Copas, 'all star', Juegos... y mercado: 'febrerillo el loco', el mes clave del baloncesto

Apenas tiene 28 días, 29 si es bisiesto como el de este año incumpliendo el refrán de 'Febrerillo loco, con sus días veintiocho'. Pero es el mes en el que el baloncesto empieza a poner los sentimientos a flor de piel de seguidores, fans o espectadores ocasionales. Porque es el mes donde se acumulan dos de los grandes acontecimientos deportivos de la temporada a este y al otro lado del Atlántico.
La Copa del Rey es el torneo por excelencia del baloncesto europeo. Tanto es así que ha sido copiado por la NBA que ha incluido el In-season Tournament para intentar poner algo de salsa mediada la temporada a la, algunas veces, algo tediosa larga regular season. Y sí, hay más torneos coperos en otros países pero nada tiene que ver con el que se celebra en nuestro país.
Ni por seguimiento (hay algunos ejemplos con poca afluencia de público en países de mucha tradición cercanos en los que las gradas están bastante vacías), ni por confraternización de aficiones que saben que lo que pasa en el parqué se queda en la cancha y lo de fuera es fuera antes y después de la disputa de los partidos. ¡Ocho en una misma instalación cerrada conviviendo pacíficamente!
Todo ello, obviamente, al margen del nivel baloncestístico y de un sorteo, el de 2024, que nos ha dejado la reedición de la final en un cuarto de final (Unicaja-Lenovo Tenerife) y en los otros tres, duelos de equipos underdogs, de menor potencial económico-deportivo (UCAM Murcia, Dreamland Gran Canaria y Baxi Manresa), frente a rivales más potentes… ¡a los que ya han ganado esta temporada! (Real Madrid, Valencia Basket y Barça).
Si a los equipos que ganan la Supercopa les da la tranquilidad de seguir trabajando y ver que han iniciado el curso en la senda correcta (tienen los materiales listos y dispuestos, bien forrados los libros y han leído las primeras lecciones), los que la suelen perder suelen calificarlo de torneo de pretemporada. Pero esto ya es diferente. Porque es la primera gran piedra de toque para los equipos, para ver cómo se desenvuelven a la hora de la verdad: los parciales de febrero antes de que lleguen los finales de junio. Calibrar cómo reaccionan ante el primer gran título en juego.

Pero recuerden: las notas siempre a final de curso. Porque, la sabiduría popular siempre acierta: 'Febrerillo, malo o bueno, siempre resulta embustero'. Nada resultará definitivo para los vencedores ni para los vencidos en la Copa del Rey… aunque ya sabemos que la presencia de una semana de parón posterior puede hacer que las valoraciones se disparen y se tomen más decisiones en frío que en caliente, que con el fragor de las competiciones los equipos no se atreven a llevar a cabo.
Fichajes entre bambalinas
Hablando de mercado, la Copa del Rey es la primera toma de contacto de cara al verano y que empieza a entrar en ebullición entorno a la disputa de la Final Four de la Euroliga.
Para el aficionado que va a la Fan Zone o al pabellón le es ajeno lo que sucede entre bambalinas, normalmente en el hotel de concentración de los equipos. El hall y la cafetería, sobre todo en los dos-tres primeros días, suele ser un hervidero como buena zona de paso. Jugadores y entrenadores que se reúnen con sus representantes, directores y generales deportivos que hablan con agentes para afianzar renovaciones o ver qué tienen en el escaparate para la temporada venidera… Reuniones y más reuniones aunque, generalmente, los 'fichajes' que se dan por hechos en febrero no suelen ser los que se producen en junio.
Y, no sólo para los ocho equipos clasificados para el torneo, los que no lo están suelen mandar a sus emisarios para ir preparando el terreno para el curso venidero y, si su situación es más comprometida, incluso para buscar dar golpes de timón para agarrarse a la salvación con fichajes de última hora.

