MUTUA MADRID OPEN

Bienvenidos al Carlos Alcaraz más antinatural: "Va en contra de mí, de mi esencia"

El número tres del ranking mundial se ve obligado a contenerse en su estreno en la Caja Mágica tras la lesión que sufrió en el brazo.

Carlos Alcaraz golpea un revés durante su partido ante Shevchenko. /REUTERS
Carlos Alcaraz golpea un revés durante su partido ante Shevchenko. REUTERS
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Parece el Carlos Alcaraz de siempre, pero no lo es. Viste de amarillo, nada raro. La gente le aclama, también lo normal. Gana el partido, lo habitual. Pero no, este no es el Carlos Alcaraz de siempre. Es, de hecho, un Alcaraz antinatural. Un detalle en su indumentaria le delata cuando sale al estadio Manolo Santana y saluda al público. Y su juego lo confirma. Este no es el Alcaraz que conocemos.

El detalle que le delata es una malla blanca que cubre su brazo derecho, el mismo que le tiene de cabeza en estas últimas semanas desde que en Montecarlo se lesionó el músculo pronador. Por culpa de ese contratiempo físico tuvo que decir adiós al primer Masters 1000 de la gira de tierra batida y días después renunció al Conde de Godó, donde defendía título.

Su presencia en Madrid estuvo en duda hasta el último momento, pero finalmente saltó a la pista y arrasó a Alexander Shevchenko (6-2 y 6-1 en 68 minutos). Y lo hizo con un tenis diferente al que acostumbra. Alcaraz tiene un martillo en la derecha, su mejor golpe, pero este viernes lo que lució por encima de todo fue su revés, con el que logró nueve de sus 19 golpes ganadores: cuatro desde el fondo de la pista, dos passing shots, dos de volea y uno más de dejada.

Resumen del Alcaraz-Shevchenko. ATPTour

Preocupación por el antebrazo derecho

"No he dado mi derecha al cien por cien, le he dado más suave que de costumbre. Lo principal es no notarme el antebrazo. A la mínima que note algo, dudo que pueda seguir", ha admitido Alcaraz en la rueda de prensa posterior al triunfo sobre Shevchenko. Lo tiene claro: con Roland Garros a la vuelta de la esquina -empieza en un mes-, Alcaraz no va a forzar lo más mínimo, aunque eso implique no golpear cada derecha como si le fuera la vida en ello.

"Aunque no quiera, la lesión está rondando en mi cabeza, en cada derecha, en cada golpe forzado..."

Carlos Alcaraz

"Eso va en contra de mí. Siempre he sido un jugador que cada vez le pega más fuerte. Intentar jugar más relajado va en contra de mi esencia. Pero me preocupa más notar algo en el brazo", ha añadido el exnúmero uno y campeón de dos Grand Slam en una sala de prensa abarrotada.

Aunque ha podido completar su partido ante Shevchenko sin problemas y con buenas sensaciones, lo cierto es que el brazo derecho le está quitando el sueño últimamente a Alcaraz. Justo después de renunciar a Barcelona, estuvo una semana entera sin coger una raqueta. Se probó el lunes en Madrid y ayer jueves tomó la decisión final de jugar.

Lo bueno para Alcaraz -es un tenista que siempre ve el lado positivo de todo- es que ha descubierto que golpear la derecha más suave le ha ayudado a mantener la calma. "En muchísimos aspectos me ha ayudado, he estado más relajado. Antes quería apretar más de la cuenta en muchos momentos y me perjudicaba. Ahora no me pasa", ha señalado el murciano. "Aunque no quiera, la lesión está rondando en mi cabeza, en cada derecha, en cada golpe forzado... Todavía le doy vueltas a la cabeza con cada derecha que pego".