COPA ACB

El Tenerife pone a prueba el sufrimiento de Roger Grimau por ir a más de 100

A pesar de sus desconexiones defensivas, el poderío ofensivo del Barça es el principal argumento en su intento por volver a la final.

Roger Grimau da instrucciones a sus jugadores durante el partido de cuartos de final./Efe
Roger Grimau da instrucciones a sus jugadores durante el partido de cuartos de final. Efe
Guillermo García

Guillermo García

Málaga.-Roger Grimau lleva viviendo al filo desde que asumió las riendas del Barça. Con la guillotina de los resultados sobre su cabeza, el técnico navega sus partidos entre las desconexiones defensivas de sus jugadores en algunas fases de los encuentros y el poderío ofensivo de una plantilla con muchos quilates de calidad y puntos de sobra en sus manos. A eso se aferrará el técnico para disputar su primera final con el Barça.

La pizarra de Grimau ha optado por dar ritmo y libertad a sus jugadores para ganar sus partidos desde el ataque, como demostraron ante el Baxi Manresa, poniendo los tres dígitos en su marcador. Algo que no es raro en un equipo que promedia 85 puntos por partido esta temporada y que se aferra al poder ofensivo de sus jugadores para tratar de levantar un trofeo que serviría para afianzar el primer proyecto de Grimau, algo que ni directores deportivos ni entrenadores ACB veían como posibilidad antes de empezar la Copa.

El buen momento de Jabari Parker, la experiencia ganadora de Darío Brizuela, la pólvora de un microondas como Laprovittola, la regularidad de Satoransky en los últimos partidos, las vivencias de Vesely en partidos grandes o la necesidad de la emergencia de Willy Hernangómez, haciendo honor a su caché y pedigrí, son las claves para un equipo que pese a su potencial se ha acostumbrado a sufrir en los partidos, como reconocía el técnico tras el choque de cuartos.

"Ha sido un partido bonito para el espectador y estoy feliz de ganar y de haber superado dificultades. En general se ha visto un juego rápido y de calidad pero yo he sufrido mucho. Ahora hay que ser regular y controlar las emociones", reconocía el técnico tras el duelo ante el Manresa. "Este equipo es una evolución constante, siempre vamos a querer estar mejor, pero creo que estamos a buen nivel".

El equipo azulgrana tendrá que mantener esas prestaciones ofensivas, pero además tendrá que mejorar en defensa ante un Lenovo Tenerife. Un equipo que hace del movimiento de balón una de sus características y que puede aprovechar esas desconexiones defensivas que han lastrado al Barça en algunos momentos de la temporada.

Los insulares explotarán esa circulación y el Pick And Roll entre los eternos Marcelinho y Shermadini. Una dupla que ejecuta ese ataque a la perfección como demuestran los datos: es el equipo que más canastas convierte con esta jugada con 6,1 por partido. Un argumento al que se suma una batería exterior liderada por Kyle Guy, que ha aterrizado de pie en el sistema de Vidorreta, y por un Doornekamp que está viviendo una segunda juventud en esta Copa.

Y su victoria ante el campeón Unicaja, sólo fue un aviso como apuntaba Txus Vidorreta tras su triunfo ante Unicaja: "Estoy muy contento del juego del equipo y para ponérselo difícil al Barcelona hay que jugar muy bien. Con este paso adelante, tenemos ilusión para jugar el partido. Si jugamos como hoy tendremos opciones de ganar al Barça que es buenísimo".