Kyle Guy, el tirador que superó amenazas de muerte, se doctora y pone a la afición del Madrid a sus pies
El escolta estadounidense salió aplaudido del WiZink Center. Promedia 29 puntos en los playoffs y anotó 30 ante los blancos.

Los casi 9.000 espectadores que poblaron el WiZink Center en el partido entre Real Madrid y Joventut tardarán tiempo en olvidar la exhibición de Kyle Guy (25 años). El estadounidense bordó el baloncesto en un segundo tiempo para el recuerdo y sus 30 puntos aniquilaron al equipo de Chus Mateo, sin respuestas ante una actuación tan majestuosa como la del tirador de Indiana. Sus comienzos no resultaron fáciles, ni en España ni en sus primeros pasos en la universidad, pero ha conseguido remontar la adversidad y convertirse en la gran revelación de la ACB.
🗣️ @kylejguy: "Siento que puedo hacer esto cada noche".
— Liga Endesa (@ACBCOM) June 6, 2023
📺 @vamos #PlayoffLigaEndesa#ListosParaRomperla pic.twitter.com/GNgtlXwjg8
"Me costó adaptarme a la liga, al principio no metía mucho, pero conseguimos victorias y todo fue a mejor", aseguró el norteamericano en #Vamos tras el partido. Las comparaciones son inevitables y él, humilde, quiere más: "¿Si me siento el mejor tirador del planeta? Todos los que conocemos de qué va esto sabemos que es Stephen Curry (risas). Creo que cualquiera que se considere un tirador estaría feliz hoy. Me he sentido con mucha confianza y han entrado. Ya estamos listos para la batalla del jueves. Siento que puedo hacer esto cada noche".
El inicio de su carrera no fue precisamente sencillo. Guy destacó desde muy joven y se convirtió pronto en la estrella de la Universidad de Virginia, una de las más prestigiosas del país, pero su crecimiento se vio quebrado por un factor tan familiar para un deportista como la derrota. Tras una gran temporada regular, sus Cavaliers se estrellaron contra UNMBC en la primera ronda del March Madness en la mayor sorpresa de la historia del torneo y a Kyle se le cayó el mundo.
Esa noche, condicionado por la "vergüenza" que supuso aquel traspiés, el líder del Joventut no durmió. Los aficionados no le perdonaron, ni a él ni al resto de compañeros, y le amenazaron de muerte a través de las redes sociales. Las semanas posteriores fueron un infierno para él. Le sacudieron problemas mentales y la ansiedad. Había promediado 12,5 puntos y un 42,5% en triples, pero falló en el día D y tardó en tener la valentía de perdonarse. Lo consiguió poco a poco, como reveló en una carta abierta que publicó algún que otro mes después: "Jugar al baloncesto supone no tener un segundo de privacidad. Siempre hay miradas puestas en ti y la gente da su opinión, sea positiva o negativa. Aunque puedes decir que no lo escuchas, lo haces".

A su vida baloncestística, por supuesto, todavía le quedaban (y le quedan) muchos capítulos por delante y logró reponerse de la mejor manera posible. 388 días después, y después de otra temporada en la que se echó a Virginia a la espalda, condujo a su equipo al título de la NCAA después de promediar más de 15 puntos por encuentro. Fue la mejor manera de redimirse... antes de que el deporte le diese otro golpe: no salió elegido en el draft hasta el puesto 55, una posición bastante menor de lo que hubiese dictado su trayectoria en la universidad.
Le seleccionaron los Knicks, pero esa misma noche se fue traspasado a Sacramento a cambio de los derechos de Ignas Brazdeikis, ahora en Zalgiris. En las dos siguientes campañas alternó los Kings (tres partidos en la 19-20, 31 en la 20-21) con la participación en los Stockton Kings, su afiliado en la G League. En su último curso en tierras americanas jugó en los Cleveland Charge, también de la liga de desarrollo, hasta volver en diciembre a la NBA de la mano de los Miami Heat. Le cortaron en marzo, acabó el año con los Charge y en verano fichó por Joventut.
En España tardó en carburar, pero terminó la liga con promedios de 13 puntos y un 38,5% de acierto desde más allá del 6,75. En los playoffs, como todo el equipo, se ha transformado. Cazoo Baskonia partía como claro favorito en cuartos ante la Penya, pero Guy reventó el primer partido en el Buesa Arena con otra actuación de época: 36 puntos, 9/16 en triples, tres rebotes, una asistencia, un robo y dos tapones para un 34 de valoración. Con su registro de anotación arrebató el récord de un jugador del Joventut en eliminatorias a una leyenda como Jordi Villacampa, que lo mantenía desde que hizo 35.
Solo pienso en que KYLE GUY mete su primer triple en el partido sobre la bocina para cerrar la primera mitad... El resto es 𝙝𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖.
— Liga Endesa (@ACBCOM) June 6, 2023
¡8⃣ TRIPLES para ganar al @RMBaloncesto y realizar un EXHIBICIÓN HISTÓRICA en el #PlayoffLigaEndesa!#ListosParaRomperla | @kylejguy pic.twitter.com/arXeMtqft3
En su segundo encuentro ante Baskonia volvió a salirse (22 puntos, cuatro triples) y su presentación en sociedad en el WiZink Center ha terminado de coronarle. Después de un primer tiempo un tanto gris, sin acierto en los tiros de dos y bien defendido por los blancos, en la segunda parte se desató y alcanzó los 30 puntos (promedia 29 en los playoffs) en un abrir y cerrar de ojos. Lo consiguió con un 61% en tiros de tres (ocho de 13) y cinco asistencias. En total ha metido ¡23 de 37 triples! en esta postemporada, muchos de ellos con un defensor encima y sin la comodidad de lanzar liberado.
El público de Madrid, rendido al '9', le despidió con aplausos y con la esperanza de que apague su fuego interior de cara al partido de este jueves. El tirador que regateó lo peor del baloncesto está disfrutando más que nunca sobre la cancha... y eso es lo peor que le podía pasar a los blancos.