Luca Nardi pasa de perder ante el 1.108 a firmar la cuarta mayor sorpresa en la historia con su triunfo ante Djokovic
El italiano, que creció con una foto de Djokovic en su cuarto, es el cuarto jugador con peor ranking en ganar a un número 1 del mundo.

Cuando se dice que el deporte se nutre de historias increíbles y sueños imposibles es por relatos como el de Luca Nardi. El italiano se ha convertido, de la noche a la mañana, en el protagonista de una de las mayores gestas en la historia del tenis. Lo ha logrado gracias a su victoria sobre Novak Djokovic en tercera ronda de Indian Wells, un torneo al que se clasificó para su cuadro final como 'lucky loser' y en el que ya está en octavos de final.
Nardi, que apenas había ganado tres partidos en su corta carrera ATP y que ocupa el puesto 123 del ranking, se ha convertido en el cuarto jugador con menos ranking en ganar a un número 1 del mundo. Es decir, que se ha convertido en la cuarta mayor sorpresa en la historia del tenis para alguien que nunca había ganado a un top 50 del tenis mundial.
"Antes del partido le dije a mi entrenador: 'No quiero perder 6-1, 6-1'. Pero después de tres o cuatro partidos cogí confianza, hacía mucho viento y por eso no fue fácil para ambos", reconocía el italiano tras el partido. Un jugador que comenzó la temporada perdiendo un duelo contra el número 1.108 del mundo -Pavle Marinkov- y que ahora puede presumir de haber ganado a su ídolo de la infancia.
"Antes del partido le dije a mi entrenador: 'No quiero perder 6-1, 6-1'"
Porque Nardi no ha ganado a cualquiera. El tenista de Pésaro creció con un póster de Djokovic en su habitación… que sigue teniendo y mirando cada día cuando se acuesta en el cuarto que todavía tiene en casa de sus padres. "Todavía tengo el póster de Novak en mi habitación. Cada noche que me acuesto lo miro. Creo que seguiré haciéndolo seguro... Estoy bromeando, pero creo que lo conservaré. Es una sensación increíble. Ni siquiera podía imaginarme jugar un partido contra él y ahora incluso le gané. Es un sueño hecho realidad para mí".
Nardi, de apenas 20 años, no es un extraño en los titulares de la prensa especializada en su país. El italiano se convirtió en una de las grandes esperanzas del tenis transalpino cuando con sólo 14 años ganó sus primeros puntos en la ATP. Fue en el año 2018 cuando venció a Bastian Malla en la ITF de Sassuolo en tres sets, haciendo historia y obteniendo sus primeras comparaciones, que miraban hacia Roger Federer por su juego de saque y derecha. Un espejo que todavía le queda lejano y que durante momentos le pesó demasiado.
Sin embargo, un cambio de rumbo le ha llevado a volver a pensar en la élite del tenis. El primero fue cambiar de modelo. Nardi dejó de fijarse tanto en el suizo y empezó a mirar hacia 'Nole' más como inspiración para su juego y sus características que por ser su ídolo. A cambiar su juego también ha contribuido Giorgio Galimberti, el entrenador que le acompaña desde el inicio de esta temporada, sustituyendo al dúo Sani-Costantini, y que se ha unido al dúo formado por Marco De Rossi y Simone Bertino, que completan la plantilla. Un nuevo equipo que le ha dado una mayor consistencia física -ha ganado 5 kilómetros con su primer saque- y un mejor posicionamiento en la pista.
Dos mejoras en su juego que han permitido a este fan del sushi, de LeBron James y de los cómics de Marvel y seguidor acérrimo del Nápoles soñar con algo que era impensable hace sólo unos días. De hecho, Nardi no tenía que estar en esta ronda de Indian Wells. Su derrota ante Goffin en la previa le tenía que haber mandado de vuelta a casa, pero el sorteo entre los perdedores le dio una nueva oportunidad. Y Nardi la ha aprovechado, convirtiéndose en el primer tenista por debajo del top 100 que es capaz de derrotar a Djokovic en los últimos 16 años.