Roman Reigns: una década para ser el referente de la WWE
Roman Reigns ha necesitado diez años para convertirse en el principal baluarte de WWE. Es campeón unificado y parece inexpugnable.

En el año 2010, la WWE dio un cambio a su visión del negocio. Creyó que debía crear sus propios luchadores e inició un ambicioso proyecto que vio la luz en 2012 con la creación de NXT y en 2013 con el Performance Center de Orlando. Buscarían talento, lo moldearían y lo convertirían en estrellas. Obviamente era un camino largo y que podría salir mal, pero si era positivo tendrían un filón. De esa primera promoción han aparecido muchos luchadores. Algunos ya no están en la empresa, otros continúan con papeles secundarios y otros son parte importante del roster. En este último grupo está la punta de lanza del proyecto, Roman Reigns.
Pese a formar parte de una de las mayores sagas de la historia del wrestling, la familia Anoa'i (el luchador más conocido de este linaje es The Rock), Leati Joseph Anoa'i, su nombre real, apostó por el football. Llegó a ser seleccionado por los Minnesota Vikings, pero fue cortado y formó parte de los Jacksonville Jaguars. Su futuro no estaba en la NFL y con 25 años firmó un contrato con WWE. Tuvo dos años de preparación para hacer su debut en NXT en agosto de 2012. Bajo el nombre Roman Leakee creció de gran manera, pero pasó a ser Roman Reigns cuando ingresó en WWE. En solo diez años su ascenso ha sido meteórico.
En NXT duró de agosto a noviembre, ya que su potencial era demasiado alto. Junto a Seth Rollins y Dean Ambrose formaron The Shield una facción que seguramente acabe entrando en el Salón de la Fama de WWE. La fama de los tres subió de manera inmediata. Eran heel, pero despertaban muchos sentimientos entre la gente. Fueron dos años de gran rédito, pero en 2014 todo cambió. Seth Rollins traicionó a sus compañeros y el grupo se disgregó.

La empresa veía en Reigns un grandísimo potencial y lo empezó a colocar en la órbita de los grandes títulos individuales. Tenía talento, pero eso generó debates entre los fans. En 2015 Roman alzó su primer campeonato mundial y lo perdió en junio de 2016 ante el que fuese su amigo, Seth Rollins. Roman fue acumulando cinturones y en octubre de 2018 había controversia sobre él. Había logrado varios reinados, pero no acababa de encandilar de manera unánime a los fans. Todo cambió en ese momento. Roman salió de su personaje en un capítulo de Raw y contó al Universo de la WWE que desde hacía 11 años padecía leucemia. La enfermedad volvió a aparecer y necesitó, de nuevo, un tratamiento. La visión sobre él cambió y su regreso, en febrero de 2019 fue una auténtica fiesta.
Roman fue entrando en dinámica de nuevo poco a poco. Su gran noche estaba prevista para WrestleMania 36, pero no pudo ser. La pandemia azotó el mundo un mes antes y la WWE no dudó ni un segundo. Mandó al luchador a casa debido a sus antecedentes de salud para evitar cualquier problema con el coronavirus. Volvió en agosto de 2020 y tomó un papel de heel, algo que no había hecho desde 2014. Ahí empezó su espaldarazo definitivo. Atacó a Bray Wyatt y Braun Strowman tras la lucha que ambos tuvieron en SummerSlam y días más tarde, en Payback, Reigns se proclamó campeón Universal al derrotar a Wyatt. Desde ese momento han pasado 809 días y sigue con el cinturón.
En todo ese tiempo ha hecho historia. Primero se le unió Paul Heyman, después sus primos (The Uso) y ya en la parte final se ha sumado su otro primo, Solo Sikoa, y Sami Zayn. Ha convertido a 'Bloodline' en uno de los grupos más potentes de siempre, ya que desde WrestleMania 38 (3 abril de 2022) es campeón unificado y The Usos tienen en su poder los dos títulos por parejas de la empresa. Lo nunca visto. Ha luchado contra todos y los ha derrotado, nadie parece poder con él. Ahora mismo, a sus 37 años, es la cara de la empresa y por ello tiene privilegios. Su último contrato es parcial, y es que tras dos años de duro trabajo ahora no aparece en los shows semanales ni en todos los PPV. Un combate contra The Rock en WrestleMania 39 (1 y 2 abril 2023) es el horizonte que le espera. ¿Seguirá como campeón entonces? Todo apunta a que llegará a esa cita con los cinturones. Lo haga o no, Roman Reigns ha conseguido hacerse leyenda en solo 10 años.