Edy Tavares enciende todas las alarmas en el Real Madrid por una lesión de rodilla
El caboverdiano sufrió un golpe en el segundo cuarto y, aunque intentó volver al partido tras el descanso con una rodillera, tuvo que sentarse y no disputó ningún minuto más.

La carga de minutos que están sufriendo algunos jugadores del Real Madrid empieza a pasar factura. Y, lo peor, es que lo ha hecho con la que bien se puede considerar la piedra angular del Real Madrid: Edy Tavares. El caboverdiano se encuentra solo como pívot ante la ausencia de Vincent Poirier, que sigue recuperándose de su apendicitis. Y aunque Gerschon Yabusele está cumpliendo bastante bien cuando tiene que caer el puesto de '5', lo cierto es que el papel de Tavares viene a ser único en un Madrid que es posible que ahora vaya a tener que entenderse sin él. Porque al igual que no pudo acabar el partido por molestias en una rodilla, es posible que sea baja de cara al jueves. Y aunque en este caso, según confirmó Chus Mateo en rueda de prensa, ha sido por un golpe por el que será sometido a pruebas este miércoles -tiene dolor en un ligamento-, lo cierto es que la carga física que acumula el caboverdiano también pasa factura.
Tavares cerró el segundo cuarto con 19:16 minutos jugados. Es decir, en los 20 minutos que duran el primer y el segundo parcial, estuvo fuera de la pista tan sólo 44 segundos. Una cantidad de minutos que, en muchas ocasiones, supone el total de tiempo jugado de alguno de sus compañeros cuando acaba todo el partido. Nada más que con eso ya se ve que la carga es evidente. Si a eso se le suma la defensa que el entrenador de Partizan, Zeljko Obradovic, planteó en la pizarra sobre él, primero con Smailagic, que lo formó a salir de la zona, y luego con el resto, que hacían que el pívot no estuviese cómodo en su hábitat natural -la pintura- sobre todo en las defensas blancas, y tuviera que emplearse aún más para intentar encontrar su sitio en la zona, todo se multiplica. Hasta un golpe.
En el tapón que le puso a Smailagic en el primer cuarto, chocó con la rodilla de su rival y luego ambos cayeron al suelo. Ahí, en ese golpe fortuito del que pudo continuar al estar todavía en caliente, fue cuando se resintió de la rodilla. Eso fue lo que le hizo volver del descanso con una rodillera. Pero el remedio no fue suficiente. Tras ello, tuvo que abandonar el parqué y se vio los fisios y médicos del club se acercaron a su asiento en el banquillo. Lo estuvieron tratando y ya apuntaba a que algo había mal cuando ni siquiera se levantó para celebrar una de las canastas de los suyos que por un rato dio la vuelta al marcador y puso a los blancos por delante.

A partir de ahí, Tavares se pasó el resto del partido en el banquillo, sudadera puesta, y con un vendaje en la rodilla. Y es que, aunque lo intentó al inicio del tercer cuarto, el dolor no remitió, tal y como confirmó el propio Chus Mateo en rueda de prensa. "Ha notado dolor después de un golpe, lo ha intentado, pero le ha seguido doliendo… Le molesta uno de los ligamentos, así que vamos a ver", dijo con semblante serio el técnico blanco. Y no es para menos.
La posibilidad de que el Real Madrid pierda al caboverdiano para el trascendental partido del jueves -los blancos, al caer este martes ante el Partizan, ha perdido el factor cancha y de no ganar el jueves en el WiZink se les complicaría mucho la eliminatoria- es más que alta. Pero que la lesión vaya más allá de un solo partido también está ahí. "No sé lo que hay. Van a hacerle pruebas mañana [por este miércoles]. Esperemos y confiemos en que no sea nada grave. Esperemos a las pruebas. No sé qué tiene y no me quiero aventurar", explicó Mateo.
Por lo que habrá que esperar a que el club le haga las pruebas pertinentes y, tras ello, comunique el alcance de una lesión que dejaría totalmente tocado el juego interior del Real Madrid. Más que nada porque, como bien explicó el técnico blanco, Poirier todavía no ha cumplido siquiera los plazos médicos que se marcaron tras ser operado de apendicitis. Por lo que sólo le quedaría la opción de convocar al pívot júnior del conjunto blanco, Eli Ndiaye, y apostar por Yabusele como '5' desde el inicio.