP, se golpeó la pierna hasta hacerse una brecha, impotente ante el juego del español.

Turín.- Con rabia y sin paliativos. Así ha sido la imagen que ha atrapado este miércoles las miradas de la pista central, dejando, en Turín, uno de los momentos más inverosímiles de las ATP Finals. Allí, en la pista central, azul impoluto, Andrey Rublev se ha golpeado la rodilla hasta en seis ocasiones, generándose una herida que le ha dejado sangrando el resto del encuentro.
Hasta tal punto ha llegado la frustración del tenista ruso, número 5 del ranking mundial, frente a Carlos Alcaraz. El tenista murciano se ha impuesto con contundencia y por la vía rápida a su segundo rival del torneo (7-5, 6-2), cumpliendo con su parte y aplazando el matchball al próximo partido, en el que se jugará el billete a semifinales ante Daniil Medvedev.
Pero antes, volvamos a Rublev. El moscovita, contra las cuerdas ante Carlitos tras la derrota con Medvedev en el primer choque del torneo, estaba obligado a vencer para mantener vivas sus opciones. Tras un primer set igualado, Alcaraz ha terminado decantando la balanza a su favor, algo que ha colmado la paciencia del ruso.
Fue ahí cuando Rublev, conocido en el circuito por su carácter, siempre afable, pero también por sus calentones en la pista, donde compite a una velocidad asombrosa, estalló de rabia y agarró la raqueta con más fuerza que nunca. Entonces, con su herramienta de trabajo en la mano derecha, el ruso elevó la rodilla izquierda para golpearse con rabia hasta en seis ocasiones.

"¿La rodilla? Está bien, no ha pasado nada", aseguró el tenista de Moscú tras la conclusión, en la sala de prensa del pabellón turinés. "A veces estás disgustado en la pista...No he podido controlarme".
Fernando Vicente, entrenador del ruso desde 2016, atendió a Relevo a comienzos de año y reconoció lo que era una un secreto a voces. "Andrey es muy expresivo, tiene la sangre que le hierve y debe intentar controlarlo", señaló. "Sus rivales esperan a que se queme, le luchan porque saben que en cualquier momento se vuelve loco. Eso es lo que tenemos que trabajar".
De momento, deberán seguir trabajándolo. Este miércoles, superado por el juego de Carlos Alcaraz, con el que, todo sea dicho, mantiene una gran relación, Rublev se ha autolesionado, haciéndose una brecha considerable que, aunque intentara reducirla en el banquillo con ayuda de una toalla, no ha dejado de sangrar en lo que restaba de encuentro.