El jordano apadrinado por Nadal gracias al vínculo del tío Toni con una princesa: "Me dice que sea feliz pero no demasiado"
Abdullah Shelbayh ha subido 300 puestos en el ranking en este 2023 que cierra esta semana invitado en las Next Gen Finals de Jeddah.

Abdullah Shelbayh (Ammán, 2003) soñaba con ser tenista. Para eso entrenaba. Para eso se machacaba. Abu todavía no lo sabía, pero su vida empezó a cambiar hacia esa dirección cuando tenía 13 años. Todo se aceleró el día que Toni Nadal se subió a un avión rumbo a Ammán en 2017 para un evento que había organizado la princesa de Jordania Lara Faisal. El tío Toni la conocía de un tiempo atrás, de sus visitas al torneo de Doha acompañando a su sobrino Rafael.
Allí, en Ammán, Toni conoció a Abdullah y le vio jugar al tenis. Lara, princesa y cara visible en el deporte de la familia real jordana, era la representante del joven jugador y habló con Toni para ver qué opinaba el todavía entrenador de Nadal sobre su nivel. Apoyado económicamente por su familia, Abu había visitado la Academia de Nadal en Mallorca unos meses antes y se estaban planteando si enviar allí al chaval. "Sí, es una buena idea", respondió Toni.
Un año después, en el verano de 2018, Abdullah empaquetó las maletas y aterrizó en la isla de Mallorca para empezar su nueva vida. Entró con 14 años, siendo un niño. Ahora tiene 20 y es hombre. Su evolución lo dice todo: este año ha subido casi 300 puestos en el ranking -está en el 185 de la ATP-, ha ganado su primer título del circuito Challenger y esta semana está en Jeddah disputando las ATP Next Gen Finals gracias a una invitación. Otro dato: sólo hay seis tenistas más jóvenes por encima suyo en el ranking.
Su nombre dará que hablar y será un rara avis, un árabe en la élite del tenis. Hace unas semanas salió al torneo de Metz con una palestina en el cuello, pero no quiere hablar de política en su entrevista con Relevo. Sólo de tenis, de su historia, de sus sueños y de cómo es compartir el día a día en la Academia con uno de los mejores deportistas de la historia.
Comencemos por el principio, ¿cómo y por qué empiezas a jugar al tenis?
Empecé gracias a mi padre, porque lo vi jugando en uno de los partidos que jugaba con sus amigos en el club. Yo no era un chico tranquilo, pero en ese momento estaba tranquilo viendo el partido y me pareció interesante. Después le pregunté a mi padre si podía empezar a jugar con él para divertirme. Se puso muy contento y empezó a jugar conmigo. Los dos días siguientes estuve jugando yo solo contra la pared. Mi padre vio que yo estaba muy interesado y fue mi primer entrenador. A él le encantaba Pete Sampras antes de que yo naciera, pero después flipaba con Roger y Rafa. Le gustaba especialmente Roger, le encantaba verle jugar.
¿Cómo de difícil es ser tenista en un país donde no hay cultura de tenis?
Es difícil porque no es un deporte muy popular y no se le presta atención. No hay muchas personas que quieran ser tenistas o que quieran llevar el tenis a otro nivel. Yo quise ser alguien que tomaba un camino diferente a los demás. Y mis padres me ayudaron mucho con eso. También tuve apoyo de la princesa Lara, que forma parte de mi equipo desde hace un tiempo. Mi padre sabía que el camino para llegar arriba no era quedarse en Jordania, sino salir. Como Lara también estaba de acuerdo, decidimos mudarnos a España a una edad muy temprana. Antes de eso visitamos diferentes academias, pero en septiembre de 2018 ya estaba en España, en Mallorca. Así que creo que ese verano fue el que cambió mi carrera, el que llevó mi carrera a un nivel diferente.
¿Cómo acaba un tenista jordano en la academia de Nadal?
Para mejorar. En Jordania había habido otros jugadores que no habían mejorado tanto, así que mi padre invirtió mucho tiempo y mucho dinero en mis viajes. Él me acompañaba a muchos torneos por Europa... Y luego está Lara, la princesa, que tenía una buena conexión con Toni y Rafa de Doha. El año antes de que yo me incorporara a la academia, Toni vino a Jordania para un festival organizado por la princesa Lara. Ahí fue la primera vez que vi a Toni.
¿Y qué pasó?
Él sólo me vio jugar tenis, pasó tiempo conmigo en la pista y se mostró interesado. Y luego Lara le explicó que había la posibilidad de que yo viniera a la Academia. Y él dijo que sí, que era una buena idea y nos animó a hacerlo. El siguiente verano visitamos varias academias y una de ellas fue la de Rafa. Ellos estaban muy contentos de que yo aprovechara la oportunidad y yo estaba contento de que ellos me la dieran la oportunidad para ver si era la mejor opción para mí. Después de uno o dos días tuvimos una reunión y ya teníamos claro que me uniría en septiembre. Todo cambió en ese momento.
