El yin-yang que recorre la cabeza de Rafa Nadal tras su primera victoria
El balear mira con esperanza al futuro, pero al mismo tiempo sigue temiendo la reacción de su físico.

"¿Rafa no ha jugado en un año? Vaya nivelazo", escribía Alejandro Davidovich Fokina en sus redes sociales durante el partido de vuelta a las pistas de Rafa Nadal tras 349 días. La reacción del jugador malagueño es la más generalizada en las últimas horas ante el despliegue de juego del 14 veces campeón de Roland Garros contra un buen rival, el austriaco Dominic Thiem, al que no dejó ni opción. La derecha corre, el revés cruzado sigue funcionando y esos puntos tan suyos de llevar al contrario a forzar el error siguen donde los dejaron. ¿Ha vuelto Nadal? Las claves están en el yin-yang que recorre su cabeza.
La ilusión de volver al tenista de Manacor a tal nivel que incluso le fuerce a repensar que esta no sea su última temporada es un sentir general que hace a muchos llegar a precipitarse. Pero es el propio jugador, una vez más, quien ha analizado mejor que nadie su situación en la rueda de prensa posterior a su primera victoria. "Lo primero, y lo repito, es mantenerme sano", comenzaba. "Si puedo jugar partidos sintiéndome listo para jugarlos, entonces las posibilidades de ser competitivo en un corto período de tiempo son mucho mayores".
En la cabeza de Nadal hay dos vertientes que se ven reflejadas en cada una de sus frases. Una blanca, inmaculada y esperanzadora que le dice que, con un poco de suerte y firmando una tregua, volverá a su nivel: "Mi objetivo al medio plazo es, en un par de meses, ser competitivo de nuevo". Y otra más negra, negativa y miedosa que persigue cada palabra de bienaventuranza en este 2024: "Si pasado pasado mañana voy a la pista y tengo problemas, entonces el proceso es mucho más duro". En su mente rondan ambas caras de la moneda, residiendo el viejo pensamiento de mirar el lado bueno o malo de las cosas y que, en el caso del tenista español, se junta de manera previsora en cada una de sus respuestas.
Tras el 7-6 y 6-1 de este martes, lo que está claro es que el actual 672º del ranking mundial de la ATP ha demostrado que sigue siendo capaz de jugar muy bien al tenis a pesar de un parón de tan larga duración. "No me he olvidado de cómo se juega al tenis", expresaba ante los periodistas, muchos de ellos sorprendidos por su nivel: "Lo difícil es ponerlo en juego en un partido profesional, porque al final, necesitas recuperar el movimiento y eso es algo que requiere un poco de tiempo".
"A veces, tienes miedo de hacer algún movimiento"
El proceso, que llevará a cabo en Australia durante este mes, es cuestión de tiempo y tener la oportunidad de tener rodaje: "Al final de la cirugía, a veces tienes miedo de hacer algún tipo de movimiento y necesitas recuperar la velocidad y leer la pelota y [hacer] las cosas de manera automática… Necesitas horas en la pista, horas en una sesión de entrenamiento, pero al mismo tiempo horas en partidos profesionales".
Con la precaución de una situación que llegó a ser insostenible en el pasado, el redebut de Rafa ya es una buena noticia y tampoco es cuestión de llamar a los malos vientos: "No sabía lo que podría pasar hoy. Es un día para ser feliz. Un día feliz para mí. Mañana tengo un día libre para seguir practicando. Estoy emocionado de tener la oportunidad de jugar en otra ocasión. Eso es para mí lo más importante". Nadal ha vuelto a jugar, pero es pronto para dilucidar si volverá a ser el mejor. Cuestión de tiempo y de que el lado bueno de las cosas termine ganando la partida.