La sombra de Djokovic está detrás de Grand Slam Track, la nueva 'Superliga' del atletismo: "Es la inversión más grande de la historia en este deporte"
El gran socio financiero del Grand Slam Track, el nuevo circuito impulsado por Michael Johnson, es Winners Alliance, la división comercial del sindicato del tenista serbio.

"Tenemos grandes inversores que se han comprometido con nuestra liga", confesaba Michael Johnson, fundador y comisionado de Grand Slam Track, la nueva Superliga del atletismo, esta misma semana a Relevo ante las dudas de viabilidad futura de su nuevo negocio a pocas horas de la puesta de largo de su competición. Más y mejores premios, contratos más altos y una mentalidad florentiana que se basa en hacer competir a "los mejores contra los mejores más a menudo" gracias a un presupuesto de 30 millones de euros y más de 10 millones solo en premios directos en su primera temporada. Una lluvia de dinero que no ha tardado en hacer surgir una gran pregunta: ¿quién va a pagar la fiesta?
A muchos les extrañará leer que la respuesta a esta pregunta lleva directamente al nombre de Novak Djokovic, para la gran mayoría el considerado mejor tenista de la historia y ganador de 24 Grand Slams. Y es que el gran socio financiero de Grand Slam Track es la empresa Winners Alliance, Inc., que no es otra cosa que la división comercial del Professional Tennis Players Association (PTPA), el sindicato fundado por 'Nole'. Según el portal especializado en inversiones deportivas Sportico, la cifra aportada a la nueva liga atlética de las estrellas estaría por encima de las siete cifras.
El proyecto liderado por Michael Johnson basó toda su creación en el dinero de esta sociedad, formada, a la vez, por las aportaciones económicas de los beneficios logrados por los tenistas de la PTPA. "Es la mayor inversión privada en la historia del atletismo profesional", han señalado estos meses desde el circuito ante lo que parece ser una aportación multimillonaria y a largo plazo. Tanto es el peso que dos mandamases de Winners Alliance forman parte de los cinco miembros de la junta directiva fundadora de Grand Slam Track, su CEO Ahmar Nassar y su presidente Eric Winston, junto al propio Johnson.
Nassar es el hombre de confianza de Djokovic. Por ejemplo, hace tan solo unos días era el encargado de firmar el histórico comunicado del sindicato en el que se arremetía y denunciaba a los circuitos ATP y WTA "por un sistema injusto que explota su talento, reduce sus ingresos y pone en peligro su seguridad".
Winners Alliance y 10 millones de ganancias para los tenistas
Bajo la estructura de la PTPA, Winners Alliance se dedica a gestionar y comercializar derechos colectivos de imagen y negociar acuerdos de patrocinio en su nombre con el objetivo es generar ingresos adicionales para los jugadores. Desde su fundación en 2022, el brazo comercial del sindicato no tardó en dar el salto e invertir en deportes más allá del tenis y, por ejemplo, ya trabajan mano a mano con otras asociaciones de deportistas como los jugadores de la Euroliga de baloncesto y los de la Asociación Mundial de jugadores de cricket. Ahora, con el atletismo, amplía su negocio a una nueva disciplina. Y parece que no va nada mal: según los datos públicos de Winners Alliance hasta mayo de 2024, la empresa ya había generado más de 10 millones de dólares en ingresos adicionales más allá de la pista para los tenistas profesionales.
Gracias a la inversión, el Grand Slam Track se inicia este fin de semana en el Estadio Nacional de Kingston con la mayoría de los mejores atletas del mundo en la línea de salida. En un formato innovador donde todos los participantes competirán en dos ocasiones durante los tres días que dura cada mitin, sobre el tartán estará el último podio olímpico al completo de 1500, la plusmarquista mundial de 400 metros vallas Sydney McLaughlin, la triple campeona olímpica Gabby Thomas y una larga lista de estrellas internacionales donde habrá dos españoles, Moha Attaoui y Thierry Ndikumwenayo.
En una decisión que ha despertado polémica, Johnson ha decidido renunciar a todos los concursos, y por consiguiente, a nombres como Mondo Duplantis o los españoles Jordan Díaz y Ana Peleteiro. El objetivo es crear jornadas de competición de dos horas y media de duración, sin descanso ni interrupciones. "Muchos de los jóvenes lo hacen en sus teléfonos móviles y hay que permitirles algo fácil y atractivo para que vean el deporte y lo disfruten; si no es así, seguiremos perdiendo, perdiendo audiencia y aficionados para el deporte", analiza Johnson en su charla con Relevo.
Por el formato o por los grandes nombres con los que cuenta, Grand Slam Track ha logrado vender los derechos de retransmisión a 189 países de los cinco continentes con grandes acuerdos con NBA en Estados Unidos y Eurosport para toda Europa.
Objetivo: más dinero para los mejores atletas
La idea de Grand Slam de Johnson se basa puramente en la llegada de dinero al atletismo y al bolsillo de los atletas, buscando profesionalizar su deporte y beneficiar a la clase alta del tartán. "Hay demasiados atletas en este deporte que terminan dedicándole sus vidas y tratando de ganar una medalla en los Juegos Olímpicos cada cuatro años", explicaba el cuatro veces campeón olímpico: "La mayoría de ellos no subirán nunca a un podio porque hay pocas medallas para repartir. Esto hace que muchos atletas se estén preguntando si deberían de dedicar sus vidas al atletismo porque no han podido ganar nada, no han podido mantenerse económicamente y han dedicado todo su tiempo a esto. Necesitamos que nuestros atletas ganen dinero".
Para ello, se ha diseñado un calendario de cuatro citas en los próximos tres meses — Kingston, Miami, Filadelfia y Los Ángeles — buscando los mismos golpes de efecto y repercusión [al menos, en número] que los Grand Slam de tenis o también los 'Majors' de golf a lo largo de un año. "Las estrellas de esos deportes tienen muchas oportunidades para salir y demostrar que son los mejores del mundo", señala Johnson. "Mientras, en el atletismo tienes una oportunidad cada cuatro años en los Juegos Olímpicos y otra oportunidad cada dos años, de menor impacto, en los Mundiales. Así que en eso estamos perdiendo".