TENIS

¿Cómo son las pistas de tenis rápidas?

Durante la temporada de tenis, la superficie en la que se juega va cambiando, algo que tiene una incidencia directa en el juego.

Carlos Alcaraz jugando en superficie rápida./EFE
Carlos Alcaraz jugando en superficie rápida. EFE
Javier Mercadal

Javier Mercadal

El tenis como deporte tiene una particularidad y es que, según el torneo, se juega sobre una superficie u otra. Teniendo en cuenta que se trata de una disciplina en la que el bote de la bola resulta clave, la superficie elegida condiciona la técnica y el resultado. Tanto el circuito de la ATP como el de la WTA se dividen en pistas duras, de hierba y de tierra batida. Todos los tenistas compiten en ellas, pero existen jugadores especialistas de una u otra superficie: la experiencia es muy diferente entre sí.

Las más comunes son las superficies duras. También en el tenis amateur, ya que para los clubes y recintos deportivos resultan más económicas tanto a nivel de construcción como de mantenimiento. Aunque no necesariamente responda a un criterio económico, en el tenis profesional se repite el patrón. De hecho, la temporada de superficie dura ocupa tanto el tramo inicial como el final del año, con dos Grand Slam incluidos (Open de Australia y US Open), además de las ATP y WTA Finals. De los nueve Master 1000 que componen la temporada 2023, seis son en pista rápida.

¿Qué es una pista rápida?

En tenis, se considera pistas rápidas las que poseen una superficie dura o de cemento: generan un bote de pelota más rápido y uniforme.. No obstante, cabe indicar que no todas las pistas rápidas son iguales. De hecho se dividen en dos y cada una tienen sus características: las que están fabricadas de plexicushion y las que están hechas de decoturf.

Las pistas de plexicushion son las que utiliza el Open de Australia. Se trata de un material sintético formado por látex, goma y partículas de plástico que apareció en 2008 con el objetivo de reducir las lesiones en los jugadores, cuyas articulaciones sufren más cuanto más dura es la superficie en la que juegan. Una superficie más suave ofrece una mayor amortiguación al tenista. A cambio, da un poco menos de velocidad que otras pistas rápidas, aunque el bote de la pelota se vemos afectado por las condiciones climáticas.

Por su parte, las pistas de decoturf son la que se usan en el US Open. Se trata de un material acrílico, más duro que el plexicushion por lo que ofrece una mayor velocidad de bola.

Cómo influye en el juego

Simplificada, la física detrás de una pista rápida explica que en el contacto con el suelo, este absorbe parte de la energía que lleva la bola. Sin embargo, en las pistas rápidas la pérdida de velocidad es mucho menor porque ofrecen menos amortiguación al bote. Evidentemente, a bolas más rápidas el juego cambia mucho ya que son más difíciles de devolver y los puntos suelen durar menos respecto a otras superficies como la tierra batida.

Esto favorece lógicamente a los jugadores con mejor saque. En superficie dura los servicios potentes multiplican su eficacia, ya que los restos son menos precisos y pueden ser contrarrestados con una volea. La mayor velocidad también implica que los jugadores deben moverse con mayor rapidez, ya que deben anticiparse al bote mucho antes que en otro tipo de suelo.

Torneos masculinos que se juegan en superficie dura

  • Open de Australia
  • Indian Wells
  • Masters 1000 Miami
  • Masters 1000 Canadá
  • Masters 1000 Cincinnati
  • US Open
  • Masters 1000 Shanghái
  • Masters 1000 Paris
  • ATP Finals

Mejores jugadores en pistas duras

Como decíamos, dos de cuatro Grand Slam y seis de los nueve Masters 1000 se juegan en superficie dura, por lo que se trata de un tipo de suelo en el que todo tenista que aspire a ocupar una posición prominente en el ranking mundial debe saber competir. No es como por ejemplo la tierra batida, en la que existen jugadores importantes como Daniil Medvedev que, directamente, reniegan públicamente de tres meses de competición sin que su posición o estatus se vea especialmente dañado.

De hecho, si cogemos el ejemplo de Rafael Nadal, rey indudable sobre arcilla, con el récord absoluto de 14 victorias en Roland Garros, su candidatura a mejor jugador de la historia se sustenta en que también es capaz de competir y ganar en pistas rápidas (dos Open de Australia y 4 US Open). ¿Se puede considerar por ello a Nadal un especialista en pista dura? No. El balear es un especialista en tierra batida ya que nadie compite como él en esa superficie. ¿Es uno de los mejores jugadores en pista dura? Evidentemente sí, como también lo es en hierba y, en general, en todo lo que implique tenis. De hecho, el único gran torneo que falta en el palmarés del español, las ATP Finals, se juegan en lo que parece ser su único punto débil, los partidos en pista rápida que se juegan bajo techo.

En cierta manera, lo dicho sobre Nadal también aplica a los otros dos colosos contemporáneos con los que ha convivido: Roger Federer y Novak Djokovic. Si están en la conversación por ser los mejores de siempre, lo es porque en superficie dura han sido intratables. De hecho, el suizo se retiró con seis Open de Australia y cinco US Open en su haber. Por su parte, el serbio es el rey absoluto de Melbourne, donde ha ganado en 10 ocasiones, mientras que en Nueva York ha ganado tres veces.

Pete Sampras, el mejor jugador hasta la irrupción del big three, sí que tuvo un perfil más especializado. De hecho, el norteamericano no logró ganar nunca en París. Sus 14 grandes se dividen en dos Open de Australia, siete Wimbledon y cinco US Open. No en vano, en el juego de Sampras destacaba mucho su servicio, para muchos el mejor de la historia, que combinaba con una volea demoledora, en lo que suponía una combinación clave para destacar en pistas rápidas.

Jimmy Connors terminó su carrera con un total de cinco títulos del US Open, pero solo tres de ellos ocurrieron en pista dura (el grande norteamericano comenzó jugándose en hierba, hasta que en 1975 cambió a… tierra batida. El experimento duró hasta 1978, que comenzó a jugarse en pista rápida). Tampoco ganó el Open de Australia en superficie dura, aunque aquello se debió más a asuntos de calendario. El norteamericano finalizó su carrera con 48 títulos en pista rápida, incluidos casi todos los torneos importantes fuera de los grandes. Por ello se le considera uno de los mejores en cemento.