OPINIÓN

Mike James, único en su especie

Mike James, durante un partido de Euroliga. /GETTY
Mike James, durante un partido de Euroliga. GETTY

Al deportista profesional hace ya mucho tiempo que se le prohibió tácitamente poder opinar libremente en público. Ya supiera de lo que estaba hablando o sin saber ni controlar del tema, faltaría. Mientras en formatos televisivos deportivos como la Kings League actualmente se busca una fórmula para replicar el concepto asambleario de la tribu (en otras palabras, un Sálvame para gente más joven) para forzar reacciones como tristeza, enfado, alegría o euforia, por otro lado las marcas asociadas a clubes deportivos de élite contratan legiones de asesores de prensa, psicólogos, consultores y otros profesionales para saber dar los pasos adecuados controlando las emociones derivadas de una actividad deportiva que cada 3 días se enfrenta a la derrota o la victoria. Y a sus consecuencias.

Mike James reacciona constantemente a la defensa que le imponga el rival. Si es defensa al hombre (creo que ya no se puede decir esto así) en la cancha reacciona anotando 3+1 desde la esquina como nadie lo hizo en número de veces en la historia de la Euroliga. Puro talento.

Si la defensa es mixta (caja y uno) entonces reacciona en otro de sus terrenos favoritos, en redes sociales, criticando la medida (totalmente legal y relativamente habitual) táctica que le asigna a un rival cara a cara para defenderle de cerca sin hacer ayudas. Lo que es una forma de expresar respeto por parte del entrenador rival a él le enoja, lo cual es una reacción posible y derivada del intento de conseguir que anote menos puntos. El enfado es normal en una cancha, la profusión de tuits cuando no está conforme con algo como esto es lo que le saca de la normalidad. Solamente sería un gran jugador de baloncesto en la Euroliga. Pero su carácter abierto le hace único.

Mike James durante sus años de baloncesto ha tenido que reivindicar su talento más en verano en ligas menos organizadas que en invierno. Los números que tiene en NBA de puntos por minuto son realmente impresionantes. Pero nunca consiguió asentarse en esta liga donde muchos jugadores admiran una característica muy suya: la arrogancia talentosa. Anotar cuando es muy difícil sin ayuda táctica, solamente sus muelles, su puntería y su determinación.

En Europa la etiqueta o leyenda de jugador al cual es muy complejo entrenar se agranda a cada temporada. En Milán recibió la comunicación de Messina de que no quería contar con él antes de empezar la temporada, en CSKA tuvo muchos problemas y ahora en AS Monaco ha estado unos cuantos partidos alejado del equipo pero no le han cortado el contrato. Con eso y con todo su equipo clasifica 4º, es candidato a Final 4 y ha ganado un montón de partidos esta temporada. Siendo "un recién llegado". Cierto es que la temporada pasada les faltó el canto de un duro (ya no se tiran monedas como antes en Grecia) forzando el 5º partido contra Olympiacos. Aún así recibir al equipo del pequeño principado entre la realeza de la Euroliga en Kaunas sería un gran hito en sí mismo.

Afortunadamente no tenemos respuesta para saber si Mónaco sería mejor en un gran partido sin Mike James que con él. Porque sino todo sería muy aburrido. A priori, sobre la lógica, los buenos han de estar en la pista y más si son indefendibles como a veces pasa con este pequeño base anotador que, de niño, se ponía la camiseta de Allen Iverson cuando iba a ver a los Blazers, el equipo de su tierra, los aficionados de Portland le observaban con sorpresa. Rebelde de cuna.

Pero si el bueno, además de calidad en puntos y asistencias, no puede controlar sus brotes de ira y condiciona el equilibrio emocional de compañeros y cuerpo técnico (el el Palau Blaugrana pasó, jugando contra el Barça esta temporada) pude que reste en algunos momentos más que sume.

En Europa el juego es de los jugadores siempre que no rompan la baraja. La cual la controla los crupieres que son los entrenadores. Y reparten juego porque los contratos no son tan largos ni tan grandes. Ganar es más importante que mantener a los jugadores franquicia.

Sasa Obradovic, el "otro" Obradovic está haciendo un gran esfuerzo de contención pública esta temporada. Él era un jugador y entrenador también de momentos de mucho enfado público. Mike James fluctúa en pocas semanas entre la suspensión presuntamente derivada de una noche demasiado larga con posterior entrenamiento sin energías y las declaraciones de su entrenador pidiendo el MVP de la Euroliga para él.

Es un jugador único en su especie, con Tyrese Rice y Malcom Delay (tuiteros calientes también) fuera de la Euroliga, no hay nadie como Mike James a la hora de vivir su carrera así. Con lo cual no va a haber término medio. O puerta grande o enfermería para Monaco. Veremos qué James tenemos en los playoffs. Estando tan cerca el gran éxito, yo creo que veremos al mejor. Y nadie está hablando de ellos, sino solamente de evitar a Efes o a Partizan. Ojo.