LIGA ENDESA | UNICAJA 70 - UCAM MURCIA 79 (2-3)

La premonición de Dustin Sleva sobre UCAM Murcia que se terminó de cocinar en un almuerzo

La confianza y la unión de los jugadores ha sido clave para hacer historia y meterse en las finales de la Liga Endesa.

Dustin Sleva celebra con Sito Alonso tras asaltar el Carpena y meterse en las finales. /ACB PHOTO/M. POZO
Dustin Sleva celebra con Sito Alonso tras asaltar el Carpena y meterse en las finales. ACB PHOTO/M. POZO
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Eran aproximadamente las nueve menos cuarto de la noche del sábado. En los alrededores del Palacio de los Deportes de Murcia aún quedaban algunos coletazos de lo que se había vivido allí horas antes. UCAM Murcia había tropezado, por primera vez en esta serie de los playoffs de la Liga Endesa, ante Unicaja. Y lo cierto es que había sido un varapalo enorme para la ciudad. Más que nada porque se les acababa de esfumar una de las tres oportunidades que tenían para certificar su pase a las finales. Y se había preparado todo para la ocasión. "Estoy jodido", reconocía Álvaro, un murciano sufridor de su equipo, a Relevo, cuando entonces apareció Dustin Sleva. Y tras un choque de manos manifestó algo en lo que el tiempo le acabó dando la razón.

Dustin Sleva tras clasificarse a las finales. ACB

"Tranquilo, vamos a ganar", dijo en inglés, con una calma apabullante. Con una convicción tan absoluta que incluso contagió a todo el que estaba presente. Y por si quedaba alguna duda, cuando el joven le preguntó "¿seguro?" y el jugador le contestó con un convincente sí, cualquier resquicio dubitativo que quedase se esfumó. Y es que si algo tenía claro Sleva era que por más que pudieran tropezar en casa, fuera de ella no ocurriría lo mismo porque no iban a caer tres partidos seguidos.

Sin embargo, el segundo tropiezo del lunes acentuó más esa incertidumbre. "A disfrutar pase lo que pase", repetía cualquier murciano al que se le preguntara. Y ahí estuvo la clave de todo: en el disfrute. Eso que se consigue cuando uno va sin presión y se centra más en la parte buena que en la negativa. Y el claro ejemplo de ello se manifestó durante el almuerzo de la expedición en Málaga de este miércoles, cuando sólo quedaban unas horas para la gran cita.

"Me hubiera gustado que hubieras visto la comida de hoy [por ayer]. Los veías y sabías que algo iban a hacer, quizá no ganar, pero sí algo. Decías: no entiendo que estén a punto de jugar algo así y haya esas risas, esa unión entre todos… Y esa sensación se ha trasladado a la afición", reconoció el propio entrenador del UCAM Murcia, Sito Alonso, tras el partido. Y es que ese rato distendido en el almuerzo, esas bromas y las risas fueron un momento de sentir, precisamente, esa unión que tan clave fue para luego acabar asaltando el Carpena.

Porque, como dijo Sito Alonso, la clave para rehacerse y volver al partido fue mérito de los jugadores. De esa unión entre ellos que hizo que todos se contagiasen de la creencia de que todo era posible. "A diferencia de en los otros dos partidos, lo que ha pasado en el primer tiempo muerto es que hemos dicho algo real, que habíamos tenido buenas opciones, pero que en otras ocasiones ante ello hicimos algo mal, que era desanimarnos. Y ahí los jugadores se han rehecho, han hecho piña y ha creído. Tenían en mente que si llegábamos con mínima opción a falta de cinco o seis minutos, el partido podía ser nuestro. Han creído y por eso la presión se ha quedado en Unicaja", dijo Sito Alonso.

Por eso, cuando ya a la salida del Carpena, los canales de la ACB publicaron un vídeo en el que el ala-pívot chapurreaba en español: "Increíble, Murcia. Cerveza para mí. Sito tiene un plan", todo tenía sentido. Porque lo cierto es que el plan de Sito salió a la perfección y la cerveza, desde luego, se la mereció, ya que se cumplió la profecía (y promesa) que hizo el lunes al salir del Palacio de los Deportes de Murcia: ganar un partido.