Davidovich, el tenista que no veía tenis por envidia y celos: "Ahora entiendo mejor el deporte"
El tenista malagueño se enfrentará este viernes a Djokovic en la Copa Davis. "Se ha cuidado excesivamente demasiado, sólo hay un caso en el mundo".

Valencia.- Por mucho que todo el equipo español vista estos días en Valencia con el mismo chándal, la silueta de Alejandro Davidovich es inconfundible. Por su peinado -coleta alta y laterales de la cabeza rapados- y por sus piernas, fuertes y potentes, con unos gemelos que parece que se van a salir.
Muchos analistas coinciden en que Davidovich (1999, La Cala del Moral) tiene mucho más tenis de lo que dice su ranking, 25º de la ATP, y él está de acuerdo. Cree que no ha llegado a su techo. En ese camino transita. O galopa, mejor dicho. Porque su entrenador, Jorge Aguirre, define a este malagueño de padres rusos como "un purasangre". Un tenista de carácter indomable que tendrá este viernes una oportunidad inmejorable para reivindicar su figura: se enfrentará a Novak Djokovic en un punto decisivo para España en la Copa Davis.
En el deporte se usa muchas veces la palabra fracaso. ¿Qué te dice a ti esa palabra?
Es que fracaso es una palabra bastante dura. El tenis es un deporte en el que cada semana tenemos una nueva oportunidad para intentar hacerlo lo mejor posible. Yo no lo llamaría así, lo llamaría aprendizaje porque somos humanos, tenemos derecho a equivocarnos y todo es un proceso para intentar llegar siempre a nuestro máximo nivel.
Después de una gran victoria siempre te ha costado mantener esa mentalidad, ese nivel. ¿Cómo estás trabajando eso?
Es todo un proceso que vas aprendiendo poco a poco y te vas dando cuenta por ti mismo, por tu equipo, que te lo va contando, y también te lo van dando los partidos. Obviamente este año hemos mejorado bastante, que era el objetivo, estar más concentrado en cada partido y dar mi mejor nivel y creo que lo estoy consiguiendo. Todavía faltan unos cuantos torneos que hay que ir a por ellos.
¿Es sano el reproche en el deporte?
Más que reprocharse diría más como ser exigente contigo mismo porque al final cada uno quiere lo mejor para sí mismo y quiere intentar dar lo mejor. Si das tu 100% no tienes nada que reprocharte. Todos juegan bien, es un deporte individual y no hay empate. Uno gana y uno pierde.
¿Cuál es la mejor lección que has aprendido en estos años en el circuito?
Seguramente la profesionalidad que tienen todo el mundo, la calma que tienen, sobre todo dentro de pista. La paciencia que hay que tener y la autoexigencia y el estar entrenando cada día a tu cien por cien y no tener ningún día del 80%. Intentar estar siempre al 100%.
Y de Djokovic, ¿qué es lo que más te sorprende?
Si hablamos de Nole no le podría ni describir lo que está haciendo, lo que ha hecho y lo que seguramente hará. Describir todos estos años sus dietas, su mentalidad, su físico, todo lo que ha hecho estar ahí arriba y seguir siendo número uno es impresionante.
Y con 36 años.
Es verdad que se va viendo que cada vez se va alargando más el tenis. Él se ha cuidado excesivamente demasiado, pero sí que es verdad que sólo hay un caso en el mundo y es él.
Tú le ganaste.
Y también perdí (risas).
Desde fuera, el tenis es todo muy bonito. ¿Tiene algo negativo?
Somos unos privilegiados, que hacemos lo que hemos querido desde pequeños. Si llegas a ser profesional eres un privilegiado. Has decidido que vas a estar lejos de la familia, de tus amigos y hay que llevarlo de esa manera. Te dedicas durante 15 años a esta vida y después tienes toda tu vida para hacer lo que quieras.
En tus primeros años en el circuito no veías partidos de tenis por televisión, ¿por qué?
Antes no veía porque a lo mejor me metía más presión y era porque quería estar ahí y estaba en casa. A lo mejor por esa envidia o esos celos de querer estar ahí lo transmitía así. Ahora sé que estoy siempre dando mi 100% y he aprendido que es un deporte que ganas y pierdes. Si pierdes no pasa nada, das la enhorabuena a tu contrincante, que ha hecho mejor día que tú, y le deseas lo mejor. Ahora puedo ver tenis porque sé que ahora estoy en ese nivel que he entendido mejor el deporte.
¿Y a quién te gusta ver?
No tengo ninguno favorito, pero Charly está demostrando un tenis estratosférico y que va dominar el tenis durante todo lo que juegue seguramente. Hay mucho que aprender de él.
Llevas desde los 11 años trabajando con un psicólogo, ¿crees que es bueno que los deportistas normalicéis que trabajáis con psicólogos?
Sí, claro, todo el mundo necesita ayuda psicológica. Para pasar las cosas de estrés como las que pasamos los tenistas en una pista tienes que tener tus herramientas y tú solo no te las puedes crear. Tienes que tener a un experto en cómo darte esas herramientas en esas situaciones.
¿Te preocupa como tenista que la ATP lleve las Next Gen Finals a un país como Arabia Saudí?
También tenemos Doha y Dubái, no lo veo nada mal. Ese torneo es una recompensa de todo el buen año que has hecho. Da igual que lo juegues en Arabia o Sudamérica, es un torneo más, intentas ganarlo y da igual el sitio.