El thriller de Tsitsipas contra sus demonios en el Godó: la épica de Nadal, la lluvia, el "gesto feo" a Alcaraz y una "estupidez"
"Siento ahora que puedo conseguir más cosas", dijo el griego, que hoy se medirá a Lajovic por jugar su cuarta final en Barcelona.

La derecha de Facundo Díaz se perdió lejos de la pista y Stéfanos Tsitsipas se lanzó al suelo. Todo su cuerpo sobre la arcilla de la pista Rafa Nadal del Conde de Godó, como si hubiera ganado una final, fotografía que popularizó, entre otros, el propio tenista manacorí cada vez que levantaba un Roland Garros. Pero ni mucho menos el Open Barcelona Banc Sabadell llegó a su fin. Era solo el pase a las semifinales del griego después de un partido taquicárdico ante el argentino, que dispuso hasta de dos bolas de partido que no pudo aprovechar. "El mayor thriller de mi carrera en tierra batida", dijo después, en la sala de prensa del Real Club Tenis de Barcelona.
El tenista griego buscará el pase a la final esta tarde a partir de las 16:00 ante Lajovic, entrenado por el español Albert Perlas, el penúltimo escalón para quitarse por fin sus demonios en un torneo que se le resiste desde siempre y en el que no ha acumulado más que desventuras: con tres finales perdidas, es uno de los que más veces se ha quedado a las puertas, cerca de Guillermo Vilas, Manolo Orantes y David Ferrer (4). "Siento ahora que puedo conseguir más cosas", declaró el jugador que perdió su condición de top-ten a primeros de año pero que la recuperó tras ganar en Montecarlo. Y ahora quiere repetir en el RCTB tras años de sombras.
Un joven Tsitsipas de 19 años se vio abrumado por Rafa Nadal en la edición de 2018 y perdió la final sin lograr toserle al ganador, por aquel entonces, de 11 Godó. 6-2 y 6-1 para iniciar su andadura en un torneo que, tres años después, repetiría en la final. Ambos se citaron en otro contexto. El tenista griego llegaba a Barcelona después de haber ganado Montecarlo en 2021. Una edición marcada por la pandemia. Nadal, en cambio, lo hacía con dudas al caer eliminado por Rublev en los cuartos de final del torneo de Mónaco, sobre tierra. Pero la final expuso lo mejor del manacorí.
En una oda al tenis de tierra, Nadal introdujo a su rival en su universo de épica y golpes largos. Levantó una bola de partido en el tercer set y se lo llevó por 6-4, 6-7 y 7-5 en tres horas y 38 minutos. El griego llegaba como favorito; incluso Nadal, en un habitual juego psicológico, declaró antes del encuentro que "me quedan cosas por mejorar para poder ganar".
Carlos Alcaraz, sobre el intento de pelotazo de Tsitsipas el año pasado en el Godó: "Lo que pasa en pista se queda en pista. Fue un gesto feo, pero cualquier persona comete errores. No lo juzgo por ello. Es un buen chico" pic.twitter.com/jNhzOFce5X
— Germán R. Abril (@gerebit0) April 22, 2023
El jovencísimo Alcaraz le amargó los dos últimos Godó
Pero el Godó de mayor infortunio para Tsitsipas fue el de 2022, marcado por la lluvia, lo que le obligó a jugar dos partidos el mismo día e, incluso, a vivir una jornada de jueves un tanto rocambolesca donde, después de varios aplazamientos de su partido, salió del hotel para solo pisar 26 minutos la pista antes de una nueva suspensión. "Sabíamos que la previsión meteorológica era muy mala y ha sido realmente difícil. Se intenta hacer de la mejor manera posible", dijo David Ferrer en su día.
Y Tsitsipas llegó a cuartos de final, donde le esperaba un jovencísimo Carlos Alcaraz que le barrió en la noche barcelonesa. Fue tal la desesperación del griego que le lanzó una bola al cuerpo lo que avivó los silbidos del público y la advertencia del juez de silla. "Fue un feo gesto", declaró el murciano después del partido. El griego se marchó con una mano delante y otra detrás, y en 2023 volvió a perder la final ante el propio Alcaraz por 6-3 y 6-4.
Y en esta edición, Tsitsipas de nuevo venía con el cartel de favorito después de ganar en Montecarlo y tras confirmarse hace una semana la ausencia de Carlos Alcaraz por problemas en el brazo derecho. Nadal, que reaparecía y que ya había confesado que no sabía cómo iba a responderle su cuerpo, "que es una selva", no contaba en las quinielas. Pero el griego, sonriente, dijo que él era el favorito... Y Nadal le contestó que eso era una "estupidez". Tsitsipas se encuentra ahora ante su gran oportunidad para levantar un Godó. No ha podido desprenderse de sus demonios. Pero ahora parece que lo tiene todo a favor.