Sin Nadal, pero con Alcaraz para que el tenis español siga siendo la envidia en Roland Garros
Tras casi dos décadas con Nadal como máximo favorito, en el primer año sin el balear el principal candidato es otro español, Alcaraz.

Desde hace casi dos décadas, hay una tradición en la primavera parisina: el máximo favorito a ganar Roland Garros es un español. Cosas del destino, en el primer año sin Rafael Nadal la tradición se mantiene gracias a Carlos Alcaraz.
El joven murciano aterriza en el Bois du Boulogne como número uno del ranking ATP y es el gran candidato según las casas de apuestas tras su brillante gira de tierra, con títulos en Barcelona y Madrid. En 2022 ganó también las dos coronas españolas y después cayó en los cuartos de Roland Garros. Días después, Nadal conquistaba su 14º Roland Garros.
Pero en este 2023 casi todo es diferente. Alcaraz ya no es una promesa y Nadal se ausentará de París por primera vez desde 2004. Todo ha cambiado menos una cosa: el favorito a llevarse la Copa de los Mosqueteros a casa es un español. "Os odio", decía de broma hace unos días el periodista serbio Sasa Ozmo. "Teníais a Nadal y ahora tenéis a Alcaraz", añadía.
España es vista con envidia desde que Alcaraz irrumpiera en 2022 y se confirmara en el US Open con su primer Grand Slam y convirtiéndose en el número uno más joven de todos los tiempos. Hace unos años nadie se podía imaginar que en el primer Roland Garros sin Nadal iba a tener también acento español.
La web especializada Tennis365 escribía estos días que "Alcaraz se pone la capa de héroe español", mientras que el analista de tenis de L'Équipe Bertrand Lagacherie añadía: "De entre todos los favoritos, Carlos Alcaraz es quien sobresale, por su excelente debut de temporada, por su forma deslumbrante y su confianza absoluta".
Corretja: "Toda la atención se centrará en él"
Tener un número uno es algo complicadísimo para un país. Y tener dos tenistas tan seguidos en lo más alto de la clasificación ATP y luchando por los mejores títulos es una barbaridad. La mayor potencia del tenis, Estados Unidos, lleva 20 años sin oler un grande y sin tocar el número uno. Rusia volvió a despertar con Medvedev, mientras que Australia no encuentra a un uno desde Lleyton Hewitt. Francia, que tiene una de las mayores canteras del mundo, celebró su último grande masculino hace 40 años. Y ahí está España, con Alcaraz tomando el testigo de Nadal.
"Obviamente, estando Rafa aquí, que es su torneo, siempre es más complicado, pero nunca le he tenido miedo a nadie y aunque hubiera estado no me daría a mí mismo menos posibilidades de ganar el torneo. Eso es lo que pienso y soy así de ambicioso", decía Alcaraz en París, donde debutará el lunes ante el italiano Flavio Cobolli (159º del ranking). "Tampoco siento tanta presión porque ahora haya más ojos en mí. Intento no pensar en eso, sino en fluir, disfrutar y mostrar mi juego".
Efectivamente, todos los ojos estarán sobre Alcaraz en los próximos días. Es la gran atracción, el número uno y además es español. "Siendo español y sabiendo que Rafa no va a estar allí, toda la atención se centrará en él en el lado masculino", comentaba Álex Corretja en Eurosport. "Al final, tienes que preocuparte de ti mismo, de tus sentimientos, de lo que tienes que hacer".