BALONCESTO

Jorge Garbajosa: "Uno de mis principales objetivos en FIBA Europa será buscar un acuerdo con la Euroliga"

El todavía presidente de la FEB, que llegó al cargo en 2016, se despide de "su casa" para ponerse al frente de la Federación Europea.

Jorge Garbajosa comparece tras ser elegido presidente de FIBA Europa. /EFE
Jorge Garbajosa comparece tras ser elegido presidente de FIBA Europa. EFE
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Antes de llegar al 20 de mayo, el sábado en el que Jorge Garbajosa salió elegido como nuevo presidente de FIBA Europa, hay que remontarse un tiempo atrás... Al por qué el todavía presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB) inició un camino que, como él mismo dijo, "desde ya empieza a trabajar en él" con una premisa que tanto ha preocupado al baloncesto en los últimos tiempos: llegar a un acuerdo con la Euroliga. Ese es uno de sus principales objetivos, pero no el único, al frente de un nuevo cargo que asume con ilusión, pero también con tristeza por tener que dejar la que ha sido "su casa" y en la que ha buscado unir a todo el baloncesto nacional.

"Desde los 13 años el baloncesto es mi vida. Hace 11 años tuve el enorme privilegio de trabajar en el mejor entorno del mundo: la Federación Española de Baloncesto. Hace siete años tuve el honor de ser el presidente. Pero desde hace más de un año, muy involucrado en el baloncesto europeo, porque desde el principio mi función ha sido unir y tejer relaciones, el cuerpo me pedía trasladar esa mentalidad y filosofía a Europa", explicó Garbajosa, para justificar por qué quiso dar el paso de aspirar a la presidencia de FIBA Europa.

"Cuando el sábado tuve la suerte de salir elegido, tras la felicidad fue triste. Porque tengo que dejar mi casa, a la que entré en la Sub-21 con 17 años. Solo pido a quien venga que siga con la filosofía", reconoció el nuevo presidente de FIBA Europa, que aseguró que esa filosofía será la que él también eleve al organismo europeo. "Mi principal objetivo es tender acuerdos y buscar acuerdo principalmente con la Euroliga. Las ligas domésticas son una parte imprescindible que son un bien común. Mi lema siempre ha sido estar unidos en un proyecto común y eso intentaré hacer en Europa, con lealtad extrema porque creo que colaborando juntos es la única forma de crecer", dijo.

Lo cierto es que si se echa la vista atrás, eso es lo que se ha visto durante los siete años que ha estado al frente de la FEB. Eso sí, a sabiendas de que quizá no ha podido cumplir todos los objetivos que se planteó... Aunque sí la mayoría. "Probablemente todos los objetivos no los he cumplido. Me presenté hace siete años con mucha inexperiencia e ilusión, pero con un programa quizá ambicioso por la inexperiencia. Pero cuando la gente hoy piensa en la FEB y piensa en una casa amable y acogedora, cuando dentro de unas semanas cierre la puerta de mi despacho me iré con la conciencia tranquila. Cuando te dejas todo no puedes dar nada más", reconoció.

Por eso, quizá esa experiencia que ya ha adquirido como dirigente pudiera hacerle ser más cauto al hablar de objetivos al frente de FIBA Europa, pero Garbajosa no ha duda en marcarse unas líneas principales: dar herramientas al resto de federaciones nacionales europeas para crecer y tejer ese acuerdo que tanto se reclama en el baloncesto europeo con la Euroliga.

"Lo que relucen son las medallas y los títulos, pero yo desde 2016 siempre dije las medallas tienen que ser una consecuencia y no un objetivo. Consecuencia de que se haga una buena selección. Eso cambia en Europa. Ahora organizas. Hay que poner herramientas a disposición de las federaciones para que puedan crecer. Hablamos de unión, de que el mundo está cambiando", explicó el ya presidente de FIBA Europa.

"El 3x3 necesita un impulso muy grande. A nivel de interés hay que reforzar el liderazgo internacional del baloncesto mundial. Hay que dar un impulso importante al baloncesto femenino, pero no como impulso a las chicas como tal. A nivel federativo, cuantas más selecciones haya, mejor. Europa se divide en muchos frames, desde federaciones más grandes, más medianas... No nos podemos centrar sólo en un grupo. Quiero hablar con la Federación Mundial lo antes posible", prosiguió para insistir en que, aunque aún no había tenido ningún contacto con el presidente de la Euroliga, Dejan Bodiroga, "si ahora son las doce y cuarto, a partir de la una me pongo ya a pensar y trabajar en ello".

La ilusión por su nuevo rol es evidente, como también lo ha sido la tristeza por tener que dejar el que ha sido su hogar desde joven. "Si miro hacia atrás y me veo con 14 años en Torrejón cogiendo una pelota no puedo estar más contento. Para mí es un día de enorme alegría porque consigo un objetivo personal, pero también es de tristeza porque empieza la cuenta atrás para irme de casa", dijo el que también es presidente de la FEB y que ahora tendrá que compaginar, durante unos meses, ambos cargos.

"El sábado acabamos a las once y media de la noche. Ayer viajé a Madrid para estar con mi familia y descansar algo porque no he dormido mucho. A partir de aquí empezaré a compatibilizar los cargos", esto hasta que deje sus funciones como presidente nacional y dé paso a un sucesor (o sucesora, ya que todo apunta a que será la ahora directora de competiciones de la FEB, Elisa Aguilar, quien le suceda) al que solo le pide una cosa: ambición.

"No voy a llamar nunca a quien venga, pero sí voy a tener el teléfono disponible por si me tiene que llamar. Pero sí le diré que tenga ambición. Eso ha sido lo que nos ha permitido ser la mejor federación del mundo. En momentos de pandemia, seguíamos trabajando. Aunque al tener ambición los fracasos sean más gordos, siempre hay que tenerla", explicó Garbajosa. Y, como él hizo, que se intente hacer a través de la colaboración. "La colaboración tiene muchas interpretaciones. No se puede permitir que 19 federaciones autonómicas, jugadores, entrenadores, clubes... se pongan todos de acuerdo. Hay que convencer y colaborar", zanjó.

Todo eso es lo que ha intentado hacer él durante estos años. Ahora, "con menos pelo, muchas canas, insomnio ya perenne y muchas horas que devolver a la familia", tiene claro que si ha logrado todo ello ha sido gracias a haber escuchado a su alrededor. "Sólo hago una cosa que es más que hablar: escuchar", reconoció, y eso será algo que intentará hacer también en FIBA Europa. "Lo que pretendo es mezclar sabiduría y juventud. Tengo una virtud y es rodearme de gente leal y experta. Eso me ha ayudado mucho y a la vez esa frescura que te da la inexperiencia y juventud ha sido la mezcla que me ha permitido crecer y aprender. Y si ahora he aprendido algo, eso me ha servido para ponerlo a disposición del baloncesto en Europa".