EUROLIGA | MACCABI 85 - PANATHINAIKOS 83

El presidente del Panathinaikos carga contra la Euroliga tras otra polémica con Maccabi: "¿Nadie ve nada?"

Dimitris Giannakopoulos critica en redes sociales el arbitraje del tercer partido de la serie.

Dimitris Giannakopoulos, durante el tercer partido entre Panathinaikos y Maccabi. /GETTY IMAGES/SRDJAN STEVANOVIC
Dimitris Giannakopoulos, durante el tercer partido entre Panathinaikos y Maccabi. GETTY IMAGES/SRDJAN STEVANOVIC
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

El culebrón de los playoffs de la Euroliga entre Panathinaikos y Maccabi Tel Aviv suma y sigue. Si hace una semana en Grecia el club presidido por Dimitris Giannakopoulos ya había mostrado públicamente su descontento con el arbitraje sufrido y pidió a la Euroliga "más respeto", tras el tercer partido de la serie, que tuvo lugar este martes en Belgrado, ha sido el propio dirigente el que ha mostrado sus quejas a través de las redes sociales. Un nuevo capítulo en una polémica que empezó tras el primer duelo de la eliminatoria, al que se sumaron quejas, comunicados y hasta denuncias de amenazas y que, de momento, suma y sigue.

Este martes, Maccabi y Panathinaikos jugaron en Belgrado el tercer partido de la serie, un duelo que se llevó Maccabi prácticamente en la última jugada. Una falta de Jerian Grant sobre Lorenzo Brown a dos segundos y medio del final, mandó al base internacional español a la línea de tiros libres cuando el marcador iba empate a 83. Brown no falló y la victoria fue para Maccabi que puso el 2-1 en la Sala Pionir. Un pabellón que se ha convertido en casa del equipo israelí tras el exilio por la guerra contra Palestina y que, por primera vez, abrió sus puertas para la entrada de público. Y sí, en esto también hubo polémica.

A sólo unas horas de que empezase el partido, Maccabi anunció que la Euroliga le había permitido la entrada de público -llevaban todos los partidos jugando a puerta cerrada por motivos de seguridad- y que todos los israelíes desplazados a Belgrado (unos 2.000) podrían tener entrada para animar desde la grada. "Cuando se votó para decidir si se permitía al Maccabi participar en la competición de este año, con todo lo que estaba ocurriendo en el territorio, el Maccabi había dicho y prometido que todos sus partidos se celebrarían a puerta cerrada. Y, de repente, estoy leyendo en todas partes que habrá 2.000 aficionados. Esperemos que esto sean sólo tonterías y que la Euroliga haga lo necesario para que el partido comience y lo haga en las circunstancias que el Maccabi prometió en la Asamblea General", dijo entonces Giannakopoulos, en palabras que recoge Eurohoops. Si bien, el duelo finalmente se celebró con público.

Durante el partido, Maccabi llegó a ir 18 arriba en el marcador. Pero el equipo de Ergin Ataman logró remontar e igualar el electrónico hasta esa última jugada que terminó poniendo el 2-1 para el equipo israelí en la serie. ¿Y qué ocurrió después? Que el presidente del club griego volvió a hablar, esta vez a través de sus stories de Instagram, donde apareció descamisado y fumando, y cargó contra la Euroliga por el arbitraje.

"A 55 segundos del final de partido pisaron la línea de banda en frente de vuestros ojos, de vuestros propios ojos, y decís que no visteis nada. Después de eso, contáis una canasta que no valía y en vez de darnos la posesión dictamináis que se decida con un salto. ¿Nadie en la Euroliga ve esto? ¿Señor Hierrezuelo, señor Bodiroga, señor Montiejunas? ¿Nadie?", exclamaba Giannakopoulos en los citados stories de Instagram. Todo ello en referencia a que Josh Nebo había pisado fuera, Mathias Lessort habría puesto un tapón legal y al salto para decidir la posesión que, precisamente, ganó Nebo y que terminó con Brown yendo a la línea de tiro libre a 2,6 segundos del final.

Si bien, la realidad es que estas críticas de Panathinaikos se llevan repitiendo desde que empezó la serie. Primero, tras el partido con el que empezó la eliminatoria, en el que Ergin Ataman se quejó del arbitraje y aseguró que si no entraban en la Final Four no sería entrenador en Panathinaikos la próxima temporada. Después, con el comunicado de club griego en el que se señalaba un "trato de favor a Maccabi"por el conflicto bélico y en el que pedía "más respeto" alegando que tenían "116 años de historia, más que algunos Estados", en referencia a Israel.

Más tarde, fue el comunicado de Euroliga condenando estas quejas, que, además, acarreó una sanción de 35.000 euros para Ergin Ataman. Y luego, tras el segundo partido, en el que reapareció tras mucho tiempo el presidente griego (fumando y clamando cada decisión arbitral a pie de pista), con ese conato de tangana que se formó en los túneles de vestuarios entre miembros de uno y otro equipo y la denuncia de Ergin Ataman de haber sido amenazado: "La Euroliga saca un comunicado en mi contra. Ahora un miembro del staff de Maccabi, que no sé quién es porque no llevaba acreditación, me ha dicho que ya vería lo que me hacen los sionistas".

En definitiva, un serial de polémicas que, dadas las circunstancias, parece que aún no ha acabado. A la eliminatoria le queda, como mínimo, un partido más en Belgrado este jueves y, de ganarlo Panathinaikos y poner el 2-2, un quinto la semana que viene en el OAKA.