La advertencia de Mario Hezonja que señala a Chus Mateo: "Jugamos con muchos jugadores, se nos cambia y es difícil para coger química"
El alero croata critica la falta de continuidad sobre el parqué para poder entenderse como equipo. Los blancos cosechan su segunda derrota en la Liga Endesa.

El Real Madrid tiene un problema en cuanto a la conexión interna de sus jugadores se refiere. Y eso es algo que se está notando a la hora de jugar, tanto en ataque como en defensa, sobre todo desde el perímetro. Los blancos están sufriendo a la hora de defender los triples rivales y se está convirtiendo en un mal repetitivo. Aunque lo que más hace saltar las alarmas es que no encuentran la fórmula para solventar esos problemas que arrastran jornada tras jornada, tal y como se ha visto, precisamente, este domingo en Miribilla, y que todos parten de lo mismo: falta química o entendimiento interno entre los jugadores. Tanto ha sido así que el propio Mario Hezonja, que fue el máximo anotador de los de Chus Mateo al descanso, no dudó en criticar una situación que, a su entender, tiene un motivo principal y señala directamente a su entrenador.
"En defensa sí que hemos empezado bien, luego... sí que jugamos con muchos jugadores, pero se nos cambia el ritmo así y luego, claro, es muy difícil para la nueva gente, para que aprendan y para que cojamos alguna química", señaló el croata ante la pregunta de la periodista de Movistar Plus+Sara Giménez cuando el duelo se fue al descanso con 46-34 en el marcador.
Y lo cierto es que esta crítica del croata no es extraña, porque si algo ha dejado claro en estos ya tres años que lleva en el Real Madrid es que no tiene pelos en la lengua en señalar lo que considera que no está bien en el equipo. Y menos aún ahora, que se erige como uno de los jugadores franquicia tras su renovación durante este verano.
Por eso, que Hezonja haya lanzado una advertencia pública -pero, sobre todo, interna- para decir que necesitan dar con la tecla para entenderse mejor (para él, quizá el mantener los nuevos quintetos más tiempo en pista para ganar esa comprensión mutua) y que "hay que dar un paso adelante esta temporada porque vamos a tener que sudar muchísimo para hacer algo esta temporada si no lo hacemos bien ahora", no resultó nada extraño. De hecho, tras el descanso, se evidenció esto de forma clara cuando la reacción llegó de la mano de un quinteto formado por Sergio Llull, Alberto Abalde, Mario Hezonja, Gaby Deck y Edy Tavares. O lo que es lo mismo: un quinteto 'antiguo' que sabe bien lo que es jugar junto desde hace años y que consiguió ponerse sólo a uno al término del tercer cuarto (60-59).
Mientras que en el último cuarto, también fue otro quinteto conocido -Campazzo, Musa, Hezonja, Deck y Tavares- por el que terminó apostando Chus Mateo en busca de recortar distancias después de que los de Jaume Ponsarnau se pusieran otra vez siete arriba (74-63) y lo lograse a falta de 1:21 con ese 78-77 que logró firmar Campazzo para ponerse a sólo uno, aunque finalmente el buen hacer del Surne Bilbao Basket, que ya llevaba demostrando todo el duelo, hiciera que la victoria se terminase por quedar en Miribilla (83-79). Segunda salida a domicilio, segunda derrota en Liga Endesa del Real Madrid.
La realidad es que esa falta de química que hubo desde el inicio quedó totalmente en evidencia cuando la carga de la segunda parte la asumieron esos dos quintetos de jugadores que ya saben qué es estar juntos en pista. Y, de hecho, esta falta de conexión interna, más allá de ser señalada por Hezonja, es algo que también deslizó el propio Chus Mateo, cuando antes del inicio del tercer cuarto aseguró a Movistar Plus+ que el problema que habían mostrado es el "poco equilibrio que estamos teniendo defensivo, otra vez concediendo tiros de tres, como ofensivo entre el juego interior y exterior".
"Es lo que tiene dejar esas ventajas tan grandes ante un gran equipo como el Bilbao. Tenemos que estar concentrados todo el partido, no vale con menos. Hay que aprender", admitía nada más acabar el propio técnico.
Sin embargo,esta situación trae consigo algo intrínseco que, al igual que las declaraciones del croata, señalan directamente al técnico blanco. A día de hoy, la realidad es que la plantilla del Real Madrid está varios peldaños más abajo que la de las temporadas anteriores y las bajas, sobre todo de Rudy y el Chacho, son muy sensible a nivel de vestuario. Pero es que, además, hay bastantes piezas nuevas y también esas que ya estaban, pero que hasta ahora sólo tapaban huecos, por así decirlo, porque seguían formándose: los canteranos Ndiaye y Hugo González, y a los que ahora se les incluye ya como jugadores de rotación de la primera plantilla de forma completa.
¿Y todo esto qué trae consigo? Un trabajo extra para el entrenador: conseguir engranar todas las piezas lo antes posible y que estas mantengan la concentración durante todo el partido. Y sí, este es el mayor reto al que se ha enfrentado, a nivel de plantilla, Chus Mateo desde que asumió el banquillo blanco. Por eso, ahora su prioridad es dar con esa tecla para encontrar, precisamente, el "equilibrio" que él mismo mencionó durante el descanso y que, en cierto modo, también echaba en falta Hezonja durante sus declaraciones.
Aunque, como ocurre en todo equipo de la élite y más en los que juegan doble competición y aspiran, como mínimo, a pelear en todas las finales posibles, el tiempo siempre juega en contra. Y una derrota más, la segunda en liga, pone aún más en jaque todo. Más si se está a las puertas de una doble jornada de Euroliga en la que el martes visitan el Buesa Arena para medirse al Baskonia y el jueves reciben en el WiZink Center al Panathinaikos.