La Euroliga trabaja en la hoja de ruta para la próxima temporada y quiere atar a varios equipos ante el futuro desembarco de la NBA
El presidente de la Virtus Segafredo Bologna desvela que el club italiano, Estrella Roja y Partizan ya han recibido la oferta de una licencia por tres años.

El futuro desembarco de la NBA en Europa -y, sobre todo, el anuncio de la pasada semana por parte del comisionado de la liga americana, Adam Silver, y el secretario general de la FIBA, Andreas Zagklis- ha alterado la hoja de ruta que parecía establecida en el baloncesto europeo. Tanto que el haberle puesto fecha a esa posible futura competición que la NBA y la FIBA quieren poner en marcha (la temporada 2026-2027) ha hecho que la Euroliga también mueva fichas. Primero, tratando de asegurarse la continuidad de varias plazas donde el baloncesto cuenta con mucho seguimiento, como es el caso de Serbia, y luego dando la luz verde a la entrada de Dubái -y, por tanto, del mercado de Emiratos Árabes- cuyo ingreso se paró la pasada temporada, pero de cara a la siguiente todo apunta a que sí que estará. Al igual que también coge fuerza el regreso del Valencia Basket.
El pasado viernes, el propio CEO de la Euroliga, Paulius Motiejunas, respondió a través de una entrevista con L'Equipe al anuncio formal que llevaron a cabo NBA y FIBA, asegurando que desde la actual competición europea están dispuestos a sentarse a negociar. "Siempre estaremos dispuestos a sentarnos y hablar, a buscar entre todos la mejor solución para que el producto sea el mejor posible para el baloncesto europeo. (...) Diría que la pelota está en su tejado y que son ellos los que tienen que devolvérnosla ahora. Veremos si sucede y podemos volver a negociar pensando por encima de todo en los aficionados al baloncesto europeo", admitió.
Y, precisamente, para ello y para mantener su férrea postura, lo que sí que está haciendo la Euroliga es moverse para así asegurarse la presencia de equipos con peso a nivel de seguimiento. Y esto es algo que era un secreto a voces y que ha confirmado este mismo miércoles el presidente de la Virtus Segafredo Bologna, Massimo Zanetti, quien ha asegurado que la Euroliga ya le ha ofrecido a su equipo, al Estrella Roja y al Partizán -los dos serbios, para así asegurarse ese mercado donde el baloncesto es casi una religión- la opción de firmar una licencia por tres años. Algo que se suma a la opción de que Paris Basketball también lo haga, como ya deslizó el propio Motiejunas ("tenemos al Paris Basketball, que está teniendo una temporada fantástica, en un mercado crucial para nosotros, y esperamos que se consolide a largo plazo. Estoy seguro de que los mantendremos en la Euroliga en el futuro", dijo en esa citada entrevista).
"Hemos recibido una oferta de tres años junto a Partizan y Estrella Roja. Estamos todavía negociando los términos porque el coste para esos tres años es bastante alto, pero esa es la situación", admitió Zanetti. Mientras que también aseguró que Dubái llegaría la próxima temporada: "Ahora se habla mucho de la NBA, pero la Euroliga sigue siendo una competición importante. Mucha gente la ve y habrá muchas oportunidades, ya que el equipo de Dubai se unirá la próxima temporada".
Y a todo ello hay que sumarle también el interés de Valencia Basket, que con la construcción del Roig Arena que estrenará la próxima temporada, ya dijo que quería entrar en Euroliga. Más allá de que lograse la wildcard en caso de ganar la Eurocup, lo que el club taronja quiere es firmar una licencia a medio o largo plazo y dado el panorama actual la Euroliga está dispuesto a negociarlo. Mientras que el ALBA Berlín, que parecía el más debilitado en cuanto su posible continuidad, se encuentra en negociaciones actualmente con una Euroliga, que está manteniendo reuniones con todos los equipos implicados y que todavía está dando forma a un futuro que no está cerrado.
¿Y entonces, cuál será el escenario? Pues a tenor de todo ello, y teniendo en cuenta que la posibilidad de que el CSKA pudiera regresar -aunque habría que ver cuándo-, no se descartaría una posible liga de 20 equipos para así tratar de aglutinar el máximo mercado posible y aunar fuerzas en ese sentido, con el fin de hacer frente o sentarse a negociar con NBA y FIBA.