EUROCUP

Las lecciones de Zubizarreta en Marsella que hoy sirven a un español para liderar el Paris Basketball

A sus 30 años, Alex Requena es el vicepresidente de desarrollo estratégico del club francés, cuyo primer equipo aspira a jugar la Euroliga.

Alex Requena, vicepresidente de desarrollo estratégico del Paris Basketball. /Paris Basketball
Alex Requena, vicepresidente de desarrollo estratégico del Paris Basketball. Paris Basketball
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Cuando en cuartos de final de la Eurocup, Joventut Badalona cayó eliminado, se dijo que la segunda competición continental se quedaba sin representantes españoles. Pero eso no es del todo cierto. Hay que irse hasta la orilla del Sena para encontrar a un valenciano que con sólo 30 años mueve los hilos en uno de los clubes con más proyección de Europa. Alex Requena (Valencia, 1994) es el vicepresidente de desarrollo estratégico del Paris Basketball, un equipo que sigue vivo -y mucho- en la Eurocup, ya que, además de ser favorito, ya está en la final y aspira a ganarla. Todo ello para que el año que viene París esté en el mapa de la Euroliga y pueda aportar "algo diferente, que pueda traer un cambio" al baloncesto continental.

Alex Requena y Zubizarreta en el Marsella. EDICIÓN: ALEJANDRO MORÁN

Pero… ¿cómo alguien tan joven llega a asumir un alto cargo en uno de los clubes de baloncesto con más proyección de Europa? Todo empezó con una beca hace 12 años que hizo a aquel Requena que acababa de dejar de jugar, poner rumbo a Marsella, entrenar baloncesto y cursar unos estudios en gestión deportiva que, aunque por un tiempo le hicieron cambiar la pelota naranja por la de fútbol, le abrieron las puertas al otro lado del charco de la mayor liga del mundo.

"Todo empieza en Francia, en Marsella, donde estuve siete años entrenando a baloncesto de alto nivel en el club de allí, haciendo un máster de gestión deportiva y cuando acabé, me salió una oportunidad superchula de trabajar en el fútbol, en el Olympique de Marsella. Ahí estuve trabajando con Andoni Zubizarreta… Fue una oportunidad para aprender de otro deporte, de un modelo como el fútbol, de un club histórico en Francia, en un nuevo estadio y competir al más alto nivel", cuenta Requena en una videollamada con Relevo. Y tras siete años dedicándose al deporte de los pies, llegó el COVID-19… Y una oferta única: la NBA. 

"Después de siete años llegó el coronavirus y mientras muchos decidían volver o quedarse… Yo hice lo contrario y me fui fuera. Me salió una oportunidad para cumplir un sueño, que era trabajar en la NBA y estuve dos años trabajando con ellos, sobre todo en proyectos en África, con uno que se llama la BAL (Basketball Africa League). Ahí pude trabajar en el equipo que creó una liga de cero. Llevaba todo el tema de operaciones de baloncesto, la estrategia y marca". Aquella experiencia hizo que conociese a Eric Schwartz, que estuvo en los Atlanta Hawks, y David Kahn, a día de hoy propietario y CEO del Paris Basketball.

Y aunque en un futuro no descarta volver a España -"me encantaría. España es mi hogar y es algo que siempre contemplo, porque al final mi familia está allí, pero hasta ahora la oportunidad nunca ha salido y a día de hoy estoy contento y centrado en el Paris", reconoce-, lo cierto es que desde hace algo más de un año su camino volvió a hacer parada en el país galo. Porque Schwaryz y Kahn decidieron apostar por él para asumir el desarrollo estratégico de este club francés que nació en el año 2018 y que aspira a ser referente en la élite.

Álex Requena.  Linkedin
Álex Requena. Linkedin

Ganar la Eurocup para impulsar un proyecto que quiere ser referente

"Paris es un club que, cuando llegué, prácticamente partía de cero. Pero, sobre todo, que aportaba algo nuevo al baloncesto europeo. Algo diferente, ni mejor ni peor. Simplemente algo distinto que podía traer un cambio y crear una oleada como otros clubes, como los London Lions, de ideas frescas para un poco revolucionar y modernizar el baloncesto aquí en Europa", reconoce. Y precisamente es con el conjunto inglés ante el que ha jugado -y ganado- las semifinales de la Eurocup. "Estamos supercontentos ya no sólo por los partidos, sino porque es un momento histórico esta temporada con la apertura del nuevo Arena, el primer título de nuestra historia hace unas semanas (la Copa), ahora con esta clasificación a la final de la Eurocup… Creo que no seremos conscientes de ello hasta que todo haya acabado y ojalá todo acabe para bien", confiesa.

Y lo cierto es que este cruce entre el Paris Basketball y los London Lions era considerado por muchos como la gran final anticipada, ya que ambos eran los favoritos a estar el año que viene en la liga de los 18 mejores clubes de Europa. Aunque en su caso, prefiere abogar por la prudencia -"ahora toca rematar la faena", explica- y no olvidar a los otros dos protagonistas de la otra eliminatoria: el Bourg y el Besiktas, cuyo finalista se decidirá en el tercer partido.

"El hecho de vivir una semifinal París contra Londres era algo que gente jamás hubiera imaginado hace unos años y ahora muestra el cambio que el baloncesto europeo está viviendo. Hace mucha ilusión formar parte de esta pequeña revolución. Por el otro lado, el Bourg está haciendo una temporada buenísima con el que probablemente sea el número uno del Draft (Zaccharie Risacher). Besiktas es un equipo que ha sabido reconducir un poco durante la temporada, adaptarse y es muy difícil jugar allí. Lo cierto es que el nivel de la Eurocup ha subido respecto a la temporada pasada", admite Requena. Pero… ¿puede un club tan joven asumir el salto a la Euroliga? ¿Podría darse un Gran Canaria 2.0 y que renunciase si llega a ganar la Eurocup?

