TENIS

El día que Serena Williams se envalentonó y retó a un tenista español: "A partir de ahí calló"

Convencida de que podía competir con los hombres, quiso enfrentarse a Pato Clavet en 1998 en Australia. El español declinó la oferta y Serena acabó perdiendo 6-1 con el 203 del mundo.

Serena Williams, campeona de 23 Grand Slam, durante el US Open de 1999. /AP Photo/Kathy Willens
Serena Williams, campeona de 23 Grand Slam, durante el US Open de 1999. AP Photo/Kathy Willens
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Era enero de 1998 cuando Serena Williams estaba en Australia viviendo su primera experiencia en un Grand Slam. Tenía 16 años, se había instalado ya en el top 100 del ranking WTA y era considerada una de las grandes promesas. Descarada y bravucona, como siempre, se veía tan superior físicamente al resto de chicas de su edad que estaba convencida de que podía competir contra los jugadores del circuito masculino.

Un día de aquel enero, caminando por las instalaciones de Melbourne Park, vio entrenar a un tenista delgado y fino. Era el español Francisco Pato Clavet, que por entonces era el número 32 del ranking mundial y tenía cinco títulos ATP en su palmarés. Algo debió captar la atención de Serena Williams, porque, con el apoyo de su hermana Venus, acudió a las oficinas de la ATP para decir que le organizaran un partido contra él.

Los trabajadores de la Asociación de Tenistas Profesionales no daban crédito. Pato Clavet, tampoco. "Ellas fueron a la ATP diciendo que querían jugar con un jugador de la ATP de entre los cien primeros y que ellas consideraban que podían ganar, que podían competir. Entonces a mí me llegó a través de no se quién de la ATP. Fue Serena la que dijo: 'Con Pato Clavet'. Debió pensar que era flojo...", recuerda ahora en Relevo Clavet, ya retirado y que se dedica a dar clases en el Club de Tenis Chamartín.

Pato Clavet estaba todavía compitiendo en el cuadro de individuales. "No va a poder ser, ya para la próxima, que estoy entrenando", fue más o menos la educada respuesta del tenista de Aranjuez. "Yo me lo tomé como una cosa anecdótica, o sea, no sabía si realmente lo habían dicho serias, lo habían dicho en broma... Pero bueno, ¿sabes el resto de la historia, no? ¿Lo que pasó?", pregunta Clavet.

Pato Clavet habla sobre la anécdota con Serena Williams.RELEVO/PABLO MUÑOZ

Lo que pasó fue que, ante la negativa del español, la ATP contactó un tenista algo más modesto para que jugara ante Serena. El elegido fue el alemán Karsten Braasch, entonces número 203 del ranking mundial y bastante aficionado a la cerveza y los cigarrillos, según recuerdan algunos artículos de la época. El germano había perdido en la primera ronda tanto en individuales -frente al español Alberto Berasategui- como en dobles y tenía el vuelo para cinco días después. Tenía mucho tiempo libre.

La pista elegida para el partido fue la 17 del complejo de Melbourne Park. Había unos cuantos aficionados en las gradas, pero se disputó sin juez de sillas ni recogepelotas ni cámaras de televisión. El encuentro duró poco y Braasch se impuso por 6-1 ante la sorpresa de Serena Williams. "Pegué golpes que había sido winners en el circuito femenino y él llegaba de forma fácil. La próxima vez le voy a ganar, tengo que ganar un poco de peso", dijo la tenista estadounidense.

Una de las personas que estaba en las gradas viendo el partido fue Venus Williams, la hermana mayor de Serena. Y quiso probar también. Duró un poco más: Braasch ganó por 6-2 a Venus y después se hizo una fotografía con las dos mujeres que años después revolucionarían el circuito femenino.

Clavet: «Serena debía haber tenido una victoria muy buena»

"Son muy buenas jugadoras de tenis y golpean bastante bien a la pelota, pero si has estado jugando en el circuito masculino hay ciertos golpes que puedes hacer y que las ponen en muchas dificultades", escribió tiempo después el propio Braasch en una columna en The Guardian. "Yo le pegué con un efecto al que ellas no están experimentadas. Y luego otra clave era que yo llegaba a cada tiro. Ellas pegaban golpes a las esquinas que en el circuito femenino serían ganadores, pero yo llegaba a devolverlos. Gané, pero creo que ni yo ni Venus ni Serena nos tomamos el partido demasiado en serio. Sólo nos estábamos divirtiendo un poco". El alemán aseguró que en las horas previas había jugado al golf y se había bebido un par de cervezas.

Pato Clavet: «A partir de ahí ya callaron» RELEVO/PABLO MUÑOZ

"Yo creo ya a partir de ahí ya callaron y no volvieron a decir lo de entrar en la ATP", señala Pato Clavet, que prefiere no revelar lo que habló años después con Serena cuando volvieron a cruzarse. "Prefiero obviarlo. Yo creo que -cuando le retó- debía haber tenido una victoria muy buena y estaba con mucha moral", añade el español, que en aquel Open de Australia perdió en tercera ronda con el marroquí Hicham Arazi en cinco sets.

"Yo a Serena la respeto mucho. Ha sido una tenista espectacular, ha sido lo más dentro del tenis. La verdad es que tenía una potencia y una fuerza equiparable a muchos hombres. Por ejemplo, sacaba más fuerte que yo. Pero, claro, al final realmente cuentan muchas cosas..."