La olla a presión del Palau vuelve a ser el sexto jugador del Barça
El ambiente fue a la altura de la gran cita y respondió a la petición que había desde los jugadores para que les impulsaran.

En una eliminatoria tan igualada como el Barça contra Olympiacos, los pequeños detalles son los que marcan la diferencia. Después de la derrota en el primer partido por 75-77 el conjunto azulgrana se encomendó a la magia de su afición para lograr empatar la serie. "Necesitamos que el Palau nos ayude a conseguir la victoria", comentó Laprovittola en la previa del partido. Tanto el argentino como Roger Grimau dejaron claro que uno de esos pequeños detalles, que pueden decantar una eliminatoria tan reñida como esta, es el apoyo incondicional de los suyos.El Barça necesitaba una olla a presión que les ayudara a ganar para seguir vivos en la lucha por entrar a la Final Four de Berlín. Y así fue.
Los necesitaban y no fallaron. La afición conocía la importancia de este partido. No tan solo para animar a su equipo, sino para apretar a sus rivales. Y es que una segunda derrota dejaría muy tocados y prácticamente hundidos a los de Roger Grimau. 30 minutos antes de iniciar el partido dedicaron una sonora pitada a los jugadores de Olympiacos cuando salieron a calentar. Unos silbidos que se repitieron en la presentación de los jugadores rivales. Que fueron repartidos y no sólo para Isaiah Canaan, uno de los puntos de mira del Palau tras su gesto hacia la grada en el primer encuentro. Porque los pitidos no cesaron en ningún momento del partido para Olympiacos. El ambiente hostil por parte de los aficionados culés contrastaba con los cánticos que se oían de fondo de los cientos de seguidores griegos, situados en lo más alto del Palau.
Los silbidos se convertían en aplausos en cada buena acción del Barça. Los que lideraban el gran ambiente, como suele ser habitual en el Palau, fueron 'Els Dracs' que no pararon de alentar a su equipo. En el primer cuarto la afición se rindió a Laprovittola tras anotar los primeros cinco puntos del Barça, que les puso por delante en el marcador por primera vez. Los de Grimau salieron muy enchufados y la ventaja fue en aumento.
Jabari Parker logró dos canastas seguidas con tiro adicional, lo que provocó, de nuevo, la euforia entre los aficionados. El americano fue el gran protagonista de los primeros dos cuartos con 11 puntos y tres asistencias, y estimuló una gran ovación del Palau. El apoyo incondicional de los azulgranas ayudó a su equipo a coger la iniciativa en el marcador e irse al descanso con un resultado favorable, especialmente gracias a un gran primer cuarto.
🏀 Un Barça al ritmo de Jabari Parker iguala la serie ante Olympiacos (77-69).
— Noelia Gómez Mira (@noeliagomezm) April 26, 2024
Los de Roger Grimau salieron con más intensidad y confianza en este segundo partido de los playoffs de Eurolige.
La eliminatoria se va a Grecia con 1-1.@relevo https://t.co/4wNcl7tuCD
Tras el descanso, el ambiente parecía algo más frío. La gente se levanta de sus asientos y se relaja. Sin embargo, todo volvió a la normalidad con un triple de un Parker muy enchufado que volvió a provocar la euforia en el Palau. Pese a estar todo el encuentro en el marcador, Olympiacos no bajó los brazos. Pero el Palau no se vino abajo y siguió animando con más fuerza que nunca.
La tensión iba en aumento. En los primeros tres minutos el Barça no logró anotar, pero consiguió dos triples seguidos que hizo ponerse en pie a toda la grada. En un tiempo muerto y con el triunfo a punto de certificarse, la afición al unísono empezó a cantar a capela el himno del Barça. La ventaja que consiguieron los azulgranas con los triples fue imposible de remontar para un Olympiacos que no dejó de luchar.