Si Dzanan Musa dirige y Mario Hezonja se salta el guión, el Real Madrid funciona
El croata apareció en los momentos clave y el bosnio firmó su mejor partido en Euroliga. La dupla de ambos y la combinación con el Chacho es una garantía para Chus Mateo.

A veces hay que saltarse el guion y dejar que las cosas fluyan. Y eso también sirve para el baloncesto, por incongruente que suene o parezca. El Real Madrid hizo justo eso ante Olimpia Milano y le salió bien (91-87). Como alguna que otra vez anterior, algo hizo clic. Y eso se tradujo en la eclosión de la mejor versión de un Mario Hezonja que, cuando tiene libertad, se convierte en un jugador del NBA 2K manejado por el mejor gamer del planeta y de un Dzanan Musa que directamente se pasó el juego. Saltarse el guión a veces tiene estas cosas y la realidad es que a ellos les funciona.
Si algo ha quedado claro esta temporada es que cuando Mario Hezonja se sale del guión establecido -o, mejor dicho. dejan que lo haga- es cuando aparece SuperMario. Y el tercer cuarto fue un gran ejemplo de ello. El croata hizo pop, y como aquel popular anuncio de patatas fritas, "si haces pop, ya no hay stop". Así fue. Si a eso le sumas la dupla con un Dzanan Musa que está en un momento de forma absolutamente espectacular, poco se puede decir. O incluso con el Chacho, que también supo conectar con ambos… y repartir asistencias. Así, como dato: otra vez más de 17 minutos en pista del canario y otra victoria del Real Madrid.

Si no era el canario, era Musa quien cogía la batuta -qué partido hizo el bosnio, el mejor de su carrera en Euroliga-, para que Hezonja pusiera la chispa y el hambre en el momento más ajustado. Más allá de las canastas -uno de los triples fue de esos que se te quedan grabados- el croata comenzó a encontrar ventajas donde no las había, y el bosnio siguió haciendo de las suyas. Si había otro guión pensado, daba igual. Ellos mandaban y estaban ahí para reescribirlo. Y hasta en el banquillo se dieron cuenta de que eso era lo que funcionaba.
La libertad y continuidad en pista para que aparezca Super-Mario
Aunque lo cierto es que Hezonja funciona cuando se sale de lo establecido y necesita un rol en el que se sienta libre, lo cierto es que sí que puede decirse que ya sabes lo que va a pasar. Tal y como ya ocurrió a principios de febrero cuando los de Chus Mateo visitaron al Mónaco.
En aquella cita Mario Hezonja demostró que si le dejas, también sabe defender. Y si hace falta asumir tiros, pues también. A diferencia de entonces, esta vez el croata no cerró la estadística con unas cifras diferenciales (aquellas fueron las mejores de su carrera en Euroliga). Pero sí que dejó su sello en el partido y en la victoria y la clave, al igual que aquella vez, estuvo en lo mismo: defensa, minutos de forma continuada... y libertad.
Esta vez el partido estaba más ajustado y al croata se le encendió la bombilla después de dos grandes acciones de cara a aro. Ahí, tanto Musa como el Chacho (cerró el partido con siete asistencias) vieron que la inspiración le había llegado y lo supieron aprovechar. Y él, ya vestido de Super-Mario, no lo quiso desaprovechar.
Esa intensidad por defender, esa búsqueda de espacios y esa visión, en general, de juego, fueron aplaudidas por todos los que estaban en el WiZink. Y es que esa es, precisamente, la versión que se quiere de Hezonja y, de nuevo, se ha visto cuál es la clave para que salga. Eso sí, la realidad es que esta vez, de cara a las estadísticas, su actuación quedó algo más tapada y el culpable fue Musa.
Dzanan Musa, un líder nato
Hace tiempo que las dudas que planeaban -para algunos- sobre el bosnio desaparecieron. Y ayer, su presidente, Florentino Pérez, estuvo a pie de pista para comprobarlo en primera persona. El escolta, a veces convertido en base, firmó su mejor actuación en Euroliga y en su caso sí que se plasmó todo en las estadísticas.
27 puntos, cinco rebotes, tres asistencias y robo fueron los números de un Musa MVP que acabó con 38 de valoración. Y es que el bosnio supo leer, generar y asumir cual líder. Jugó para el equipo y vio claro cuando Hezonja era la pieza clave.
Asumió los tiros de cara a aro y acertó en defensa. Un partido completo y que también utilizó para completar a los demás, más allá de lo que pudiera decir o no la pizarra. Por eso, el propio Chus Mateo no dudó en destacarlo en rueda de prensa.
"Ha jugado muy bien. Ya sabemos de sus cualidades ofensivamente hablando. Es un jugador con muchos recursos y ha jugado francamente bien. Seguramente sin su trabajo personal y su dedicación y esfuerzo diario eso no sería posible, pero sin el esfuerzo de sus compañeros tampoco, porque lo arropan mucho y lo ayudan a seguir trabajando y a ser ganador", dijo Chus Mateo en rueda de prensa. Y esa fue la realidad.