El club de los "antimadridistas": Brizuela es el último, Stoichkov, Gaspart...
El jugador del Barcelona ha sorprendido con unas palabras en RAC1, en las que explica su sentir deportivo en base a sus experiencias.

Darío Brizuela ha concedido una entrevista en RAC1, en la que ha realizado una curiosa declaración sobre sus gustos deportivos. El exterior del Barcelona ha reconocido que no es culé o, más bien, no especialmente culé. Sino, más bien, ha desarrollado un sentimiento antimadridista con el paso de los años en función de su carrera deportiva y de los gustos deportivos que había en su casa. El ex de Unicaja ha hablado con claridad del tema y, dada la tendencia que hay de malinterpretar esta clase de respuestas, este es su discurso íntegro:
"Mi padre igual en la tele vio un partido y le gustó mogollón o yo que sé... Es muy culé y a mi hermano y a mí nos lo metió en vena. Mi hermano es muy culé también y yo me he quedado con lo otro, soy antimadridista. No soy culé, no mucho. Yo de pequeño sí fui del Barça porque mi padre es del Barça, mi hermano es del Barça... En San Sebastián, está la Real y luego está el Madrid o el Barça. A mí me gustaba el Barça. Cuando te haces del Barça y en tu casa la gente es del Barça y no es del Madrid, pues se mama eso. Después fui a Estudiantes y más todavía. No tengo ningún problema con el Real Madrid, pero como he sido del Barça desde pequeño, después Estudiantes... Y estoy en el Barça ahora, pues no me queda otra".
El jugador desarrolló su baloncesto en el País Vasco antes de viajar hasta la capital para enrolarse en las filas del Estudiantes. Era 2013 y, para entonces, Darío Brizuela ya había desarrollado ese sentimiento de animadversión contra el Real Madrid por los gustos de su casa. Una vez en el Estu, por la enorme rivalidad entre los dos clubes, desarrollo ese grado de competitividad tan necesario para poner un punto de picaresca al deporte.
#TuDiràs | 🗣️ "El meu pare és molt culer, i jo soc antimadridista. De petit vaig ser del Barça, després vaig anar a l'Estudiantes, per tant..."
— Esports RAC1 (@EsportsRAC1) December 1, 2023
Darío Brizuela @basquemamba se sincera a @rac1 amb @aleixparise i @daniaguila12 🏀
🎧 Recupera l'entrevista: https://t.co/twp45AX1YB pic.twitter.com/Ne3gcX2ivJ
Brizuela continuó su carrera en Unicaja, donde explotó definitivamente como jugador hasta el punto de ser uno de los nacionales por excelencia de la Liga Endesa y convertirse en un habitual de la Selección. Ese salto cualitativo le dio la oportunidad el pasado verano de unirse al Barcelona, con el objetivo de convertirse en el referente anotador de un gigante de la Euroliga. Además, cuenta con ese factor emocional de haber sido fan blaugrana desde pequeño, si bien él mismo admite que, más que eso, su verdadero sentimiento era más contrario al Real Madrid que afín al Barcelona.
Quién sabe si esa cercanía emocional es la que está permitiendo a Darío Brizuela rendir desde el primer día con su nueva camiseta. Aunque, de momento, no ha conseguido ser el microondas esperado. En Liga Endesa promedia 7,3 puntos por partido en solo 16 minutos. Sus porcentajes tampoco está del todo mal: 41,7% desde el triple y 44,4% en tiros de dos. Precisamente su mejor partido en esta temporada en el campeonato doméstico son los 14 puntos al Madrid. En Euroliga, aún no ha logrado llegar a los diez puntos.
Pero su espíritu competitivo y lo demostrado en años anteriores esconde un gran rendimiento futuro todavía por mostrar. Más allá del jugador de baloncesto, Darío se ha caracterizado por ser claro y rotundo hablando. Aun así, su deseo de que al Real Madrid no le vayan bien las cosas no es más que un pasaje natural en el mundo del deporte, que no debe entenderse como algo antideportivo. Es más, él siempre ha destacado por ser un deportista ejemplar y reconocido allá donde va. Simplemente, ha cogido un micrófono para hablar con franqueza de un sentir que no es más que uno común dentro de la sociedad.
