Rafa Nadal bromea sobre la primera vez que vio a Roger Federer: "Fuiste un poquito arrogante"
Los dos tenistas comparten confidencias en la nieve como parte de una campaña de publicidad.

Rafa Nadal y Roger Federer dirimieron sobre la pista la rivalidad más bonita de la historia del tenis y una de las más importantes en la historia del deporte. Partidos épicos, llenos de emoción y el posterior reconocimiento entre uno y otro envolvieron sus duelos con una mística especial que acabó transformándose en una amistad que ha sobrepasado las dimensiones de la pista. Aunque no siempre fue así.
Los dos rivales han vuelto a compartir plano para una campaña de Louis Vuitton y en ella se ve a Nadal y Federer en lo alto de una montaña compartiendo confidencias. Y entre ellas destaca el recuerdo que tienen ambos de la primera vez que se vieron, justo después de que Federer se hiciera con el primero de sus ocho entorchados en Wimbledon en el año 2003.
"Yo sí me acuerdo, probablemente él no", apunta Nadal mientras Federer reconoce que no lo recuerda. "¿Fui amable contigo?", continúa el suizo. "Fuiste un poco arrogante…[Risas] No, honestamente, fuiste muy amable. Yo era un junior y acababa de llegar al circuito. Estaba supertímido para hablar contigo, pero fuiste muy amable".
"Recuerdo tu primer partido en Mónaco.Era súperjoven, muy bueno. Todos pensábamos 'otro español, otro jugador de tierra, futuro top 10 o incluso más' y lo consiguió todo", rememora Federer, que también echa la vista atrás para encontrar su primer recuerdo sobre su gran rival y amigo. "El momento más especial fue cuando era el número 1 del mundo en 2004 y me ganó en Miami lo que fue una sorpresa para algunos, pero…". "Estabas enfermo", interrumpe Rafa. "Me dio una insolación, pero me ganaste de forma justa. Fue especial. Ese primer partido siempre será significativo, aunque perdí".
"Rafa, con su estilo de juego y con su actitud en la puista, no era como todos los demás. Podías ver que algo especial estaba por venir"
Aquel partido deja una imagen muy diferente a la que ahora comparten ambas estrellas. En aquel 2004 Rafa protagonizó una de las mayores irrupciones en el circuito escondido tras su cara de niño y las camisetas sin mangas que convirtió en su sello personal. Era la primera vez que los dos cracks se enfrentaban y el manacorí se imponía por un doble 6-3 en poco más de una hora de duración. Era el inicio de una 'enemistad' deportiva que ha marcado la historia del tenis.
"Ha sido una gran rivalidad", asegura el suizo durante un momento mientras la nieve sigue cayendo sobre él y Nadal. "La he tenido con otros grandes jugadores, pero Rafa con su estilo de juego y con su actitud en la pista, a una edad tan joven no era como los demás. Podías ver que algo especial estaba por venir".
" Yo era un junior y acababa de llegar al circuito. Estaba supertímido para hablar contigo, pero fuiste muy amable"
En total fueron 40 duelos los que dejaron para el recuerdo el tenista helvético y el jugador balear, que domina los partidos entre ambos con un balance de 24 victorias y 16 derrotas. "No echo de menos esos días, pero en el fondo sí los echo de menos porque eran grandes momentos cuando nos enfrentábamos", concluye el tenista suizo que se retiró en 2022, dejando una de las grandes imágenes del deporte al no poder contener las lágrimas junto a Nadal.
There are Journeys that turn into Legends. Louis Vuitton unveils a new chapter in its iconic Core Values campaign with revered tennis champions #RogerFederer and #RafaelNadal photographed by #AnnieLeibovitz. Discover more at https://t.co/vHkJY4LplO#LouisVuitton pic.twitter.com/MHJZ7D5njH
— Louis Vuitton (@LouisVuitton) May 18, 2024
Ahora Federer ve los partidos como aficionado y sigue disfrutando de un Nadal que todavía deshoja la margarita de Roland Garros. "Llevamos más de 20 años en el circuito y hemos conocido mucha gente nueva, pero al final lo que realmente lo que me hace sentir orgulloso y feliz es que cuando dejé esto los directores de los torneos, toda la gente que trabaja en ellos, la gente de la ATP hablen bien de cuando estuve en el circuito o de quién soy como persona más que como tenista, porque como jugador, al final, tenemos los títulos y los logros. Y he conseguido más de lo que podía soñar. Para mí el legado como persona es lo más importante". Un sentimiento que también comparte Federer sobre lo que ha dejado en las pistas.
A la hora de compartir los secretos de sus respectivos éxitos, Nadal lo tiene claro y enfoca hacia el colectivo. "Tengo un gran equipo alrededor y eso ayuda. También una gran familia. Desde el principio me han dado los valores adecuados para seguir creciendo. Para mí la parte más importante de mi carrera es mantener la pasión para mejorar a cada momento".