OPINIÓN

El gran peligro para los entrenadores de Euroliga viene de dos en dos

El saludo prepartido entre Zeljko Obradovic y Ioannis Sfairopoulos durante el Partizan-Estrella Roja. /GETTY IMAGES
El saludo prepartido entre Zeljko Obradovic y Ioannis Sfairopoulos durante el Partizan-Estrella Roja. GETTY IMAGES

Una competición que te arrolla, que te pasa por encima. Así es la Euroliga. La tremenda igualdad de esta temporada empuja a los equipos a tomar decisiones a las primeras de cambio y no esperar. A buscar un golpe de timón cuando sólo hay tres victorias de diferencia entre cuarto y decimosexto que hacen que los nervios se pongan a flor de piel entre las direcciones deportivas y las directivas. Y eso que recuerden, en baloncesto, generalmente, el que se pone nervioso, pierde… tanto dentro como fuera de la pista.

Sólo hay dos grandes polos que corresponden a tres equipos. El norte, el Real Madrid que gana con mucha soltura por arriba con un +190, o lo que es lo mismo un promedio de 13,57 puntos de diferencia cediendo sólo un partido en lo que llevamos de curso. Y el sur, con los dos colistas ALBA y ASVEL, que parecen encaminados a disputarse quién evita el farolillo rojo de la tabla clasificatoria.

Lo cierto es que, sin haber llegado a la mitad de la temporada, casi un tercio de los equipos - cinco para ser concretos- ya han cambiado de entrenador. La cuerda sigue rompiéndose por el mismo sitio. Más aún con la dificultad de fichar jugadores de calidad contrastada que ayuden a revertir dinámicas. Pero eso será tema de otro artículo viendo cómo se está poniendo el mercado.

Las dobles jornadas se han convertido en guadañas afiladas para los técnicos. Y la clave es no hacer racha negativa. Y en ello también juega el calendario. Seis derrotas en siete partidos, todas ellas visitantes salvo la canasta salvadora de Madar en casa frente al invicto Real Madrid, condenaban a la destitución a Dimitris Itoudis como técnico del Fenerbahçe que había sacado músculo con un 5-1 de arranque con cuatro victorias como local como ya había hecho el curso anterior con 10 triunfos en 12 partidos para vivir de las rentas.

La puntilla fue la derrota en Liga Turca ante un Efes (81-80) en cuadro, pero en el que Erdem Can sigue capeando el temporal pese a la plaga de lesiones y está en el 50% de triunfos en Europa. Antes para el Fener habían llegado dos partidos perdidos en gira por España: en el Buesa Arena (80-79) y en el Palau (89-81). Por cierto, algo habitual lo de perder en ligas domésticas tras dobles jornadas para los equipos Euroliga, que se lo digan al Barça que lo ha sufrido en sus carnes cayendo en Murcia y Zaragoza después de dos dobles envites europeos y que ha pasado su peor momento a caballo de la última doble jornada sumando dos derrotas consecutivas en la Liga Endesa, cuatro en los últimos cinco partidos contando Euroliga y perdiendo dos partidos en el Palau en apenas 48 horas.

"La Euroliga es muy dura. Espero que la gente que nos ve lo entienda"

Zeljko Obradovic Entrenador del Partizan

"La Euroliga es muy dura. Espero que la gente que nos ve lo entienda. Esta noche [por el jueves] volvemos [a Belgrado] y mañana tendré entrenamiento a las 12 de la mañana. Entonces, ¿qué hacer a las 12? Sólo hablar un poco, poner un vídeo, y el sábado jugaremos un partido muy importante en nuestra liga contra el Buducnost. Por eso espero que Dimitris disfrute un poco más de la vida", decía Zeljko Obradovic tras ganar en Kaunas el pasado jueves sobre una competición que se está llenando de discípulos suyos, como asistentes o jugadores, ahora como entrenadores jefes: Jasikevicius, Laso, Itoudis, Cam...

La pérdida de fuelle en casa, con cuatro derrotas en cinco partidos, y una doble jornada con una derrota en Berlín que no entraba dentro de los planes parecían ser las gotas que habían colmado el vaso para que Kazys Maksvytis dejara de ser el entrenador del Zalgiris. Incluso se hablaba de que el club lituano tenía un acuerdo con Trinchieri. El patrón es el mismo.

Pero cuando parecía no haber memoria sobre un técnico que metió el pasado año al equipo como cenicienta en el Top-8 acabando séptimos y disputando los cuartos de final de la Euroliga, ganando además Liga y Copa, y que se hizo cargo del equipo en abril de 2022 como tercer técnico de la temporada, paso al frente de los jugadores, sobre los que tiene mucha ascendencia como seleccionador, para evitar su salida.

'Hay muchos rumores y especulaciones, pero queremos asegurarles que el club tiene plena confianza en Kazys Maksvytis y que el entrenador seguirá al frente del equipo', aseguraba el club en un comunicado tras el revuelo armado.

Dusko Ivanovic fue destituido tras la primera doble jornada del curso en el Estrella Roja: derrotas en casa ante un Mónaco que aún no se había estrenado y en Bolonia: 1-3 y fuera. Pese a ejercer de revulsivo levantando al equipo el pasado curso sumando seis triunfos en Euroliga y cuatro más en Liga Adriática para un 10-0 que les hacía levantar el vuelo. "No me lo esperaba. Estaba sorprendido por mi cese", dijo Dusko al ser presentado como nuevo técnico baskonista en su cuarta etapa.

Ni ser el hermano de Tony Parker ni llevar tres temporadas en el club ni haber ganado dos ligas de Francia y una Copa salvaron a TJ de mantener el puesto. Cuatro derrotas en las cuatro primeras jornadas, tres de ellas a domicilio, y dos en dos noches de pasión turca en la primera doble jornada en Estambul ante Efes y Fenerbahçe hicieron que fuera destituido.

O a Peñarroya, que tras el ni contigo ni sin ti de verano, fueron las dos derrotas en el Buesa seguidas y en una misma semana ante Bayern y Zalgiris las que pusieron en marcha la maquinaria de buscarle sustituto. Ya sabemos lo difícil que es llegar y perpetuarse en noviembre en Zurbano… El resto de la historia ya la conocen.

No hay muestras de refrendo/respaldo al entrenador como la que hemos vivido con Messina en Milán, renovándole hasta 2026. Es la excepción que confirma la regla. Las urgencias van por delante.

Y es que los banquillos de la Euroliga son los que son, hay los que hay: habas contadas. Nadie puede decir que no cuando aparecen caramelos en forma de equipo de la mejor competición que llama a tu puerta. Ni si son de la zona baja, media o alta o si la temporada está empezada para lo que muchos entrenadores son reacios a subirse a un tren en marcha. Porque el tren de la Euroliga no espera. Y el banquillo que ahora está libre, muy probablemente en verano no lo estará. Así, Jasikevicius a Estambul.

Esta semana que culmina en el día de Nochebuena volvemos a tener doble jornada, la última del año y cuarta de la temporada antes de las dos que llegan en plena cuesta de enero. ¿Qué nuevas sorpresa nos deparará? No se lo pierdan. #Ifeeldevotion