OPINIÓN

El finalista UCAM Murcia: una cuestión de fe

El UCAM Murcia celebra en Málaga el pase a las finales. /ACB PHOTO/M. POZO
El UCAM Murcia celebra en Málaga el pase a las finales. ACB PHOTO/M. POZO

Fe. 'Creer en lo que no se ve'. Esa era la definición que recuerdo venía en el Catecismo cuando hacíamos la comunión. Y es esa fe la que ha llevado al UCAM Murcia a convertirse en el decimoprimer equipo que logra la clasificación para una final de Liga en la era ACB. Porque… ¿cómo se iban a ver en la final de la ACB?

Lo que no te mata te hace más fuerte

Sin embargo, la tercera acepción de fe del Diccionario de la Real Academia de la Lengua recoge 'confianza, buen concepto que se tiene de alguien o de algo'. Y ese remar ante las adversidades hace que los equipos se unan y los vestuarios se conviertan en auténtica familia. Como muestra, las palabras de Sito Alonso que decía que le habían "hecho el año muy fácil después de la pérdida de mi madre".

Cada vez estoy más convencido de que el trabajo durante el verano de confección de plantilla corresponde un 60% del éxito de las temporadas. Y ahí hubo una apuesta clara por sacar del Joventut a un Simon Birgander, siempre a la sombra de Tomic, para darle un rol capital como pívot titular del equipo. El sueco respondió siendo el MVP del arranque de temporada con números estratosféricos, 21,1 créditos en las primeras 13 jornadas, hasta que caía lesionado y pasaba por quirófano: cuatro meses de baja.

La presencia de Sito Alonso y Blagota Sekulic convencía a Marko Todorovic para que volviera a la ACB tras jugar la 'liga de verano' en China. Pese a ser un jugador diferente al sueco, el montenegrino se adaptaba a la perfección con casi 10 puntos, 4,3 rebotes, 1,2 tapones y 1 recuperación en 18 minutos de juego. Casi nada.

Descontentos con sus roles, y buscando más protagonismo, McFadden y Sakho salían rumbo a Zaragoza y Lugo, pero este UCAM Murcia buscaba mejorar aún más su plantilla con un Alejandro Gómez siempre pendiente del mercado. Y lo hacía incorporando al pequeño de los Kurucs, Arturs, a su salida del Promitheas Patras (cuidado que es difícil encontrar o inventarse cupos en el mercado), y a un Jonah Radebaugh que quería quitarse la espinita de su primera estancia en la Liga Endesa y que desembarcaba desde el Galatasaray turco.

El UCAM Murcia redondeaba la mejor temporada de su historia en Liga Endesa acabando quinto, pero llegaba un nuevo revés: ni Todorovic ni Birgander disponibles para el playoff por sendas lesiones (después se sumarían tocados Moussa Diagné y Radovic, que se perderían algunos choques).

En lugar de darse por satisfechos, nueva demostración de ambición: el pívot Yannis Morin desembarcaba desde la Liga Francesa apenas 48 horas después de acabar su participación con el Roanne y, 'recién aterrizado' ya era capaz de ayudar en el tercer partido de cuartos (10+3) y en el segundo de semis (15+5).

Papeles cambiados en los playoffs... o no tanto

15-2 era el balance como local en Liga Endesa con el que llegaba el UCAM Murcia. Sólo dos equipos habían sido capaces de ganar en el Palacio de los Deportes de Murcia, curiosamente los rivales de cuartos y semifinales: Valencia Basket (77-85) y el Unicaja (65-88).

Fuera de casa, 6 victorias y 11 derrotas, habiendo perdido con un final polémico en la Fuente de San Luis (83-82) y arrasados en el Málaga (96-71)… balance equilibrado levantando dos factores cancha, convirtiéndose en el primer equipo en meterse en la final de la competición sin ganar ni un partido en casa. Histórico.