Yendo a Estados Unidos, qué decir del All-Star. Uno ya no es tan insultantemente joven para juntar a los amigos, preparar las camisetas y llenar un carro de la compra con comidas poco saludables para disfrutar de un evento como este de madrugada. Pero uno no le quita el ojo a cómo evoluciona la cultura del show business y sobre todo cómo un formato ha evolucionado y se ha reinventado con el paso de los años.
Poder ver a Pau Gasol repitiendo en un banquillo, los dos unicornios que pelean por el Mejor Novato del Año Victor Wembanyama (Spurs) y Chet Holmgren (Thunder) y que están llamados a redefinir el juego como lo hizo un Stephen Curry que se enfrentará a Sabrina Ionescu el primer desafío de triples NBA vs. WNBA, o a nuestro Izan Almansa, que hará doblete en el Rising Stars y en el NBA G-League Up Next Game. Todo esto sin abordar el siempre espectacular Concurso de Mates ni el Partido de las Estellas.
Pero además, siempre con el mejor envoltorio posible y buscando involucrar a todo el baloncesto alrededor de la marca NBA. Dos ejemplos. El primero, la liga de equipos vinculados/filiales como la G League, de la que cada vez dan el salto más jugadores a la NBA y que cuenta con un equipo de formación como Ignite que ha pasado a ocupar un sitio en Estados Unidos que monopolizaba la NCAA como trampolín y que tiene protagonismo en el Rising Stars.
Y el segundo, Sabrina Ionescu, que pulverizó el récord del concurso de triples con 37 de los 40 puntos posibles, llevó a las Liberty a conquistar la Commissioner's Cup y sus zapas, las Sabrina 1, han causado furor no sólo en la WNBA, también en la NBA, siendo la primera jugadora de basket femenino en lanzar colección exclusiva unisex con Nike. Casi nada con 26 años recién cumplidos en diciembre. Ejemplos de cómo se estrujan la cabeza y aprovechan las oportunidades siempre.

Y si a todo esto sumamos que es año Olímpico, pues más madera. Porque nuestras chicas van a estar en Sopron, Hungría, entre el 8 y el 11 de febrero, peleando por una plaza en los Juegos Olímpicos de París. Y es que qué mal acostumbrados nos han tenido tantos años estas dos selecciones en las que casi nos habíamos olvidado de la existencia de los Preolímpicos.
El relevo lo tomarán los chicos después de la Copa del Rey en el inicio de la clasificación para el aún lejano Eurobasket de 2025. Pero es una ventana distinta: es la primera desde la reinstauración del sistema en que la Euroliga para su competición. Y eso ya se ha notado porque hemos empezado a ver listas de selecciones en las que ya se han colado jugadores de equipos de la máxima competición continental.
Pero hay más al margen de los dos partidos que van a tener que disputar. Recordemos que ya hay ocho equipos clasificados para el torneo masculino de los Juegos: la anfitriona Francia, Australia (mejor selección de Oceanía), Japón (mejor selección de Asia), Sudán del Sur (mejor selección de África), Estados Unidos (cuarta en el pasado Mundial y una de las dos mejores selecciones de América), Canadá (bronce en la Copa del Mundo de 2023 y una de las dos mejores de América), Serbia (una de las dos mejores de Europa y medalla de plata de la Copa del Mundo) y Alemania (campeona del pasado Mundial y una de las dos mejores de Europa).
Por lo que las selecciones de los 24 países que disputen los cuatro torneos Preolímpicos entre el 2 y el 7 de julio en Valencia, Riga, El Pireo y San Juan de Puerto Rico, con sólo cuatro plazas en juego, pueden ir 'adelantando trabajo' en esta ventana y dejando algunas pistas de lo que pueden ser sus selecciones (sin poder contar con los NBA, obviamente).
Porque después el calendario no para. Dependiendo de la finalización de las respectivas competiciones de clubes, la preparación y el consiguiente desafío no va a ser nada sencillo para unificar no sólo lo táctico-técnico sino los estados de forma y valorar las cargas y el cansancio acumulado. Y cuando llegué la competición, no habrá margen de error.