BALONCESTO

La pulla de la Virtus a Scariolo con los tribunales y el Real Madrid como protagonistas

El presidente del equipo italiano recuerda que el técnico negoció con el conjunto blanco pese a tener contrato con ellos.

Massimo Zanetti, presidente de la Virtus, y Sergio Scariolo. /GETTY IMAGES
Massimo Zanetti, presidente de la Virtus, y Sergio Scariolo. GETTY IMAGES
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Hace cinco días Sergio Scariolo dejaba de ser entrenador de la Virtus Pallacanestro Bologna. El club italiano lo había despedidotras unas declaraciones que no sentaron bien a la directiva. Aunque a ojos de la Virtus, esto sólo fue la gota que colmó el vaso. Porque dentro de la historia del cese que ha puesto al club italiano en el centro de la diana -hasta la Asociación de Entrenadores de la Euroliga sacó un comunicado- también están dos equipos: los Toronto Raptors y el Real Madrid.

Aprovechando la presentación de Luca Banchi como nuevo entrenador del conjunto de la ciudad de Bolonia, el máximo dirigente de la entidad, Massimo Zenetti, compareció por primera vez públicamente tras el polvorín del viernes. "Considero a Sergio Scariolo un gran entrenador, incluso le defendí en algunos momentos. Pero las historias de amor también tienen un final. Nosotros tampoco debemos olvidar las distintas entrevistas que tuvo con Toronto Raptors y Real Madrid, teniendo contrato con la Virtus, como si fuésemos su opción B", dijo Zenetti.

"No debemos olvidar las entrevistas que tuvo con Toronto Raptors y Real Madrid, como si la Virtus fuese su opción B"

Massimo Zenetti Presidente de la Virtus

Y es que, pese a que las declaraciones de Scariolo en las que criticaba la planificación y hablaba de la falta de refuerzos fueron el detonante del despido a ojos de muchos, para la Virtus sólo fue la gota que colmó el vaso. Porque las negociaciones que, según el dirigente, habría tenido el técnico con la franquicia de la NBA y con el club blanco hace unos meses, no deberían haberse producido ya que él tenía contrato vigente con la Virtus. Una pulla en toda regla que viene señalar al técnico y a tratar de aplacar el órdago de la Asociación de Entrenadores de la Euroliga (EHCB, por sus siglas en inglés).

"Los objetivos son una cuestión para la institución. El club me dio el equipo y lo recibo con ganas de trabajar y ganas de hacerlo competitivo. El equipo lo construye el club. (...) Está por descubrir", dijo el técnico italiano. Tras lo que añadió: "Muchos necesitan dar un paso adelante en términos de personalidad y gestión de posesiones decisivas. Muchos partidos se juegan y ganan en los últimos cuartos, con defensas feroces. Esperamos pasos adelante, ya no tendremos a Teodosic. Habrá que buscar buenos tiros a partir de acciones colectivas y alguien tendrá que ser capaz de crear de la nada". Algo de lo que ya se quejó en enero, ante la falta de refuerzos, y también en junio tras los resultados cosechados a final de temporada. Si bien, Zenetti trató de quitarse la bola de su tejado y devolverle al técnico la cupa.

"Todos los jugadores se firmaron estando de acuerdo con el entrenador"

Massimo Zenetti Presidente de la Virtus

"Somos un equipo bastante fuerte, precisamente porque ha sido construido por Sergio Scariolo y Paolo Ronci. Todos los jugadores se firmaron estando de acuerdo con el entrenador. Al final Teodosic se marchó del club, un jugador al que tengo un gran aprecio y tampoco olvido que Scariolo en octubre quiso dejarle de lado tanto a él como a Belinelli. No los usaba demasiado en los partidos porque según su opinión eran demasiado viejos. Pudimos renovar el contrato de Belinelli, pero Teodosic tenía algunos problemas físicos y no aceptó nuestra oferta, me parece bien que regrese a casa", explicó el presidente de la Virtus, que aseguró que habían "fichado a cinco jugadores que quería Scariolo". En resumen, un tira y afloja que se remonta a enero y que acabó por tensar y romper la cuerda, a sólo días de empezar las competiciones... Con lo que eso significa.

La realidad es que el panorama que se presenta ahora no es bueno. Sobre todo para el técnico. Porque a día de hoy, los banquillos ya están ocupados ya que se está a las puertas de iniciar las distintas ligas. Y esto supone que sus opciones para entrenar quedan pospuestas hasta, mínimo, dentro de unos meses cuando los resultados empiecen a agitar el meercado. Por eso, nada más conocerse la noticia la EHCB lanzó un duro comunicado que, de no darse lo expuesto, podría acabar con Scariolo y la Virtus en los tribunales.

"La decisión muestra una falta de respeto sin precedentes hacia un gran profesional"

Asociación de Entrenadores de la Euroliga

"La Virtus Bologna decidió despedir a su entrenador incluso antes de que empezara la temporada. Cada club tiene derecho a tomar las decisiones que considere mejores para su futuro, al igual que contratar y despedir entrenadores cuando así lo decidan. Sin embargo, la EHCB considera que en este caso la decisión muestra una falta de respeto sin precedentes hacia un gran profesional que entrenó al más alto nivel durante muchos años, ya que es finalista olímpico, campeón europeo y mundial", exponía el comunicado de la citada asociación. Aunque el órdago llegó un poco más abajo en el comunicado.

"Cada contrato tiene obligaciones y responsabilidades, pero también derechos entre ambas partes y es por eso que esperamos que Virtus Bologna cumpla con sus obligaciones hacia Sergio Scariolo", explicaba. Lo cual podría hacer que incluso la Asociación de Entrenadores llevase a los 'tribunales' al club. Ya que, como bien recalcaban en el escrito, "la EHCB se creó con la misión de proteger no sólo los derechos profesionales sino también el prestigio de los entrenadores de la Euroliga después de que siete de ellos fueran despedidos en un lapso de tres meses justo después del inicio de la temporada 2018-19. Esas decisiones tomadas por esos clubes nos motivaron a establecer la Cámara de Resolución de Disputas de la Euroliga de Baloncesto en Suiza junto con la Euroliga de Baloncesto". 

Ahí será donde irá la ruptura entre la Virtus y Scariolo, si no se cumple lo que estipula el contrato, después de lo que ha sido un despido fulminante, sin que haya resultados o cuestiones deportivas de por medio para justificarlo.