EUROLIGA | BARÇA 75 - OLYMPIACOS 77

Lo que condenó al Barça y los clavos a los que agarrarse

El Olympiacos tiró de experiencia para dominar las emociones y controlar gran parte del partido.

Lo que condenó al Barça y los clavos a los que agarrarse
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

"Hemos controlado las emociones", decía Georgios Bartzokas, después de que su Olympiacos asaltara el Palau en el primer partido de los playoffs de Euroliga ante el Barça. Y lo cierto es que ahí estuvo la clave de gran parte de los problemas que sufrió el conjunto culé. Porque la realidad es que la solidez, la paciencia y la experiencia que mostró el equipo griego, sobre todo al inicio, contrarrestó con esas imprecisiones, la precipitación, esa celeridad excesiva en ataque y la falta de contundencia defensiva que mostró el Barça durante los primeros compases.

La realidad es que, como ya apuntaron en la previa tanto Roger Grimau como Willy Hernangómez, Olympiacos no iba a ser el mismo equipo que ese al que habían ganado dos veces durante la fase regular. Y esa es la realidad. Bartzokas quiso jugar un partido muy físico, algo a lo que están acostumbrados sus jugadores, y para ello, comenzó a hacer rotaciones que descolocaran al Barça y, además, que equilibraran la comisión de faltas ante un partido con tanto grado de agresividad y dureza en el juego. Y lo cierto es que les funcionó.

"Hemos abierto la rotación, usado otros jugadores porque esperábamos lo que ha ocurrido: mucho contacto, muchas faltas, Walkup y Fall han sido eliminados… Creo que hemos controlado las emociones y hemos liderado en casi todo el partido el marcador", dijo el técnico de Olympiacos. Y, precisamente, eso fue todo lo contrario a lo que hizo el conjunto culé, que ahí sí que pecó de esa inexperiencia al ser un equipo formado casi de cero este año y con piezas nuevas importantes de cara a este tipo de partidos, como puede ser la del propio entrenador.

Vesely se cargó demasiado pronto de faltas, cuando debía ser el que más aguantase para pelear ante la dureza interior del conjunto griego. Laprovittola no estuvo fino. Y, en general, el Barça hizo una puesta en escena bastante floja a nivel defensivo. "Creo que hemos pagado el meternos tarde al partido, un mal inicio, una mala primera parte en la que Olympiacos ha conseguido puntos fáciles, tiros liberados como han hecho, puntos al contraataque, creo que no hemos estado cómodos ni a gusto. Después, en la segunda parte, a nivel defensivo hemos estado mejor, pero nos ha faltado encontrar la situación adecuada en ataque, dar un paso más", reconoció Girmau.

Y es que el Barça no salió con el mismo nivel físico que sí que planteó el Olympiacos. "Es ponerte a su nivel físico desde el primer segundo y equilibrar las faltas, porque cuando estás a ese nivel haces faltas y hay que equilibrarlo", dijo el técnico azulgrana, que también admitió que debían de mejorar en general el juego. Y con eso se refiere a "todo, lo emocional, mental, físico, técnico, táctico".

Porque lo cierto es que esa falta de intensidad inicial, pese a que quizá no se reflejase con demasiada distancia en el marcador durante la primera mitad, fue la que terminó por pasarles factura. Más que nada porque a nivel defensivo sí que subieron de marcha en la segunda mitad, algo que se vio, por ejemplo, con la defensa que hicieron Jabari Parker y Oscar Da Silva ante Alec Peters, que se quedó en un sólo punto, o que provocó que finalmente Walkup y Falla terminasen eliminados.

Lo bueno es que, precisamente, al haber mostrado esas dos caras en el mismo choque, el equipo culé ya tiene que saber qué debe cambiar de inicio para evitar un resultado como el de este miércoles. "Igualar el nivel físico o superarlo" desde el inicio, como dijo Grimau y "tener el nivel defensivo de la segunda parte los 40 minutos, no regalar puntos fáciles ni tiros liberados, ocupar mejor los espacios, tener más la pelota" y, en definitiva, tener más tranquilidad en ataque para que las jugadas salgan mejor.