En cuartos de final tumbaba a un Valencia Basket a cuyo tercer partido llegaba a la cancha con el tiempo justo, pero focalizados en sacar la eliminatoria adelante, como lo demostraba el 1-2 que recogía el autobús del equipo. En esa eliminatoria la peor cuña fue la de la misma madera: un ex como Radebaugh se iba hasta los 24 puntos en el primer partido y 20 en el tercero demostrando que se conocía bien los aros de la Fonteta.

Después llegaría jugar contra el líder de la fase regular, un Unicaja que sólo había caído… ¡dos veces en toda la temporada en ACB! Y único equipo al que le faltaba por ganar esta temporada en Liga Endesa al UCAM Murcia. 0-2 para que los malagueños después empataran a 2 y acabaran ganando el quinto. ¡Tres victorias en el Carpena en poco más de una semana!

Como decía la niña que le entregó el globo a Sito Alonso después de la derrota del cuarto partido en Murcia: "No te olvides de decirles que aquí se ponen un poco nerviosos, pero lo que hacemos en Málaga es impresionante y lo vamos a hacer otra vez". Ni la estampa del Cautivo detrás de la canasta conseguía evitar que el UCAM Murcia consiguiera el pase a la final.

La zona y la resiliencia

La misma resiliencia ante las dificultades en forma de lesiones es la que ha demostrado el UCAM Murcia con su zona para competir en ambas eliminatorias. Ni los dos triples de Alberto Díaz que parecían romper el tercer partido a 8:24 del final para poner el 63-55 cambiaban el plan de partido de Sito Alonso.

La competitividad de los jugadores del UCAM Murcia evitaba que se fueran del partido. Y así, a 5 minutos y 29 segundos del final, un triple de Kravish sin la defensa formada ponía el 70-67. Desde ahí, doce tiros fallados por el Unicaja y parcial de 0-12 para el 70-79 definitivo.

La presión del Carpena volvía a pasar factura al Unicaja como ya lo hiciera en la pasada edición de la Copa del Rey o en la Final Four de la Basketball Champions League organizada en Málaga en 2023.

La importancia de las plantillas largas en el baloncesto actual

El trabajo de Rodions Kurucs en la pista, un jugador que lo da todo y no da un balón por perdido; el multiusos Howard Sant-Roos, siendo capaz de jugar en cualquiera de las tres posiciones exteriores y oficiar de base si hace falta; el descubrimiento de un Dustin Sleva, desechado por el París el pasado curso para jugar cedido en Alemania antes de ser uno de los mejores debutantes de la competición… Muchos argumentos necesarios y con roles claramente adquiridos.

Las temporadas cada vez son más largas (el UCAM Murcia ya ha jugado sesenta partidos) y es necesario hasta para equipos que no juegan Euroliga tener la mayor cantidad de recursos posibles. Eso hace que aparezcan factores X como el de Troy Caupain jugándose balones calientes y anotando 19 puntos, su máxima anotación de la temporada en el quinto y definitivo partido de las semifinales.

O un Dylan Ennis, líder del equipo, carismático y con su eterna sonrisa, al que vimos romper a llorar por la presión acumulada de dos malos partidos en Murcia tras irse hasta los 19 tantos y ser determinante en la clasificación de su equipo.

Una rivalidad creciente y a cerrar el círculo ante el Real Madrid

A los entrenadores no les gusta enfrentarse en competición europea contra rivales de su liga doméstica porque se conocen más. Y, precisamente, el UCAM Murcia volvía a cruzarse con un equipo al que conocía bien: que le apeó de la final de la pasada Supercopa, de la Final Four de la Basketball Champions League de 2023 y de la final de esta edición, llegando a ganar hasta por 11 puntos y por más de 26 minutos. A la tercera vez esta temporada ha ido la vencida.

Ahora se verá las caras con un Real Madrid que deberá llegar con la lección aprendida porque ya sabe lo que es hincar la rodilla en Murcia con su peor guarismo anotador esta temporada en ACB, 61 puntos, y que ya fue capaz de ganarle un partido en su primera clasificación para un playoff en los cuartos de final de 2016.