Aunque sea para cumplir un sueño, me imagino que no es una decisión sencilla a nivel familiar.
Como jordano, tenemos la cultura de ser muy familiares. Desde que era joven, incluso cuando viajaba, viajaba con mi padre o mi madre. Especialmente con mi padre. Así que no fue la decisión más fácil. Pero incluso a esa edad, sabía que era la mejor decisión para mí. Y yo confiaba mucho en mis padres y en Lara. Así que cuando me dijeron que era la mejor decisión para mí, dije 'Sí, claro'. Pero estar lejos de ellos fue la parte más difícil. Y luego los vi durante las vacaciones pero aun así, como joven, no es lo mejor. Intento siempre ir al menos una vez al año a Jordania, pero este año, por ejemplo, todavía no he estado porque dependo del calendario. Ha sido mi primer año completo en el circuito y todo ha sido un poco loco. He podido ver a mi padre porque trabaja mucho en Europa, pero no he encontrado el tiempo para volver a casa.

¿Cómo fue el primer día en la academia?
Esa noche no dormí mucho. Estuve muy emocionado y un poco nervioso también porque todo era muy nuevo para mí. Sólo quería empezar. El primer día hubo muchas reuniones, conocí nuevos compañeros y pude entrenar con gente de mi edad que estaban en mi clase. No tuvo nada que ver con la otra vez que había ido. Aquella primera vez fue increíble, porque yo era un fan de Rafa desde que era niño. Sabía todo lo que había en el museo y estuve dos días.
¿Y cómo fue la primera vez que estuviste con Rafa?
La primera vez que lo vi estaba lesionado y sólo le pedí una foto. Él no me conocía y yo era muy joven. Hubo como una gran reunión en la pista central y después yo necesitaba una foto con Rafa. Nunca me había sacado una foto con él. Tengo muchas con su padre, pero con él no tenía ninguna.
¿Qué es lo que más te sorprende de Nadal?
Que tiene los pies en la tierra. Cuando ves a esos grandes del deporte, no solo en el tenis, siempre te asustas al hablar con ellos. Porque no son iguales que nosotros. Pero cuando hablas con Rafa, imagino que otros grandes atletas son así también, tiene los pies en la tierra. Es tímido, pero es un chico divertido. Es muy divertido. Hace muchas bromas. Siempre está tratando de dar buenos consejos y siempre está tratando de ayudarte cuando entrena contigo. Y nunca te lo hace pasar mal cuando entrenas con él. Siempre te preguntan, él y su equipo, qué vas a jugar próximamente y todo ese tipo de cosas. Te sientes muy cómodo cuando estás con ellos.
¿Cuál es el mejor consejo que te ha dado?
Me ha dado muchos, pero el último que me ha dado es mejor que los otros. Después de ganar mi primer torneo, en Charleston (a principios de octubre), me dijo: 'Sé feliz, pero no demasiado. Estate feliz por lo que has conseguido pero no demasiado para que no te afecte en los siguientes torneos. Tienes que seguir en la misma línea y tomarlo como un gran paso para ti'. Te mantiene humilde.
¿Aquella semana en Charleston fue la mejor de tu carrera?
Fue una semana loca porque venía de unos meses muy duros. A principios de año tuve unos meses muy buenos, pero en el verano, desde finales de junio hasta mediados de septiembre pasé por un momento duro (perdió en siete primeras rondas). Estaba entrenando muy bien, pero luego iba a los partidos y jugaba muy mal. Los resultados no aparecían y estaba frustrado. Me decía: 'Estoy haciendo todo bien, pero no puedo ganar ni un partido'. En Charleston, en mi primer partido, perdí el primer set y estaba break abajo en el segundo. Pero una vez remonté y gané el segundo set, me quité mucha presión de mis espaldas. Así que gané ese partido, luego otro y así hasta que me presenté en la final y gané. Al final todo el trabajo dio sus frutos.
¿Cuál es tu sueño en el tenis?
Me gustaría ganar un Grand Slam y me da igual cuál... Australia, Roland Garros, Wimbledon o US Open, me da igual pero quiero ganar un Grand Slam y por algún motivo si pienso en ganar mi primer grande sería el Open de Australia porque soy un jugador de pista dura.
Las ATP Next Gen Finals son el primer torneo oficial que se disputa en Arabia Saudí. ¿Es bueno que el tenis viaje a países árabes?
Es muy importante que el deporte sea más popular en esa región y que tenga más atención desde la otra parte del mundo. Los países árabes son hermosos y es una gran oportunidad para el mundo árabe y también para el mundo del tenis. Yo nunca había ido a Arabia y estoy muy emocionado. También estoy muy agradecido a la ATP y especialmente a la Federación de Arabia Saudí, que han confiado en mí y me han dado esta oportunidad.