LIGA ENDESA | REAL MADRID 97 - BARÇA 78

La "falta de actitud" y las desconexiones, fantasmas que no desaparecen en el Barça

El equipo culé vuelve a pecar ante el Real Madrid de los mismos errores que lleva repitiendo toda la temporada.

Roger Grimau da indicaciones durante el primer partido en el WiZink. /EP
Roger Grimau da indicaciones durante el primer partido en el WiZink. EP
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Perder de 19 puntos, ante el eterno rival, en una eliminatoria como son las semifinales de los playoffs de la Liga Endesa, es un golpe bastante duro de digerir. Pero, si además, el resultado lo que refleja es una falta de "actitud", como reconocieron en vestuarios algunos jugadores culés tras el partido… todo se agrava. ¿El motivo? Que a estas alturas de la temporada la inconsistencia del Barça, esa que ya debería haber sido erradicada hace meses, siga siendo la peor pesadilla del conjunto culé. Y lo peor es que desde el banquillo no se logra dar con la tecla para solventarlo. Al menos, eso es lo que se vio durante el primer duelo ante el Real Madrid en el WiZink Center (97-78): un Barça falto de solidez, de ideas en ataque y en defensa, que sólo pareció reaccionar en el segundo cuarto y en unos momentos del tercero, pero que no logró encontrar la continuidad suficiente para revertir la situación.

Roger Grimau asegura estar “jodido” por el resultado. NOELIA GÓMEZ MIRA

"No hemos venido al primer partido con la mentalidad que toca. Jugando solamente diez minutos, que es lo que hemos hecho, cinco en el segundo cuarto y cinco en el tercero, no nos da para ganar a este Real Madrid y menos en su casa. Nos tenemos que mirar a nosotros mismos, reflexionar, valorar y hacer lo mejor para el equipo. Solo es un punto, toca descansar y el viernes a por más. Podríamos decir que nos han ganado por carácter o intensidad. Hay una imagen, cuando faltaban dos minutos se han tirado tres jugadores del Real Madrid a por la pelota para sacar rápido. Y nosotros hoy no lo hemos tenido. Tenemos que hacer una valoración personal cada uno, intentar hacerlo mejor para ayudar al equipo a ganar si no nos queremos ir de vacaciones ya", admitía de forma crítica Joel Parra en zona mixta, sólo unos minutos después de, dentro del vestuario, haber reconocido a medios como RAC1 o Catalunya Radio, que faltó "actitud" de cara a este duelo. Algo que también refrendaron Alex Abrines o Ricky Rubio.

Pero, ¿cómo llegados a este punto falta actitud en el Barça? La pregunta es clave, más que nada, por lo que ha sido la temporada. Porque sí, el Barça ha sufrido una reconstrucción profunda, con mucha gente nueva, entrenador nuevo, etcétera. Pero de eso hace ya nueve meses. Nada termina de cuajar y, de seguir así, el conjunto culé puede despedir la temporada a cero, tras perder Supercopa, Copa, no clasificarse a la Final Four de la Euroliga, y quizá no llegar siquiera a las finales de la ACB.

"No sé si exactamente es actitud o es querer y que luego, en un momento, no hemos podido. Evidentemente, esto es una semifinal y es contra el Real Madrid, hay que salir a darlo todo. El primer responsable soy yo, soy el entrenador, tengo que hacer que esto funcione y solo ha funcionado a ratitos, pero tiene que funcionar los 40 minutos", admitía Roger Grimau en rueda de prensa, que también aseguró que estaba "triste, jodido y cabreado". Pero el problema se agrava cuando, como él mismo reconoció, esto no es la primera vez que ocurre.

"Nos ha pasado otras veces en la temporada, que viniendo de jugar más o menos días en poquito tiempo tenemos demasiado castigo. Y ante un gran rival como es el Madrid, el esfuerzo para volver luego lo pagas en dos o tres errores", admitió. Y es que esa falta de consistencia en defensa y esos apagones en ataque no son nuevos. Al contrario. Parecen un mantra que lleva sufriendo el Barça toda la temporada. Y este miércoles reaparecieron de la peor forma posible.

Porque aunque tras un primer cuarto dominado por Tavares y Campazzo, el Barça logró cerrar la defensa en el juego exterior para evitar que los blancos buscasen el triple. Y aunque la apuesta de la defensa zonal devolvió en cierto modo al equipo azulgrana al partido -hubo un momento en el que se llegó a poner por delante 30-31-, la falta de acierto, los problemas en ataque estático y el 'agujero' en la zona por el que se terminaba colando Tavares para hacer daño en la pintura, terminaron por dinamitarlo todo junto a esos cuatro mandarinazos consecutivos de Sergio Llull que no lograron frenar.

"Lo más importante es estar juntos, solucionar los problemas y lo que nos acompaña, seguir juntos. Creo que hoy por momentos hemos jugado bien, pero está claro que hace falta trabajar cosas y que en dos o tres acciones se ha visto", indicó el técnico, que ahora tendrá que hacer un trabajo extra de coach con sus jugadores. Porque más allá de corregir los errores tácticos o de pizarra cometidos, las desconexiones -como la de Kalinic, que apenas jugó- son lo que más factura le está pasando al Barça. Y esto es lo principal a evitar si quieren sacar, al menos, algo en positivo de su visita a Madrid en estas semifinales y evitar un posible 3-0.