Los cinco partidos de redención del Barça de Roger Grimau
La solidez y la unión para "recibir las hostias juntos" claves del cambio de chip del equipo culé que no sabe qué es perder en lo que va de 2024.

Año nuevo, vida nueva. Y qué bien le está sentando esto al Barça de Roger Grimau. Porque si para el equipo azulgrana el 2023 acabó con un sinfín de dudas y un dedo apuntando hacia el banquillo, desde que empezó el 2024 todo ha dado un giro de 180 grados. Tanto, que Grimau, que ya contaba con el apoyo unánime de la directiva para revertir la situación, ha salido aún más reforzado tras las dos dobles jornadas de Euroliga consecutivas a las que ha puesto el broche de oro con la victoria ante Zalgiris (91-73).
🤜🤛 Grimau & Palau
— Barça Basket (@FCBbasket) January 12, 2024
“Quan sento aquesta abraçada, sento el Palau”
“Hem d’agrair moltíssim la feina que ha fet el Palau aquests dies”
💙❤️ pic.twitter.com/60fLFVI3Ec
El Barça todavía no sabe lo que es perder este nuevo año en el que acumula ya cinco victorias consecutivas. Pero, además, (y lo más importante) ha recuperado la solidez y la intensidad que tanto se le echaba en falta. Lo demostró por primera vez el pasado tres de enero ante el Real Madrid en el Clásico de la competición continental y ha vuelto a hacerlo de nuevo hace unas horas ante Zalgiris.
Y si uno analiza qué ha cambiado, la respuesta puede verse perfectamente en el primer cuarto ante el equipo lituano. La inteligencia con la que salió el conjunto culé para anticiparse a nivel defensivo fue clave. Como también la lectura de las rotaciones, los cambios en los bloqueos y, sobre todo, la aportación de todos los jugadores. Porque si no estaba Laprovittola, fue Darío Brizuela el que se colocó la capa de líder y tiró de los azulgrana con buenas decisiones y puntos. Pero no sólo es cosa de un partido o un jugador, sino que así se ha ido viendo en las últimas cinco jornadas con todos.
"Brizuela tiene esta magia, cuando está enchufado es casi imparable"
Entrenador del Barça"Brizuela tiene esta magia, cuando está enchufado es casi imparable. Estoy muy feliz por él. Ha habido partidos en los que no ha tenido tanta continuidad y los jugadores la necesitan, pero siempre trabaja, es positivo, tiene una palabra buena y una mirada limpia. Cuando le ha tocado lo ha hecho como hoy [ayer] porque esta es su calidad y tiene puntos en las manos", aseguraba un Roger Grimau que, incluso en su lenguaje corporal, parece otro distinto al que se vio hace sólo dos semanas.

Por eso, cuando fue preguntado por lo que le diría al Grimau del pasado diciembre, él, aunque dudó en un principio, terminó siendo claro. "No sé qué le diría, pero que lucharíamos, que sufriríamos, y que volveríamos a ganar. Esto al final como es una montaña rusa de emociones y creo que estamos en buena línea. Teníamos que intentar encontrar soluciones. Somos el Barça y hay que ganar. El foco era yo y no tenía ningún problema en serlo. Porque creo que se está trabajando muy bien", dijo el técnico, que habló de esa colectividad que existe en su vestuario y que considera clave para haber sorteado la crisis.
"Con las hostias y los insultos que nos han dado los jugadores han estado impresionantes y con ánimo fuerte"
Entrenador del Barça"Los jugadores están impresionantes y lo han estado igual especialmente en las derrotas, con las hostias, los insultos que nos han dado han tenido un ánimo fuerte. Yo creo mucho y los jugadores también. A partir de aquí pueden pasar cosas, pero yo mientras me sienta fuerte y sienta que los que están a mi lado… Iba a poner un símil que creo que no es muy acertado, pero estamos juntos, abrazados, y todas las hostias que caen las recibimos juntos", indicó Grimau.
El factor Palau y la recuperación de la solidez en un momento clave
Si algo estaba claro es que estos cinco partidos eran clave. Pues para bien o mal marcarían un antes y un después para el Barça. Y así mismo lo reconoció el entrenador, que no dudó en agradecer la ayuda de la afición. "Ha sido un momento clave de la temporada y el Palau ha sido clave, el tener partidos aquí ante nuestra gente. La mayoría están animando y apoyando y son los que nos han ayudado a hacer las cosas así", sentenció.
Sea como fuere, la realidad es que el Barça se están manteniendo sólido -con los altibajos que puedan darse en cada partido, pero reponiéndose a ellos-, férreo atrás y con una intensidad continua para "rebotear y defender" y plasmar un juego rápido que tanto les beneficia y tan bien han mostrado saber hacer. Pero, además, estaba sabiendo sufrir, encajar golpes y ser capaz de mantener esa entereza en defensa sin dejar de creer ni de querer. Y cinco partidos seguidos así, uno de ellos ante el líder (el Real Madrid) bien valen para poder decir que el inicio del 2024 ha traído consigo la redención azulgrana y del técnico culé. Y, cómo no, el camino a seguir a partir de ahora.