EUROLIGA

El dilema invisible de Scariolo, los líderes Juancho y Mirotic y el fortín del Valencia Basket en La Fonteta ante un gigante

El Valencia se llevó la victoria ante el Mónaco en una jornada brillante del baloncesto español en la Euroliga.

Mirotic, ante el Fenerbahçe./EFE
Mirotic, ante el Fenerbahçe. EFE
Jonás Pérez

Jonás Pérez

La Euroliga vuelve un año más a demostrar que no tiene nada que envidiar a ninguna competición de baloncesto del planeta, pese a que su vencedor no sea considerado como "campeón del mundo". Este viernes, como carta de bienvenida, un Baskonia-Real Madrid, la visita a La Fonteta del todopoderoso Mónaco, el clásico griego entre Olympiacos y Panathinaikos y un Fenerbahçe-Armani Milan de altos vuelos. Casi nada y con motivos (y muchos) para festejar. Tres de los cuatro españoles triunfaron en una jornada en la que el pleno era imposible y dos de los nuestros mostraron su mejor versión a ojos del continente: Juancho Hernangómez y Nikola Mirotic.

El segundo fue el jugador más valorado de toda la jornada, con números atronadores: 27 puntos y 11 rebotes para 38 de valoración. En 35 minutos, el segundo jugador que más disputó, solo por detrás de Shavon Shields. Una buena muestra de su liderazgo, tras emprender esta nueva aventura al ser despedido por el Barcelona. Nikola Mirotic firmó brillantes porcentajes: 6/9 en tiros de 2, 3/5 en triples y 6/8 en tiros libres. Y, para colmo, la pizarra de Ettore Messina le dio la última bola. Fue un lanzamiento abierto tras recepción, complejo ante la buena defensa del Fenerbahçe y tan forzado que solo pudo chocar contra el aro. Un pequeño borrón a una actuación superlativa... saldada con derrota.

Juancho Hernangómez se cobró la misma suerte en el siempre tenso Panathinaikos-Olympiacos. El español vio cómo los suyos cayeron en una prórroga letal de su eterno rival, más rodado por el rendimiento de la pasada campaña y que ya se impuso en el duelo de Supercopa griega. No obstante, debe sacar conclusiones positivas. Fue el jugador que más jugó de toda la jornada, como una muestra de su relevancia en el equipo. Anotó 13 puntos y capturó 10 rebotes en un total de 43 minutos de juego. Al casillero le suma 25 de valoración, el que más de los suyos. Otro éxito del baloncesto nacional, aunque la victoria recaiga en el marcador de su rival. Un rival, por cierto, liderado en el tiempo extra por Williams-Goss, el antiguo base del Real Madrid.

En lo colectivo, el punto positivo en la jornada del viernes es para el Valencia Basket. Visitaba La Fonteta el Mónaco, el gran favorito junto al Real Madrid para ganar la Euroliga, según los propios protagonistas de la competición. Es cierto que llegó sin Loyd y Kemba Walker, cuyo ansiado estreno en Europa aún deberá esperar un par de semanas. Pero hicieron frente a un tal Mike James, clasicazo cada temporada. Como viene siendo habitual, anotó 21 puntos y levantó la mano como líder absoluto de cada posesión. Incluso rondó el triple doble, con siete rebotes y otras siete asistencias para su incansable hoja estadística. Mumbrú sabía que sus vidas pasaban por un partido denso, parejo y defensivo (70-65) y ahí brilló. Además encontró un flamante estreno con Ojeleye, con 19 puntos y 7 rebotes en 21 minutos. Los taronjas se han movido con tino en el mercado y ya se ve sobre el parqué.

Un dilema que probablemente no llegue... ¡pero qué dilema!

Con casi total certeza, el nacionalizado que acompañará a la España de Sergio Scariolo en el Preolímpico y los posibles Juegos Olímpicos será Lorenzo Brown. El base se cayó del Mundial por lesión, pero su intención fue siempre acompañar a la Selección que le dio el Eurobasket el verano anterior. Tras no poder disputar a última hora la Copa del Mundo, lo más natural es que se quite la espinita el próximo verano. Por rendimiento, desde luego, no va a haber problema. En su estreno en esta edición de Euroliga, anotó 22 puntos y repartió 8 asistencias en 25 minutos de juego. Al descanso, ya se había encargado de dejar el partido al límite de la sentencia.

Si Ibaka quisiese regresar, partiría con una desventaja provisional, aunque su primer gran partido europeo con el Bayern retomó el optimismo. Hay de quien dudaba sobre el impacto inmediato del interior en Europa tras más de un año arrastrando problemas físicos y sin experiencia desde hace años en el viejo continente. En solo 18 minutos, anotó ocho puntos y capturó nueve rebotes. Poco más se le puede pedir al que fuera, en su día, un refuerzo de renombre para la Selección por su voracidad defensiva.

Mirotic completaría el debate. 27 puntos y 11 rebotes son números suficientes para considerarle uno de los mejores jugadores de Europa, a falta de que termine de consagrarse como la estrella de este Armani Milán. En un año en el que los grandes egos norteamericanos ya han levantado la mano para jugar los próximos Juegos Olímpicos y se espera una participación atronadora de estrellas, si en España se replica ese mismo sentimiento, Scariolo tendrá un problema para decidir entre tres gigantes. Esta Euroliga habla español a lo grande.