Carlos Alcaraz lamenta el poco tiempo que hay para saborear las victorias: "Yo nunca he salido de fiesta en París"
El murciano señala que los tenistas apenas pueden disfrutar de sus triunfos. "A veces me llevo las bolsas al torneo para ir directo al aeropuerto".

Hay tramos durante la temporada de tenis tan agotadores que apenas dejan margen a los jugadores para saborear los triunfos. La gira de tierra batida que está a punto de comenzar en el Principado de Mónaco es un buen ejemplo: entre el 6 y el 13 de abril se disputa el Masters 1000 de Montecarlo; al día siguiente arranca el Conde de Godó en Barcelona, que concluye el 20 de abril; el Mutua Madrid Open se celebra del 23 de abril al 4 de mayo; y tres días después comienza el Masters 1000 de Roma hasta el 18 mayo.
Después hay una semana en la que la mayoría de las grandes estrellas no suelen competir (están los torneos de Hamburgo y Ginebra), pero en absoluto serán días para descansar, porque el 25 de mayo empieza Roland Garros, el segundo Grand Slam del curso. Si Carlos Alcaraz, por ejemplo, gana Montecarlo el domingo 13 de abril, esa misma noche o el lunes por la mañana tiene que estar ya camino de Barcelona. Y si también triunfa en el Godó, lo mismo: el lunes viajaría a Madrid porque le espera el Mutua.
"Los tenistas no podemos celebrar mucho los éxitos porque acabamos un domingo y el lunes o martes juegas el siguiente torneo en otra parte del mundo. Acabamos el domingo por la noche, o por la tarde y vas a coger el vuelo para ir al siguiente torneo", reflexionaba el propio Alcaraz en una entrevista publicada estos días en YouTube por Louis Vuitton, uno de sus principales patrocinadores.
"¿No hay cinco minutos para festejar?", le pregunta entonces el entrevistador. "Digamos que dos…", responde con una sonrisa Alcaraz. "Es que no podemos, a veces llevo todas mis bolsas al torneo antes de jugar la final, para ir directo al aeropuerto según acabas", añade el murciano. Un ejemplo fue lo que ocurrió en China en octubre de 2024: Alcaraz derrotó a Jannik Sinner en la final de Pekín y los equipos de los jugadores hablaron para compartir un avión privado esa misma noche para volar a Shanghai porque el Masters 1000 arrancaba inmediatamente.
"Si siento que tengo que hacer una dejada, hago una dejada. Si siento que hay que subir a la red, subo a la red. Muchas veces sale muy bien, a veces sale mal..."
También es cierto que hay otras épocas de la temporada en la que es más fácil sacar un hueco para celebrar. Por lo general, después de Roland Garros y Wimbledon los tenistas suelen tener algunos días libres. Alcaraz, por ejemplo, se fue unos días a Ibiza con amigos después de conquistar hace un año Roland Garros.
"Tengo mis momentos. Después de un buen torneo salgo y disfruto, pero no es nada habitual. Nunca he salido de fiesta en París o en Francia. Nunca", añade el número uno más joven de todos los tiempos.
Alcaraz y jugar por instinto: "Creo que no es bueno"
En la misma entrevista, Alcaraz hace una buena reflexión sobre cómo toma decisiones en los momentos de máxima tensión. "A veces es instinto, y creo que no es algo bueno. A veces, en los momentos decisivos, cuando todo está apretado y difícil, hago lo que siento. A veces es bueno, pero la mayoría de las veces no", explica el murciano.
"Porque al final tienes que seguir un patrón, una estrategia, pero hago lo que siento. Si siento que tengo que hacer una dejada, hago una dejada. Si siento que hay que subir a la red, subo a la red. Muchas veces sale muy bien, a veces sale mal... pero al menos hago lo que siento. Lo más importante es que me divierto con eso".