LIGA ENDESA

Mario Hezonja quiere ser el líder del Real Madrid para ayudar a sus compañeros a que no "odien el baloncesto"

El croata asume que el conjunto blanco no puede repetir el inicio de temporada del curso pasado y que su papel pasa por ayudar a las nuevas piezas del vestuario.

Mario Hezonja durante el partido ante Olympiacos./Efe
Mario Hezonja durante el partido ante Olympiacos. Efe
Guillermo García

Guillermo García

La temporada del Real Madrid ha comenzado en modo montaña rusa. Los de Chus Mateo empezaron la temporada con dudas tras la derrota en la final de la Supercopa y con partidos perdidos sorprendentes como fueron los tropiezos ante Leyma Coruña y Surne Bilbao Basket. Luego parecía levantar el vuelo con victorias como la conseguida en casa ante Panathinaikos, actual campeón de la Euroliga, o Estrella Roja. Sin embargo, la última caída ante Olympiacos ha vuelto a traer el escepticismo al entorno blanco.

Derrotas que dejaban una duda sobre el liderazgo en un equipo del que en verano se marcharon jugadores como Rudy Fernández y Sergio Rodríguez. Bien es cierto que llenar el hueco del balear y el Chacho es prácticamente imposible. Pero, aunque sean irreemplazables, que aparezcan nuevos jugadores que también muestren ese carácter para tirar del equipo, sobre todo de puertas para adentro, es algo necesario en cualquier vestuario.

Y Hezonja es una de las piezas llamadas a asumir ese rol en este nuevo Real Madrid y así lo ha vuelto a demostrar con sus declaraciones a Eurohoops tras caer ante el equipo de El Pireo. "Tenemos un equipo nuevo y, lógicamente, es complicado. Aún es pronto y es difícil alcanzar el éxito inicial de la temporada pasada, cuando podía jugar con el Chacho o Poirier con los ojos cerrados. Este año debo ser un lídery ayudar a los nuevos a acoplarse, que no sientan que no pertenecen al equipo o que odian el baloncesto, Madrid o al entrenador, cosas normales en la cabeza de un jugador".

Mario Hezonja machaca en Atenas. Efe
Mario Hezonja machaca en Atenas. Efe

El alero balcánico quiere asumir las riendas de un equipo en el que no le importaría retirarse de blanco. "Absolutamente. Mostré mi lealtad al Real Madrid porque, como dije, hicieron una gran apuesta por mí al traerme de Rusia y quiero devolverles la confianza. Con Sergi Llull, con Facu, con Edy, con Deck, con chicos como estos que llevan aquí mucho tiempo, necesitamos ser un ejemplo. Tenemos que ser accesibles, ayudar a todo el mundo a llegar al nivel del Real Madrid".

Hezonja no tiene pelos en la lengua y siempre responde sin cortapisas. Como cuando a la salida del partido de Olympiacos le preguntaron sobre si está es la temporada más complicada de la Euroliga tal y como había señalado Jasikevicius y que ha provocado más de una crítica hacia el equipo de Chus Mateo y hacia el propio técnico blanco.

"Mostré mi lealtad al Real Madrid porque, como dije, hicieron una gran apuesta por mí al traerme de Rusia y quiero devolverles la confianza"

"Cuando la gente mueve estas historias, sobre eso, me dan ganas de borrar todas mis redes sociales, cuando veo cosas como esta, que son totalmente absurdas, no me entran en la cabeza. Digamos que estamos en un grupo con todos, en comparación con la temporada pasada. El año pasado tuvimos un poco de suerte al principio, cuando nos separamos muy pronto de los otros equipos y parecía que la temporada había terminado y que solo esperábamos a que llegaran los playoffs. Luego perdimos el partido más importante de la temporada".

Una temporada que comenzó de manera muy diferente a la actual, pero eso no separa a Hezonja y al Real Madrid de su objetivo, que no es otro que luchar por todos los títulos. Y eso pasa por empezar a ganar fuera de casa. "La Euroliga tiene un nivel muy alto y ganar fuera de casa te da un plus de confianza. Estamos buscando esa victoria fuera de casa sin obsesionarnos, con tranquilidad e intentando hacer bien las cosas. Sabemos lo larga que es la competición y esperamos dar un buen nivel en este partido para ver si somos capaces de llevarnos la victoria", ha asegurado el técnico blanco antes del partido frente al Maccabi en Belgrado. Un choque en el que el Madrid espera revertir definitivamente la situación.