US OPEN

Las gradas del US Open hacen llorar a Siegemund: "Me trataron de tramposa y mala persona"

La jugadora alemana fue abucheada por el tiempo entre saque y saque.

Las gradas del US Open hacen llorar a Siegemund: “Me trataron de tramposa y mala persona”
José M. Amorós

José M. Amorós

El marcador de la pista Arthur Ashe, la central del US Open, señala un 3-6, 6-2 y 3-0 a favor de la local Coco Gauff ante Laura Siegemund. Después que la germana se llevara el primer set, el partido empieza a hacérsele largo y la juventud de su rival empieza a someter su juego a base de ritmo de peloteo y de piernas. Gauff, enfadada por el tiempo que tarda su rival entre saque y saque, para el juego y se dirige a la juez de silla Marijana Veljovic para recriminarle la situación.

Resumen del partido entre Coco Gauff y Laura Siegemund.REUTERS

La protesta de la jugadora estadounidense empieza a encandilar al público, no contra ella, como es habitual cuando se protesta, sino contra su rival en la pista. A partir de ahí, las gradas empiezan a tomarla con la alemana en cada saque reclamando que lo haga más rápido. El partido, ya sentenciado, se tensiona hasta el punto que la juez de silla toma una decisión: con 5-1 en el resultado del último set, sanción de un punto para Siegemund después de su advertencia. El público abuchea a la tenista alemana, que se queja de la sanción a Veljovic.

El partido termina con las gradas contra la jugadora europea, con abucheos e insultos que duelen a Siegemund y lo demuestra a su llegada a la sala de prensa. "Estoy muy decepcionada por la manera en la que la gente me ha tratado hoy", comentaba antes los medios visiblemente afectada: "No tuvieron respeto hacia mí, no respetaron la manera en la que he jugado, no respetaron a la jugadora que soy. No tuvieron ningún respeto hacia el tenis, al buen tenis. Es algo que duele mucho".

Una reacción del público que la germana señala que tiene poco que ver con la pérdida de tiempo e indica que tiene que ver con la mala educación de los aficionados estadounidenses en partidos donde juegan una jugadora local y otra extranjera: "Esta suerte de comportamiento injusto, irrespetuoso con los jugadores no americanos, solo lo he vivido aquí en esta pista". La jugadora, una de las más veteranas del circuito con 35 años, rompía a llorar en plena reivindicación.

El duelo generacional era uno de los partidos más esperados de la jornada en el cuadro femenino, pero terminó marcado por esta polémica. "Me trataron de tramposa, de mala persona; no hice nada, sólo fui lenta", denunció la alemana, nº23 del mundo. "No hay duda de que soy lenta, no hay duda de que debería ser más rápido... pero al mismo tiempo, así es como juego. Soy muy lenta, lo hago por mí, no lo hago contra el otro. Aplaudir cuando fallas el primer servicio o ese tipo de cosas, no lo entiendo".

Siegemund terminó muy enfadada con la reacción del público y llegó a afirmar que no volvería a jugar en el US Open si fuera por la afición al tenis del Flusing Meadows: "Vendría solo porque es un Grand Slam, pero por supuesto no para ofrecer a la gente un espectáculo que no merece. Si se comportan así, no merecen ningún espectáculo. Estoy algo conmocionada, he de reconocer".