Causas y consecuencias del terremoto Mario Hezonja: cómo un carácter impredecible provocó el fichaje de Kevin Punter por el Barça
Lo ocurrido tras las finales de la Liga Endesa dinamitó el acuerdo del croata con el club culé, que reaccionó de forma rápida lanzándose a por el escolta del Partizan.

Difícilmente haya un culebrón más grande en el baloncesto europeo que el que se ha vivido estos días con Mario Hezonja. Esa historia que parecía abocada a un final azulgrana y que acabó tiñéndose de blanco por 'culpa' de la consecución de un título y de la exaltación de un carácter muy particular. Ese que hace a Mario Hezonja alguien "especial", como admitían quienes le conocen. Y tanto ha sido así que ha cambiado el tablero de juego, no sólo en el Real Madrid, sino también en el Barça. Porque lo que han sido los últimos seis meses en torno al jugador croata han marcado ya no sólo al club blanco, sino a gran parte del panorama continental, al provocar un efecto en cadena que ha terminado con Kevin Punter en Barcelona.
Primero hay que tener clara una cuestión: Hezonja es un jugador indescifrable. Dentro y fuera del parqué. Un jugador reservado, con grandes aspiraciones de ganar y hacer las cosas bien... y a tener un papel protagonista. Por eso, ha tenido esos arrebatos a lo largo de las dos temporadas que hasta ahora ha vestido de blanco. Como el que tuvo durante la Copa del Rey en la que, pese a ganar, acabó enfadado al no haber jugado apenas durante la segunda parte. Además, es alguien a quien le gusta tener el control de sus cosas.
De hecho, la negociación con el Real Madrid, las conversaciones con el Barça... han corrido de su cuenta. A nivel personal. Porque ha sido el propio Hezonja el que asumía este tipo de cuestiones, mientras que su agente, que no está en España, sino en EE. UU. y no es un agente al uso, se encargaba de las cuestiones de papeleo. ¿Qué tiene esto de importante? Que al final esto es algo que explica un poco la figura de Hezonja en lo que ya se conoce como su culebrón.

La entrada en escena del Barça aprovechando el 'enfado' del croata
La historia está en que esa forma de ser que tiene el croata el Barça la conoce a la perfección (para algo se formó allí). Y trató de aprovecharla. Con el Real Madrid yendo a su ritmo de cara a negociar la renovación con el croata (que no admitía por buenas las ofertas blancas), el general manager, Juan Carlos Navarro, el director deportivo, Mario Bruno Fernández, y el responsable de la sección de baloncesto, Josep Cubells, vieron que podían tratar de usar esto para convencer a Hezonja y que regresara a Barcelona. Algo que empezó a hablarse tras la Copa (y el enfado del croata) con el visto bueno de Joan Laporta.
El Barça le vendió lo que iba a ser su planificación: una plantilla que girase en torno a él y puso el dinero sobre la mesa: cuatro temporadas a razón de tres millones. Pero, lo mismo que de primeras se habían beneficiado de su carácter, también se le puso en contra. Primero, porque la firma del acuerdo no llegó cuando el Barça esperaba (que era incluso antes de la Final Four de la Euroliga). Luego, porque el propio Mario Hezonja se dejó querer por el Real Madrid con eso que dijo de "Florentino me amenaza cada vez que me ve en el comedor, me dice que me tengo que quedar aquí. Ojalá".
Sin embargo, tras las semifinales en las que, precisamente, se enfrentó al Barça vistiendo la camiseta blanca acabó firmando ese preacuerdo con el club culé. Y entonces el Barça empieza a planificar el próximo año, mientras ultima quién va a ser su entrenador. Xavi Pascual, Jaka Lakovic, Joan Peñarroya... Para que finalmente acabara siendo el último, sobre todo, por las pretensiones económicas del primero. Algo que, en teoría, dentro del club culé (principalmente Cubells) había quienes no querían aceptar. Menos aún si el desembolso iba a estar en la plantilla. ¿Y qué ocurre entonces? Otras declaraciones que ya terminan por dinamitarlo todo: las que hizo tras ganar la Liga Endesa.
Las declaraciones de la discordia, el adiós culé y el efecto Punter
"Este año solo hemos perdido el partido que hemos jugado mal y hemos perdido un título. Me siento muy mal por esto, pero me gustaría devolver a nuestra gente, a mi club, al Real Madrid… En próximos años me gustaría devolver esto con muchos títulos más. Ojalá pase", aseguró. Y aunque trató de justificar ante el Barça que eran palabras sin más importancia... No funcionó. Cubells tomó las riendas de la situación y al igual que logró que el fichaje para el banquillo fuese finalmente el que él quería (Joan Peñarroya) lideró la rebelión culé para romper el acuerdo con el croata.
"Me gustaría darle al Real Madrid y a nuestra afición muchos más títulos en los próximos años. Ojalá pase"
— Basket en Movistar Plus+ (@MovistarBasket) June 12, 2024
🎙️ @mariohezonja, con @_SaraGimenez tras el título de #LigaEndesa. #PlayoffLigaEndesa #ListosParaRomperla pic.twitter.com/080MR7Mml0
¿Qué pasaba entonces? Que el Barça tenía que reaccionar de forma rápida. Se le acababa de caer el eje sobre el que iba a edificar la próxima temporada y ahí apareció el nombre de Kevin Punter. El escolta del Partizan, con muy buena muñeca, encajaba con ese perfil de tirador que esta temporada ha echado en falta el equipo azulgrana y hacía meses que llevaba negociando con el club serbio poder rescindir su contrato (tenía un año más) en busca de nuevas opciones. Dicho y hecho.
El Barça se lanzó a por el escolta con una suculenta oferta (si ya había logrado hacer malabares para convencer a Hezonja, al caerse lo tenía todo hecho para ir a por él) y Punter aceptó. A la par que desde el club culé se empezó a buscar a otro alero "titular" para suplir la salida de Kalinic (que va a Estrella Roja), así como de un jugador interior que pueda caer al '4' o al '5' indistintamente, para tapar el hueco que dejaría Oscar Da Silva, que está en la órbita del Partizan. De este modo, desde el club culé se solventaba una papeleta clave.
Los tiempos del Real Madrid y el fin de semana definitivo
¿Y qué pasaba entonces con Hezonja? Que tampoco se quedó quieto. Movió ficha en Valdebebas, donde se acercó en persona el pasado viernes antes de volar a Croacia, y finalmente consiguió que hubiera acuerdo durante el fin de semana. Y ante la pregunta de si finalmente ha logrado renovar, por qué no ocurrió antes y se ha tenido que dar esta vorágine, la respuesta es sencilla: por los tiempos. El Real Madrid controla unos tiempos en el mercado que en ocasiones es más lenta de lo habitual. Véase lo que finalmente se ha tardado en lograr un acuerdo con Edy Tavares tras un año de negociación.
Y con Mario Hezonja ha pasado una cuestión similar. Porque basta recordar que el croata ya había tenido dos ofertas por parte del club blanco a lo largo de estos últimos meses... y que ninguna había sido bien vista por el jugador. Al final, con el beneplácito de Florentino Pérez (que no está de más recordar esas palabras de Hezonja en las que a modo de broma aseguraba que el presidente blanco le hablaba de la renovación) y durante el fin de semana, hubo acuerdo para que continúe. Y de ahí ese activismo del croata durante el domingo en redes sociales, respondiendo a mensajes de madridistas y cerrando con corazones blancos.