Sergio 'El Chacho' Rodríguez, uno "de los elegidos" del baloncesto dice adiós: "Me despido de algo que amo profundamente"
El Real Madrid ha celebrado el acto de despedida del base tinerfeño, que pone fin a su carrera tras 20 años en activo.

"Te has ganado el derecho a elegir tu destino. Te echaremos de menos en las pistas, tienes ese carácter ganador que sólo tienen los elegidos". Esa frase del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, reúne a la perfección lo que ha sido Sergio Rodríguez como jugador de baloncesto. Ya no sólo para el club blanco, sino para el baloncesto en general. Porque el Chacho, que hace una semana exactamente anunció su adiós a las canchas como jugador profesional de baloncesto, ha dejado su huella allá por donde fue. Por eso, este miércoles nadie quiso perderse su adiós. Ese acto oficial de despedida, que tuvo lugar en Valdebebas, "un lugar único, una instalación que es ya referencia a nivel mundial y que hace al Real Madrid club referente en la captación de talento", como reconoció el propio Chacho.
Porque aunque el acto era a puerta cerrada, allí estaban todos aquellos que de una u otra forma han compartido parte de estos años con ese base que tanta magia puso al baloncesto español. Desde el staff de la Selección española, con Sergio Scariolo a la cabeza, hasta la presidente de la Federación Española de Baloncesto, Elisa Aguilar; miembros de la Federación; excompañeros, como Usman Garuba o Sebas Sáiz, entre otros, sus hasta ahora compañeros y amigos, Sergio Llull y Rudy Fernández, sentados junto a Felipe Reyes, así como los jugadores Hugo González, Alberto Abalde y Carlos Alocén. El cuerpo técnico del Real Madrid, liderado por Chus Mateo, e incluso Pablo Laso, los dos entrenadores a los que el Chacho agradeció un detalle: haberles dejado ser "él mismo".
Y es que eso ha sido clave en la carrera del Chacho, esa en la que, como dijo, ha dado "todo lo que tenía y disfrutado como nunca podía haber imaginado". Todo ello gracias a haber sido "alguien que disfrutaba del baloncesto y lo daba todo para ganar", que el propio Florentino Pérez también quiso agradecer. Porque el presidente del Real Madrid no escatimó a la hora de agradecer al Chacho todo lo que ha significado para el club y para el baloncesto.
"Los madridistas vivimos hoy un día de intensas emociones y queremos ofrecerte nuestro agradecimiento por lo que has representado para nosotros y el mundo del baloncesto. Más allá de los títulos nos quedaremos con tu forma de ser y tu cariño. Tus padres te permitieron luchar fuera de casa para que pudieras cumplir tus sueños. Ana, tu mujer, ha sido ese factor esencial en tu espectacular carrera deportiva. A lo largo de estos años has logrado conquistar el corazón de millones de aficionados a este deporte. Todos hemos disfrutado de tu magia y forma de entender el baloncesto. En las canchas eras diferente y has sido un jugador modélico", le dedicó el presidente del Real Madrid, que destacó su palmarés y su figura como representación de los valores del club blanco.
"Los madridistas nos sentimos muy orgullosos de ti. Eres un ejemplo de nuestros valores y de todo lo que representa este club. Hemos vivido juntos momentos inolvidables, recordaremos siempre la undécima copa de Europa tras aquellos playoffs que son historia del baloncesto europeo. Chacho, dices adiós al Real Madrid en otra temporada para la historia tras ganar el triplete. Referente de los valores del Real Madrid, del deporte y de la vida. Te llevas el inmenso cariño y admiración de quienes hemos tenido la suerte de conocerte y haber disfrutado de tu baloncesto. El Real Madrid es y siempre será tu casa. Gracias por todo lo que nos has dado", dijo Florentino Pérez, tras la proyección de un vídeo en el que se vio al propio Chacho y a su familia visiblemente emocionados.
Por eso, que el Chacho arrancase asegurando que cualquier podía imaginar "la cantidad de emociones" que en ese momento pasaban por su cabeza no era baladí. "Hoy me despido de algo que amo profundamente: ser jugador de baloncesto", arrancó el base tinerfeño, ese que a los 14 años puso rumbo a Getxo para formarse en el Siglo XXI e iniciar oficialmente una carrera de historia. Una trayectoria a la que, ahora sí, oficialmente ha puesto fin con un discurso de despedida en el que no se quiso dejar a nadie, de ninguno de los clubes por los que pasó, tanto españoles, de Europa como de la NBA o la Selección, y en el que hizo hincapié en el impulso que ha tenido el baloncesto y que ha podido vivir desde dentro, ya que esto le ha permitido seguir "disfrutando" como cuando empezó.
"Desde que fiché en 2010 por el Real Madrid hasta la actualidad, el impulso al baloncesto ha sido enorme. La instalación donde estamos hoy es ya referencia a nivel mundial, lo que hace al Real Madrid club referente en la captación de talento. Cuando yo era un niño en Tenerife, el baloncesto se jugaba en pequeños clubes o colegios. Probé varios deportes, pero en ninguno sentí lo que sentía en el baloncesto. Aquellas sensaciones de diversión y disfrute de niño han seguido intactas hasta hoy", aseguró.
Y es que, junto a su familia, esa ha sido su gasolina para seguir hasta hoy, cuando se cumplen 20 años de su debut en la élite. Dos décadas en las que, como él mismo reconoció, el Real Madrid, el club con el que ha ganado 17 títulos, todos ellos expuestos en el escenario montado para la ocasión, guarda un lugar especial. "En este repaso he querido dejar para el final al club que más me ha marcado y por el que más me siento representado: el Real Madrid. He podido vivir dos etapas increíbles, ganando 17 títulos, entre ellos dos Euroligas. Madrid y el Real Madrid son mi casa. Tres de mis hijos han nacido aquí. He crecido y madurado y alcanzado mi mejor nivel. Quiero agradecer a Florentino Pérez, José Ángel Sánchez y Alberto Herreros. Gracias a mis entrenadores Pablo Laso y Chus Mateo por dejarme ser yo mismo. A tres de mis compañeros leyendas: Felipe, Rudy y Llull".
"He dado todo lo que tenía y disfrutado como nunca podía imaginar, espero ser recordado como alguien que disfrutaba del baloncesto y lo daba todo para ganar. Muchas gracias por haberme acompañado en este increíble viaje", aseguró el Chacho para cerrar un discurso con el que, ahora sí, pone el broche -de oro y diamantes, como la insignia del Real Madrid que le hizo entrega Florentino Pérez durante el acto- a una carrera de lo que ya es: una leyenda del baloncesto.