"No sabría decir si tomaríamos la decisión o no. Obviamente son preguntas que nos hacemos. Sonaría tópico decir que vamos a esperar a ganar y tal, pero es importante, justamente, a la hora de crear un modelo de negocio, dejar un poco el lado emocional y la pasión y pensar a largo plazo. Entonces sí que son preguntas que nos hacemos desde hace tiempo e igual a día de hoy no tenemos la respuesta. Vamos a esperar un poco al final, pero sí que estamos valorando todos los escenarios porque forma parte de este mundo del deporte. Pero, aun así, creo que nuestros caminos se cruzarán con la Euroliga porque tenemos estrategias similares, una visión de crecimiento muy en común, y es algo que creo que de forma orgánica se dará a corto o a largo plazo", reconoce.

Alex Requena sobre la inversión y la solvencia de los clubes. EDICIÓN: ALEJANDRO MORÁN

Y es que la realidad es que lo que ha logrado el París en sólo seis años no es baladí. Porque hasta el año 2018 no existía ningún gran club en la capital francesa. En tres años, llegó a la primera división gala, tras iniciar su camino en la Pro B; y al cuarto, debutaba en la Eurocup. Una temporada en la que, precisamente, Requena se estrenaba como directivo en la entidad con un objetivo: impulsar el Paris Basketball para ser una marca al igual que puede serlo la propia NBA a nivel global.

Una marca global más allá del baloncesto

"La gente cuando nos ve por primera vez piensa que somos el PSG de baloncesto, que llegamos con mucho presupuesto, para traer estrellas NBA… Y ambición hay, no quiero decir que somos un club pequeño, al contrario, queremos crecer. Pero en ese proceso de crecimiento miramos mucho cuál es la situación actual del baloncesto europeo donde clubes históricos hay muchísimos. Y espero que en 100 años el Paris Basketball pueda tener esa historia de palmarés, pero la realidad es que mirando todo esto, la principal pregunta que yo me hacía era: clubes que hayan ganado y que tengan una base de fans en Serbia, en Croacia, por ejemplo, hay muchísimos", indica el directivo del Paris. Si bien, lo que falta a muchos clubes es, a diferencia de lo que ocurre con la NBA, por ejemplo, que sin necesidad de ser aficionado de ese equipo, alguien pueda lucir su camiseta.

"Traer algo nuevo al baloncesto europeo, que incorpore el querer ser el mejor equipo, ganar títulos, tener a los mejores jugadores… Ese nivel de ambición pero con algo diferente. ¿Qué es lo que falta a día de hoy en el baloncesto europeo? Y lo que falta es una marca fuerte que se conozca en su ciudad y también en otros países. Porque no se ve a alguien en Berlín, por ejemplo, con una camiseta de Partizan o Zalguiris o Panathinaikos… Son marcas locales muy potentes, pero que les falta un tipo de exposición internacional, sin necesidad de tener aficionados por todo el mundo. Es un poco lo que ha conseguido la NBA", afirma Requena.

Alex Requena sobre la creación de una marca. EDICIÓN: ALEJANDRO MORÁN

Por eso, el objetivo del Paris Basketball, parte de "sin dejar de ser clubes de baloncesto, que juegan partidos de baloncesto, es crear ese modelo de negocio que permita crear una marca, porque al fin y al cabo los clubes son marcas que la gente consume. Consume merchandising, contenido, ticketing para venir a partidos que hoy pueden verse como eventos. Y todo esto es lo que permite crear una marca con un modelo de negocio detrás que permite que los clubes sean solventes. Y aunque esa palabra puede dar miedo, sea una empresa, un club de baloncesto o yo mismo, conseguir ser solvente es el objetivo final. Ganar más de lo que invierto".

"Durante muchísimos años los clubes se han dedicado a invertir o a gastar más porque tenían o bien un club de fútbol detrás que les permitía tener una base ingresos muy potente, o bien porque tenían un mecenas o un propietario que era su pasión. Pero clubes que tengan ese modelo hay muy pocos y eso se ha ido cambiando durante los últimos años. Clubes como el Zalgiris están haciendo un trabajo increíble para crear ese tipo de sostenibilidad a largo plazo. Maccabi también, a pesar de que este año esté en una situación difícil por la situación geopolítica. Esto está cambiando y Paris Basketball obviamente quiere formar parte de este cambio, junto con otros clubes, para crear una 'nueva' Euroliga o un baloncesto europeo donde los clubes puedan ser marcas y no solamente una entidad deportiva", explica.

Y una de las vías para ello es hacer que el baloncesto sea otro de los atractivos de París, una ciudad con un sinfín de ofertas de ocio. "París es una ciudad que tiene muchísima oferta de todo tipo: cultural, ocio, museos, conciertos… cada día. Entonces introducir un nuevo actor como son los partidos de baloncesto es algo nuevo y que llega tiempo, pero donde vemos que hay público que viene en periodo de vacaciones, muchísimos turistas. Esa es también la tendencia de cuando alguien viaja a EE. UU., que si va a Nueva York o a Los Ángeles, forma parte de la cultura del turista ir a ver a los Knicks o a los Lakers. Y ese es un tipo de cultura que estamos intentando crear nosotros también aquí. Que más allá del baloncesto, se vea el espectáculo, la marca, el entertainment".