Los triatletas paralímpicos claman por el circuito de París 2024: "La mano izquierda me tiembla y se me suelta de la bici"
Varios denuncian, tras probar el trazado, las consecuencias de haber priorizado mostrar la belleza de París a su seguridad.

Una de las ciudades plagadas de historia monumental del Viejo Continente está a punto de celebrar los Juegos Paralímpicos. No había duda de que París sacaría músculo con sus emblemas más representativos: algunos de esos lugares simbólicos que cada año fotografían unos cuarenta millones de turistas formarán parte del recorrido de las pruebas de Paratriatlón. La postal será increíble, se viralizará el paso de los triatletas por sus imponentes monumentos… pero detrás de esa foto hay una realidad que incomoda a los que deberían ser los verdaderos protagonistas de la prueba: los deportistas paralímpicos.
"El circuito parece que está pensado básicamente para que sea precioso, porque la verdad es que es muy bonito, pasa por monumentos superimportantes de París y es muy llamativo, va a haber un montón de público y eso está muy bien. Pero…", el pero lo pone la vigente campeona de Europa y subcampeona del mundo de paratriatlón Marta Francés.
La puertollanense participó en el Test Event de París el pasado agosto y consiguió la medalla de plata en la modalidad PTS4 en una prueba que además tuvo que convertirse al formato de Duatlón por la calidad del agua (la organización de los Juegos asegura que se está trabajando para que esto no ocurra en 2024). La sensación de la española es que los triatletas paralímpicos corrieron varios riesgos con el trazado que volverá a recorrer en septiembre: la culpa la tienen principalmente los adoquines que recorren gran parte del casco histórico.
"A mí la mano izquierda me tiembla y se me suelta de la bici por culpa de los adoquines. ¿Qué pasa con eso? Que me puedo caer y hasta luego, no solo a la prueba, estamos hablando de unos Juegos. Y eso con mi discapacidad, que dentro de lo que cabe no es gorda, pero los que van con prótesis en las piernas las pasaron canutas porque se les encajaban en los adoquines. Y había gente amputada de brazos que no conseguían sostenerse bien en la bici. No solo por los adoquines, es que hay mucho giro y giro en adoquín", relata.

Eva Moral también competirá en la cita parisina e intentará superar el bronce que consiguió en los Juegos de Tokio en la categoría PTWC. Sus compañeros de la paratriarmada que disputaron en el test le han comentado cómo la vibración de las sillas de ruedas y de las handbikes por los adoquines les pasaron factura en el cuello y las cervicales. "Es verdad que el recorrido no es muy beneficioso, los que vamos en sillas de ruedas siempre somos los más perjudicados y además hay zona de adoquín que es complicada, así que estaremos pendientes de no caernos y no pinchar ninguna rueda. Pero bueno, el recorrido es igual para todos, así que toca practicar mucho la técnica. Eso es importante", cuenta.
El Comité Paralímpico sostiene que la prueba es segura
El recorrido de las pruebas de triatlón adaptado en la cita parisina bien podría ser escenario de una película: arranca con el sector de natación en un pontón flotante situado en la base del puente de Alexandre III. Después de nadar 750 metros en aguas del Sena, los triatletas disputarán 20 kilómetros en bicicleta o handbike, dejarán a los dos lados el Grand Palais y el Petit Palais, atravesarán los Campos Elíseos, dejarán atrás el Arco del Triunfo y alcanzarán el barrio D'Orsay desde el Puente de los Inválidos. Para finalizar, cinco kilómetros de carrera en la que atravesarán el bulevar de Saint Germain bordeando la Asamblea Nacional y cruzarán los puentes de la Concordia y de Alexandre III, en este último aguardará la meta con la Torre Eiffel a un lado y el Los Inválidos de fondo.
September 2024, 1 & 2 💫
— Paris 2024 (@Paris2024) April 27, 2023
Olympic 🤝 Paralympic : same level of ambition, same iconic competition venues.
Discover the Paralympic individual triathlon course of #Paris2024 ⤵️ pic.twitter.com/1ITGjNQIuY
El Comité Paralímpico Internacional asegura en su página web que ha creado "recorridos exigentes y técnicos a nivel deportivo, garantizando al mismo tiempo la seguridad de los atletas (...). También se han diseñado para que tengan el menor impacto posible en cuanto a su adecuación y para que cumplan las especificaciones del World Triathlon, especialmente en cuanto a la anchura de los carriles, la inclinación y la distancia, evitando giros y curvas innecesarios para las bicicletas de mano y las sillas de ruedas, y el tipo de superficie de la calle".
Estas afirmaciones chocan frontalmente con la consternación de los paratriatletas. "Yo sí que te digo que están mirando por el espectador, por la televisión… pero no están mirando por los deportistas que nos estamos jugando mucho. Sé que todos los que estemos iremos en igualdad de condiciones, pero no voy a poder dar nuestro tope cuando llevo preparándome años, que es lo que me da rabia", asegura Marta Francés.
Incluso en declaraciones a la web de los Juegos se ha colado un testimonio que confirma la exigencia de la prueba: el estadounidense Chris Hammer, que ganó el test en la modalidad PTS5, deslizó lo siguiente: "Es divertido y bonito, pero el recorrido en bicicleta es duro. Me alegro de haber venido hoy aquí para saber qué esperar del año que viene".