Tres lesiones en cuatro meses: ¿qué le pasa a Carlos Alcaraz?
El español ha encadenado varios percances físicos en su corta carrera como profesional. Ahora se perderá Acapulco.

Para muchos, las comparaciones entre Carlos Alcaraz y Rafael Nadal son inevitables. Lo malo para el murciano, además de que tiene que cargar con esa pesada mochila, es que los paralelismos no se ciñen únicamente a los títulos y los récords de precocidad: su propio cuerpo se está convirtiendo en un enemigo más.
Alcaraz ha sufrido tres lesiones, todas musculares, en los últimos cuatro meses -dos en los isquiotibiales en el muslo derecho y otra en el abdomen- y la lista se amplía a cinco desde que a mediados de 2021 diera el salto definitivo al profesionalismo. Su último percance, sufrido el domingo en la final del ATP 500 de Río de Janeiro, le hará perderse esta semana el torneo de Acapulco.
Como esta vez se trata de una distensión de grado 1 en los isquiotibiales y no de una rotura, en su equipo confían en que Alcaraz se recupere a tiempo para jugar a partir del 8 de marzo sobre el cemento de Indian Wells. Sin embargo, visto lo que ha ocurrido en los últimos meses la palabra prudencia resuena cada vez con más fuerza. Sobre todo porque la lesión que le ha apartado de Acapulco es en la misma zona que le tumbó en enero justo a las puertas del Open de Australia, los dichosos isquiotibiales.
«Con 15 años era un tirillas»
Alcaraz, el número uno más joven de la historia, está hecho un toro. Tiene una musculatura prominente que recuerda al Nadal de sus inicios. Su gran cambio físico llegó en 2021, cuando ganó cinco kilos de masa muscular. Fue el año en el que se empezó a codear con los mejores.
"Alcaraz ha ganado mucha masa muscular por el paso de adolescente a adulto, pero también ha hecho un trabajo físico increíble", contaba a Relevo hace unos meses Álex Sánchez, uno de sus dos preparadores físicos. "Con 15 años era un tirillas".

El objetivo que se marcaron en su equipo para 2022 era que ganara todavía más masa muscular. "Los músculos son los fijadores de todas las palancas del cuerpo. Es primordial que tenga esa armadura para someter el cuerpo a estos esfuerzos", continuaba Álex Sánchez.
Sin embargo, tenían una cosa clara. "En el cuerpo de un tenista no hay que pasarse de musculatura porque eso resta", advertía también Juanjo López, médico de Alcaraz. El ejemplo de Nadal está ahí: el balear en sus inicios era una bestia física y después fue bajando de peso para prevenir lesiones. El reto es encontrar el balance perfecto entre musculatura, resistencia y flexibilidad.
Alcaraz nunca había tenido lesiones de gravedad y jamás había encadenado tres lesiones musculares en un periodo tan corto de tiempo. La primera de esas tres, una rotura abdominal, llegó el 4 de noviembre de 2022 durante el Masters 1000 de Paris-Bercy tras una temporada extenuante en los físico -jugó un total de 70 partidos- y en lo mental -tuvo que lidiar con su meteórico ascenso al número uno-.
Cuando ya se estaba olvidando de esa lesión y tenía casi las maletas hechas para viajar al Open de Australia, Alcaraz se rompió el semimembranoso (uno de los tres músculos que forman los isquios) de la pierna derecha en un entrenamiento. Vuelta a empezar. Para su regreso a las pistas, en febrero, se marcó un calendario muy ambicioso: el objetivo, jugar 25 partidos en mes y medio. Sin embargo, al noveno, sus isquiotibiales volvieron a hacer crac. Y vuelta a empezar.