Los otros «antimadridistas»
No es habitual que un deportista se proclame "anti" algo, aunque Brizuela ni es el primero ni será el último. Hristo Stoichkov fue uno de los primeros: "Soy más antimadridista que culé. El Madrid me da asco". Tampoco tuvo reparo alguno en decirlo Joan Gaspart, con unas palabras que se entendieron como poco diplomáticas: "Soy culé antimadridista y lo que haga el Madrid me la sopla, ni equipo español ni mierdas".
Otros tantos no han pronunciado la palabra "antimadridista", aunque sí han adoptado actitudes o entonado discursos que van de la mano a este sentir. Laporta, precursor del "madridismo sociológico", tiró de humor para definir su escaso vínculo con el Real Madrid: "Mi perro cuando va por la calle solo pisa las baldosas rojas. Las blancas no porque son las del Madrid".
Mi perro cuando va por la calle solo pisa las baldosas rojas. Las blancas no porque son las del Madrid
presidente del BarcelonaO Dani Alves, que celebró su llegada al Barcelona, tirando un dardo al eterno rival: "Pude fichar por el Real Madrid, pero mi sueño era el Barça y hay que cumplir los sueños, no las pesadillas". Quizás no es necesario decir "antimadridista" para exponerlo de otro modo: definir la llegada al equipo blanco como "pesadilla" puede ser un buen ejemplo de ello.
El excéntrico Jesús Gil no se libra de pertenecer al club del antimadridismo: "Soy antimadridista al 100%. Lo siento, pero no lo puedo evitar". José Luis Núñez, presidente del Barcelona, le dio una vuelta al concepto para establecer una correlación directa: "Ser del Barça es ser antimadridista". Además, hizo alusión al "maltrato" que había sufrido el Barcelona en relación a su rival de la capital, un tema que ha vuelto a estar de actualidad entre el equipo del franquismo y el caso Negreira de los últimos meses.
Un punto en común de la mayoría de protagonistas que en algún momento se han autoproclamado antimadridistas es su relación directa con Barcelona o Atlético de Madrid. Parte de la inherente rivalidad del deporte. Gabi justificó el sentimiento con sus experiencias personales: "A medida que vas creciendo en las categorías inferiores te vas haciendo antimadridista. Por lo que supone jugar contra el Real Madrid. No es ni mejor ni peor, es la realidad del Atlético".
Es un orgasmo futbolístico
sobre el 2-6La habladuría popular entiende como antimadridistas a otros dos nombres, especialmente mediáticos: Luis Enrique y Gerard Piqué. Estos no han pronunciado la palabra en cuestión, aunque es cierto que sus actitudes en alguna ocasión han despertado el enfado de la afición del Real Madrid.
En el caso del central, se ha caracterizado por chinchar una y otra vez al Real Madrid en los últimos años. Por ejemplo, la final de la Décima la vivió con rabia: "Estaba en Los Ángeles y reventé la tele". Tampoco le agradó otro éxito europeo blanco: "Vi la semifinal ante la Juventus con la camiseta de Buffon. Soy así y quiero que el Madrid pierda siempre. Es la rivalidad deportiva y no me van a cambiar. Siempre deseo que le vaya lo peor posible".
Soy antimadridista al 100%. Lo siento, no lo puedo evitar
expresidente del Atlético de MadridEs más, los pitos en el templo blanco le provocaban placer. Así lo expresó cuando le silbaban con España: "La Selección no debe pagar por eso. Cuando vaya al Bernabéu que me piten, para mí es una sinfonía". Luis Enrique sentía lo mismo: "Me veo en cromos y en televisión y me siento raro vestido de blanco. Creo que el azulgrana me sienta bastante mejor. Para un jugador del Barça siempre es gratificante sentirse pitado en este estadio".
El antimadridismo se puede entender también como un sentimiento exaltado del barcelonismo, que va de la mano de desear que al eterno rival no le vaya especialmente bien. Y, en ocasiones, puede juntarse en una misma afirmación. Luis Enrique, por ejemplo, definió de una forma tajante el famoso 2-6 del Santiago Bernabéu: "Fue un orgasmo futbolístico". Brizuela y otros tantos a lo largo de los años se han atrevido a decirlo: "Soy antimadridista".