OPEN DE AUSTRALIA

Andy Murray se lleva el triunfo más épico del Open de Australia para terminar… ¡a las 4 de la madrugada!

El escoces se lleva un duelo que pasará a la historia del tenis por su remontada y, sobre todo, por la hora de finalización.

Andy Murray celebra su victoria ante Thanasi Kokkinakis en el Open de Australia./AFP
Andy Murray celebra su victoria ante Thanasi Kokkinakis en el Open de Australia. AFP
Guillermo García

Guillermo García

En Wimbledon 2010 John Isner y Nicolas Mahut firmaron el partido más largo de la historia del tenis. Los dos jugadores estuvieron 11 horas, seis minutos y 23 segundos intercambiando golpes. En total cinco sets y 183 juegos que terminaron con la victoria del estadounidense en un partido que terminó 24 horas más tarde de su inició. Algo que no ha sucedido en el duelo entre Andy Murray y Thanasi Kokkinakis, que tuvieron que alargar su duelo hasta pasadas las cuatro de la madrugada en Melbourne.

El renacer de Andy Murray.VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

Un choque que quedará en los libros del torneo no sólo por la hora de finalización, finalmente las 4:05, sino también por la épica que necesitó Murray para seguir agrandando su leyenda en las pistas. El escocés, al que le colocaron una cadera de hierro en 2019 tras pasar por quirófano en dos ocasiones, necesitó sacar el tenis que le llevó a ser el único tenista capaz de pelear con el 'Big Three' para remontar los dos sets en contra con los que comenzó el encuentro.

El australiano salió con el modo rodillo 'on' y parecía dispuesto a terminar el encuentro por la vía rápida, demostrando que su edad (26 años) y su potencia de saque pesaban más que el juego y el nombre del escocés. En esas dos primeras mangas, Murray parecía sobrepasado, encadenaba errores impropios y no conseguía sacar su mejor tenis ante un rival mucho más metido en el partido. ¿El resultado? 4-6 y 6-7 a su favor.

Andy Murray y Thanasi Kokkinakis se saludan tras su épico partido. AFP
Andy Murray y Thanasi Kokkinakis se saludan tras su épico partido. AFP

Para colmo, la tercera manga comenzó con un 2-0 en contra que aventuraba la derrota ante Kokkinakis. En ese momento, Murray detuvo el tiempo. Y nunca mejor dicho. El escocés tomó aire, se secó el sudor y comenzó su particular remontada. Con ventaja en el marcador, Murray retrocedió 15 años para correr de lado a lado de la pista, respondiendo a los estacazos de su rival, que terminó estrellando la bola contra la red y la raqueta contra el suelo, desquiciado por la resistencia de su rival. El 2-1 que lucía aún el marcador a su favor no parecía consolarle.

Ese punto dio alas a Murray que poco a poco fue entrando en la pista y ganándose el favor del público, rendido al partidazo al que estaba asistiendo y que les obligó a dejar de mirar la bandera de cada uno de los contrincantes. Kokkinakis seguía sacando partido de su servicio, pero el escocés también empezó a soltar el brazo y se llevó la tercera manga en el 'tie break'.

Murray no se rinde nunca con el 2-0

Todo a pesar del cansancio, de la hora y de las quejas del propio Murray, que no entendía que la organización no parase el partido. Una vez asumido que iba a ser un partido 'after hours'. Empezaba el cuarto set y el tenista escocés elevaba poco a poco el listón. Empezaba a mover a su rival y le obligaba a viajar a la red. En uno de esos trayectos Kokkinakis se dobló el tobillo y parecía que todo acababa para él. Pero Thanasi se resistió a tirar la toalla. Todavía iba por delante en el marcador. Sin embargo, no pudo evitar las tablas después de que Murray se impusiera 6-3, con cierta soltura.

El partido se iba al quinto set. Todo o nada. Y ambos gladiadores no defraudaron a un público al que le gusta trasnochar. Ninguno de los dos estaba dispuesto a perder su saque y así fue hasta el undécimo juego. Murray aprovechó su tercera bola de 'break' para romper el servicio a su rival y acercarse al triunfo. Y no lo dejó escapar. Había pasado cinco horas y 45 minutos de sufrimiento (el segundo partido más largo en la historia del torneo) y no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer. Como ha hecho siempre.

Con su victoria ante Kokkinakis, Murray se convierte en el tenistas con más victorias oficiales tras perder los dos primeros sets. El escoces suma 11 remontadas con 2-0, por las nueve de Federer, las siete de Djokovic y las cuatro de Nadal. Un tenista irreductible que no hace más que agrandar su leyenda.